El Cañón nº 4

Fundación Concha Espina

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo

Coordinación: Pilar Lorenzo Diéguez

Consejo editor: Pablo García Merino, Luis Alberto Ramos, Verónica Sampedro, Fernando Rodríguez y Nacho Zubelzu.

Contacto: redaccionreinosa@yahoo.es

Los deportes de invierno en Reinosa en el siglo XX

Florencio Casuso Charterina

1933. Marcelino Salceda practicando esquí en le parque de Las Fuentes
LOS INICIOS
Las gentes de Reinosa y su comarca, unidas desde siempre a las inclemencias de los temporales de nie­ve, han sabido ver y apreciar la parte buena y bella del blanco elemento, que les permite practicar los apasionantes deportes de invierno. En este artículo se ha incluido el esquí, en sus modalidades de alpino, fondo, y saltos y el tiro de trineo con perros.

El Cañón nº 29

Asociación Cultural El Cañón

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo

Segundo trimestre 2016

Dirección: Pilar Lorenzo Diéguez

Editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín

Contacto: redaccionreinosa@yahoo.es

Bolos en Campoo

Miguel Ángel Sáiz Barrio

INTRODUCCIÓN
Seguramente la principal manifestación lúdica, de cualquier civilización conocida, se ha expresado a través del juego. Individual o colectivamente, sus in­dividuos, valiéndose de los elementos y espacios más simples encontrados a su alcance, se las han ingeniado para transfor­marlos en diversos artilugios y campos para su divertimento.
El primer humano que arrojó un canto, con la intención de ejercitar su puntería sobre un tronco, palo, piedra, etc., puso en marcha un entretenimiento que con el devenir de los tiempos, derivaría en las diversas modalidades bolísticas.
En las aldeas de la Merindad de Campoo, este primitivo es­parcimiento orientó a sus moradores, fundamentalmente hacia dos fórmulas de práctica del juego de los bolos: el pasabolo-tablón y, en especial, el predominante bolo palma o montañés.

El Cañón nº 31

Asociación Cultural El Cañón

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo

Cuarto trimestre 2016

Dirección: Pilar Lorenzo Diéguez

Editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín

Contacto: redaccionreinosa@yahoo.es

¿A que llamamos Campoo? Reflexiones sobre el paso de "territorio" a realidad jurídico administrativa en la Edad Media

Javier Ortiz Real

En la documentación más antigua que se conserva correspondiente a los siglos IX y X aparece ya Campoo como un ámbito territorial y poblacional plenamente definido, distinto y apartado de otros ámbitos limítrofes como es el de las Asturias de Santillana, Liébana o Castilla, a través de referencias documentales a "territorium de Campo"; "territorium de Campo Pau"; "urbe Campodii"y otras como "Campo Patenti"(1). Ello supone por tanto que en torno al año mil de nuestra era existía una configuración propia que la misma documentación permitirá conocer en su realidad jurídico administrativa durante los siglos posteriores y que responde a una personalidad de rasgos físicos distintos al resto de la región tanto por su orografía cuanto por su clima, diferenciado del de la zona costera de Cantabria (2).

La arqueología prehistórica en el valle de Campoo

Alonso Gutiérrez Morillo

INTRODUCCIÓN 

El plan de Prospecciones de Arqueología Prehistórica en el valle de Campoo, es un proyecto de investigación que ha venido funcionando en la zona, dirigido por el autor de este trabajo, con los correspondientes permisos de la Consejería de Cultura, de la Excma. Diputación Regional, desde el año 1.989.

Carlismo y bandidaje. Episodios de violencia política y social en Campoo en el s. XIX

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

LA REACCIÓN CARLISTA.

En el siguiente artículo queremos fijarnos en algunos fenómenos violentos derivados de factores diversos (avatares políticos y desequilibrios sociales) y su incidencia en la comarca campurriana entre 1821 y 1941. A raíz del triunfo liberal (1820-23) se produjeron una serie de reacciones conservadoras, cuya manifestación más clara fueron las guerras civiles Carlistas. Vicente Fernández Benítez, que ha estudiado el tema en Cantabria, apunta varios aspectos y fases de estas respuestas contrarrevolucionarias.

De toponimia menor aguayesa

Manuel García Alonso

ACERCA DEL VALOR DE LA TOPONIMIA
Nombrar la realidad la delimita y la hace manejable para quien la nombra. El espacio, como una parte básica de esa realidad -una parte indudablemente importante para el hombre pues de allí proceden todos los recursos que le permiten desarrollar su vida personal y comunitaria- también debe ser nombrado. El espacio que carece de nombre no existe como categoría mental de análisis, por tanto no existe "realmente" para el grupo humano que allí vive. La toponimia documenta y estudia los nombres de lugar, los cuales constituyen una apropiación mental del espacio con un elevado contenido social, ya que el manejo del espacio, en este sentido, resulta no solo necesario sino imprescindible para quienes viven de él.

Julián Santamaría

VV. AA.

Cuando uno conoce a Julián Santamaría le re­sulta abrumador el bombardeo constante de datos, citas, enumeración de amistades, críti­cas, reseñas y alabanzas que se suceden en un au­tomatismo frenético como incontestable carta de presentación sobre su obra. Son tantas y tan rele­vantes las personas de las que habla, que al final acaba pareciendo normal que te cuente, por ejem­plo, que una vez coincidió con Julio Cortázar en una fiesta y que éste le felicitó por el diseño de uno de sus carteles que, por supuesto, conocía. Así, como si nada.
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