Arqueología y gas natural en Campoo

José Luis Pérez Sánchez

No cabe duda que uno de los factores que a lo largo de los siglos mayor daño ha hecho al patrimonio arqueológico, tanto a nivel nacional como internacional, han sido las grandes obras públicas. Pantanos, carreteras, autopistas, vías férreas, oleoductos, tendidos eléctricos... han dañado, en ocasiones de una manera irremediable, el patrimonio arqueológico. De ello tenemos muchos casos en nuestro país y en nuestra región.

Necrópolis medieval de Celada. 1987Recientemente, la llegada de nuevos responsables a determinados puestos claves en la administración y en empresas constructoras, más sensibles a la destrucción del patrimonio histórico y natural, así como la aplicación de la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985, ha puesto coto a determinados desmanes que desgraciadamente se venían cometiendo con más frecuencia de la deseada.

Un ejemplo de este cambio de mentalidad lo podemos encontrar en la construcción del gasoducto Burgos-Cantabria-Asturias, el cual, a su paso por nuestra comunidad autónoma. Fue objeto de un minucioso seguimiento arqueológico que proporcionó una serie de datos que, de lo contrario. se hubieran perdido para siempre. En este caso fue la empresa promotora de la obra ENAGAS, quien atendió de buen grado la sugerencia realizada por el Departamento de Historia Antigua de la Universidad de Cantabria de llevar a cabo un control arqueológico de las obras.

En 1987 se inició la ejecución del proyecto de unir mediante un gaseoducto las provincias de Burgos, Cantabria y Asturias por parte de la Empresa Nacional del Gas (ENAGAS). Se trataba de crear la infraestructura necesaria para poder abastecer de gas natural a la población y a las industrias ubicadas en el norte y noroeste de España, ya que el proyecto culmina con su extensión hasta Galicia.

 

ENERGÍA LIMPIA

Instalación del gaseoductoEl gas natural, cuyo consumo en España se remonta tan sólo a 1969, es una fuente de energía que ha cobrado particular importancia a partir de los hallazgos registrados en los años cincuenta en distintos lugares del mundo. Se trata de un producto incoloro e inodoro, no tóxico y más ligero que el aire. Procede de la descomposición de la materia orgánica atrapada entre estratos rocosos y, en ocasiones, también aparece asociado al crudo en yacimientos petrolíferos.

Entre las fuentes de energía primaria más utilizadas -carbón, petróleo, gas natural, hidráulica y energía nuclear-, el gas natural ocupa el tercer lugar en el mundo. Gracias a los avances tecnológicos que se han desarrollado en las últimas décadas, su distribución y almacenamiento no presenta problemas. Por sus características el gas natural se considera una energía eficaz, rentable y limpia, tanto para el uso doméstico como para el uso industrial. Desde las yacimientos o desde las plantas regasificadoras se transporta hasta los puntos de consumo por medio de gasoductos. Su construcción implica ingentes movimientos de tierra ya que las tuberías, por motivos de seguridad, deben ir enterradas y deben discurrir por lugares alejados de núcleos de población.

Cantabria cuenta con suministro de gas natural desde 1988, Reinosa desde 1989. En la actualidad solo los grandes núcleos de población tienen, por razones de rentabilidad, acceso a esta energía. Así, en Campoo solamente Reinosa cuenta con gas natural, el cual es consumido preferentemente por las industrias (Sidenor y Cuétara) y en los hogares. En cifras, unos cincuenta millones de termias anuales, apenas el cuatro por ciento del consumo regional, cifrado en algo más de mil cuatrocientos millones de termias anuales.

 

HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS

De todos es conocida la riqueza histórica, artística y arqueológica de la merindad de Campoo. Por ello, durante el seguimiento arqueológico que se realizó a los trabajos de construcción del gaseoducto, se prestó especial atención a esta comarca.

El gaseoducto, a su paso por Campoo, discurre por los municipios de Valderredible, Valdeprado del Río, Campoo de Enmedio, Reinosa y Pesquera. Entra en la comunidad autónoma por la inmediaciones de Polientes, sigue próximo a Arantiones, Bustillo del Monte, Bárcena de Ebro, Arcera, Los Carabeos, Celada Marlantes, Bolmir, Requejo, Aradillos, Santiurde y Pesquera. Desde este punto, discurre paralelo al río Besaya, por su margen izquierdo, hasta llegar al municipio de Cartes. Allí toma dirección hacia Villapresente, donde se encuentra el Centro de Control para Cantabria, y posteriormente hacia Asturias.

Al margen de algunos hallazgos puntuales de escasa relevancia, lo más destacable en Campoo fue el descubrimiento en las inmediaciones de Celada Marlantes (Campoo de Enmedio) de un yacimiento arqueológico de época medieval, en el que apareció una inscripción romana.

A unos 500 metros del pueblo, en un paraje denominado "Convento de Santa Olalla", a ambos márgenes de la carretera que une Celada Marlantes con la nacional 611, Santander‑Palencia, se puso al descubierto y fue excavada por el procedimiento de urgencia una extensa necrópolis de inhumación, en la que se identificaron una veintena de sepulturas (19 de lajas y un sarcófago), parte de una probable edificación de carácter religioso, dos estelas funerarias medievales y un miliario romano.

La intervención arqueológica (agosto de 1987) afectó a un área en el que se exhumaron siete tumbas en un único nivel. Las cistas de lajas eran de planta trapezoidal y en la parte sur aprovecharon las oquedades de la roca, posiblemente rebajada al efecto. Una de las tumbas presentaba dos enterramientos. El único sarcófago identificado no contenía restos humanos y estaba a una cota muy diferente al resto de las sepulturas, por lo que cabe pensar en que se encontró desplazado de su posición original.

Los análisis de carbono 14 de la muestra tomada en una de las tumbas dieron como cronología el siglo IX (825 +-20). En ninguna de las tumbas aparecieron restos de ajuares u ofrendas. No obstante, muchas de las tumbas se encontraron selladas por un nivel de tierra donde se identificaron materiales cerámicos cuya cronología apunta a los siglos XIII y XIV: abundancia de material vidriado; escaso número de ejemplares pintados, y los que había presentaban connotaciones tardías (pintado sobre estriado); abundancia de formas abiertas (cuencos y ataifores) marcadas por bordes macizos y apestañados (siglo XIII); y un ejemplar de botella de cuello cilíndrico, característico a partir del siglo XIII. Esto nos permitió establecer para este conjunto de tumbas una cronología anterior y pensar que en estos momentos de la Baja Edad Media ya se había abandonado esta zona cementerial.

Separando una finca de la citada carretera de acceso al pueblo y a escasos metros del área objeto de la intervención, se conservaba un muro que difería de todas las lindes de la zona por estar realizado mediante sillares. Apoyándonos en el topónimo, en fuentes de época moderna, en su aspecto formal y en su ubicación respecto a la necrópolis, interpretamos que este muro correspondió a una edificación de carácter religioso, posiblemente una ermita, un convento o un monasterio con la advocación de Santa Eulalia. En él se encontró reutilizada una pieza epigráfica de época romana.

Fuera de contexto arqueológico directo, ya que fueron reutilizadas para formar parte del muro descrito, se hallaron dos estelas funerarias. Una de ellas presenta disco, en el cual lleva incisa una cruz. La otra conserva el disco anepígrafo y el pie, siendo su factura bastante tosca.

 

MILIARIO ROMANO

Lo más destacable de la excavación fue el hallazgo de esta pieza de indudable cronología romana. Se trata de un fragmento de piedra arenisca, cuyas dimensiones en centímetros son 70 x 35 x 20. En su lateral y parte posterior ha sufrido un rebaje que le ha hecho perder su original y característica forma cilíndrica. Esta modificación puede ser puesta en relación directa con su reutilización en época medieval como sillar en la construcción a la que hemos aludido. No presenta motivos decorativos y se puede leer el siguiente texto 

P CAES
R CAR
VICTO
TRIB P
COS
[IM] P(eratori) CAES(ari) [M(arco)]
[AV]R(elio) CAR[O o INO? P(io) F(elici)]
[IN]VICTO [AVG(usto)]
[P(ontifici) M(aximo)] TRIB(unicia) P[OT(estate)]
[P(atri) P(atriae)] CO(n)S(uli)
 

Las letras conservadas, de factura bastante tosca, propio del momento en que debió ser efectuado el epígrafe, oscilan entre los 5 y los 7 cms. de altura. Las letras de las dos primeras líneas se conservan perfectamente, mientras que en las tres últimas tienen menor relieve, posiblemente por haber sido más afectadas, por la erosión y por haber sido objeto de un trabajo menos intenso parte del lapicida. Tanto en el comienzo como en el final de las líneas, algunas letras han desaparecido por efecto del rebaje aludido. Esto dificulta la lectura y nos hace barajar dos posibilidades en cuanto a su adscripción: los emperadores Caro y Carino. La ubicación en la línea 2ª 0 en la 3ª de P(io) F(elici). Fórmula habitualmente colocada en otras inscripciones de estos emperadores a continuación del cognomen, permite interpretaciones diferentes en su lectura.

Miliario de Celada. 1987Aunque, por la hipotética extensión del campo epigráfico no conservado, parece más verosímil la posibilidad de que esta pieza corresponda al emperador Caro, ocupando entonces P(io) F(elici) un lugar en la segunda línea tal y como se refleja arriba, consideramos prudente no cerrar la posibilidad a que también pueda hacerse una lectura en la que el personaje al que se dedica el miliario sea Carino.

En cuanto a la cronología de la pieza, al faltar los complementos numerales de las titulaciones de la tribunicia potestad y del consulado, plantearemos la hipótesis del año 282 en caso de corresponder a Caro, y del año 283 en el caso de Carino.

Los intentos de insertar esta pieza en un contexto histórico más amplio que el estrictamente local han topado con la falta de información de que disponemos para este período. La agitación que presencia el Oriente del Imperio y las constantes conspiraciones militares, con los consiguientes cambios de emperador, captan la atención de los historiadores. La parte occidental del imperio en líneas generales, y la Península Ibérica en particular, quedan en un segundo plano. La parquedad de las fuentes literarias en casos como el presente debe ser superada con el empleo de ciencias auxiliares de la historia como la epigrafía.

El emperador Caro llegó al poder para sustituir a Probo (276-282) en el mes de septiembre del año 282 y gobernó tan sólo 16 meses, ya que en el 283 murió en oscuras circunstancias. Centró su política en la parte oriental donde sostuvo constantes enfrentamientos bélicos con persas y sasánidas por problemas de carácter fronterizo. En vida nombró Césares a sus hijos Carino y Numeriano, asignando al primero la administración de la parte occidental del Imperio mientras él, en compañía de su hijo menor, se ocupaba de Oriente. La muerte de Caro, y poco después la de Numeriano, provocan que Carino se quede al frente del Imperio.

Pero esto fue por poco tiempo ya que, en un ambiente de constante conspiración, en el año 285 éste fue asesinado durante las luchas con su sucesor, Diocleciano.

La epigrafía se ha convertido casi en instrumento único para el estudio de las actuaciones de estos emperadores durante sus mandatos en el marco geográfico concreto de la Península Ibérica. Así se puede comprobar que este epígrafe de Celada Marlantes no es el único miliario hallado de Caro o Carino. La relativa abundancia de inscripciones, en su mayoría miliarios, correspondientes a estos emperadores ha impulsado a ciertos autores a pensar que responden a una voluntad política muy concreta, directamente relacionada con la red viaria y puesta en marcha por su antecesor el emperador Probo.

Pero esta idea choca con el concepto que se tiene de los rniliarios de estos momentos, fines del siglo III, considerados honoríficos, Esto se debe a que, generalmente, no presentan referencias a obras de construcción o reparación, ni a las distancias, ni a los puntos de origen o destino de los tramos viarios a los que pertenecerían. Al exhibir tan sólo las titulaciones del emperador vigente, tradicionalmente se les ha considerado como instrumentos de propaganda política del poder imperial.

Es improbable que, en estas circunstancias, se acometiesen obras de construcción de nuevos tramos viarios. En todo caso se podría pensar en obras de reparación, apoyándose como argumento en la localización de los miliarios conservados en Hispania. La gran mayoría corresponden a la Provincia Tarraconensis, hallándose insertados en vías que comunican el Valle del Ebro y su cuenca fluvial, con diferentes núcleos ubicados en la franja Norte de la Península. La actividad de centros de explotación minera en estos momentos puede ser una explicación a esta proliferación de miliarios, sobre todo en el noroeste.

La proximidad del hallazgo a la ciudad romana de Juliobriga (Retortillo), a unos 4 kms. en línea recta, y la existencia en Peña Cutral, monte ubicado entre Celada Marlantes y Retortillo, de restos de calzada romana, permiten definir con una mayor precisión, el trazado de la vía de acceso sur a la ciudad procedente de la Meseta, y posiblemente también del Valle del Ebro.