El romancero de tradición oral en Campoo

Beatriz Valiente Barroso

(1)La catalogación y el estudio del patrimonio etnográfico es, sin duda, una tarea necesaria y fundamental. Especialmente en lo relativo a la cultura inmaterial, ya que debido a su propia esencia, es la más susceptible de perderse (2). Uno de sus capítulos principales es la tradición oral y, dentro de ella, el estudio del Romancero. Su investigación ha sido abordada desde diversas perspectivas y evolución (3). A pesar de que el primer texto romancístico que se conoce en la Península Ibérica hasta el momento data de 1421 (4), habrá que esperar casi dos siglos, con el desarrollo de las disciplinas científicas, para que el estudio del Romancero de tradición oral en la Península sea una realidad irrefutable. Dos siglos más para el comienzo del estudio del Romancero de tradición oral en Cantabria. Y a la segunda década del siglo XX para la recogida de los primeros textos romancísticos en tierras campurrianas.


LOS PRIMEROS ROMANCES DE TRADICIÓN ORAL EN CANTABRIA

En la década de 1870 comienzan las primeras búsquedas del Romancero de tradición oral en Cantabria. El propio Marcelino Menéndez Pelayo "no fue capaz de o ír un solo romance en la provincia de Santander" (5).
Sin embargo, en 1877, se distribuye por primera vez un romance de Cantabria, cuando Amos de Escalante publica en Madrid el libro Ave, Maris Stella, historia montañesa del siglo XVII, que incluye el romance La Virgen y el ciego o Virgen Pura. El interés que suscita la publicación de esta romance lleva a Marcelino Menéndez Pelayo a incluirlo el volumen X de su Antología de poetas líricos castellanos, que publica en el año 1900. El año anterior, 1876, de manos del propio Amos de Escalante, había sido impresa una versión del romance religioso ¿Cómo no cantáis la bella? A lo divino. Sin embargo éste no fue objeto de estudio en recopilaciones posteriores. En 1878, Florencio Janer envía a Amador de los Ríos una versión del romance La Virgen y el ciego o Virgen Pura "recitado a Florencio Janer, con otro romance, por C. F[ernánde]z, joven de las cercanías de Santander de edad de veinticinco años, le oyó y aprendió de su abuela de noventa años y de las mismas cercanías (6). Éste queda conservado en el Archivo pidaliano.

En 1885, el Romancero de Cantabria es impulsado de la mano de un joven de dieciséis años que comenzaba sus estudios en el Seminario de Monte Corbán, el Rvdo. Sr. Doctor D. Sixto Córdova y Oña (1869-1956). A partir de este momento y con más intensidad desde 1899, cuando aún no era cura párroco de la iglesia de Santa Lucía, recolecta más de mil setecientas canciones y romances aportando su transcripción musical, lo que no había sido objeto de atención por los primeros investigadores españoles. El censor de las melodías del repertorio es D. Cándido Alegría, organista de la iglesia de Santa Lucía, por lo que se atisba que los retoques a los que fueron sometidas las melodías modificaban ampliamente la información. Fruto de este trabajo serán cuatro volúmenes que verán la luz un cuarto de siglo después. Su trabajo le vale para ser nombrado por el Centro Superior de investigaciones Científicas (CSIC) y a propuesta del Instituto Español de Musicología de Barcelona, Colaborador Honorario (7). Asimismo, obtiene el Premio Folklore del Ateneo de Santander en 1922. En 1897, Ramón Ortiz de la Torre y Fernández de Bustamante publica Recuerdos de Cantabria, Libro de Bejorís, en el que se incluyen dos fragmentos de una versión del romance Delgadina y del romance La mala suegra o Casadina.

 


PRIMERA ETAPA COLECTORA EN CAMPOO

Desde principios del siglo XX comienza el estudio de la tradición oral en sus diversas manifestaciones en un momento de interferencias y modificaciones que suponen la existencia de intermediarios (8). Las recopilaciones proliferan y estas mismas contribuyen al aprendizaje de nuevos recitadores, al mismo tiempo que el analfabetismo va decreciendo paulatinamente. Los encargados de llevar a cabo las recopilaciones serán los propios intelectuales imbuidos por el romanticismo. Durante esta primera etapa predominan las imprecisiones metodológicas relativas al espacio geográfico, y concernientes al informante del romance.

En el año 1906 se inicia la recopilación de romances de Cantabria con cierto criterio metodológico. A petición de Ramón Menéndez Pidal, quien preparaba la puesta en marcha de los "Planes de 10 de julio de 1901" para las recopilaciones romancísticas, José Ramón Lomba y Pedraja comienza a recoger las primeras sesenta y cinco versiones romancísticas desde su residencia en Gajano, en Marina de Cudeyo, Merindad de Trasmiera (9). El uso de instrumentas magnéticos que se había comenzado a utilizar dos años antes, es empleado por primera vez en la recopilación realizada en Sobremazas, en el municipio de Medio Cudeyo (10). Estos medios permiten recoger melodía y texto accediendo a su útil reproducción. Las primeras melodías fueron transcritas por Manuel Manrique de Lara. Juan M. Haya Martínez (11) recoge los romances, lugares y fechas de recolección realizadas por Lomba y Pedraja y conservadas en el Archivo pidaliano. Las versiones corresponden a Gajano, Solares, Sobremazas y Pámanes.

 


EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y LAS PRIMERAS RECOPILACIONES CAMPURRIANAS


En el año 1910 se crea el Centro de Estudios Históricos que impulsa la investigación romancística (12). Se abre así una etapa que sólo se verá frenada durante la Guerra Civil española. Desde esta institución se pretende reconstruir la carta geográfica del Romancero Panhispánico -mediante métodos de geografía lingüística- incorporando los estudios romancísticas pertenecientes a otros puntos ajenos a la península. Así, Ramón Menéndez Pidal comienza su actividad colectora desde la Universidad Central, motivado por el Real Decreto de 18 de marzo de 1910; pero esta actividad recopilatoria no incluía Cantabria (13). Sin embargo, las publicaciones de estudiosos ajenos a esta institución no cesan.

Habrá que esperar a 1918 para que se reanuden las investigaciones del Romancero en Cantabria y comiencen las primeras recopilaciones romancísticas en Campoo. Así, desde el mes de agosto hasta finales de septiembre del año 1918, Manuel Manrique de Lara con una beca del Centro de Estudios Históricos, recopila romances en Cantabria: San Vicente de la Barquera, Potes, Bustio y los primeros romances en la capital campurriana, Reinosa. Las compilaciones romancísticas en Cantabria se reanudan en el año 1920 de la mano de José María de Cossío y Martínez-Fortún (1882-1977), hijo adoptivo de la provincia de Santander afincado en La Casona hidalga de Tudanca. Comienza el estudio del Romancero de tradicional oral de la provincia de Cantabria con la realización del Romancero recogido en la tradición oral en la Montaña. En este trabajo se presentan cuatro versiones procedentes de Camaleño, Cossío y la Lastra, que se incluirán en una publicación posterior. De entre todas ellas destaca la primera versión para Cantabria del romance Amante Resucitada recogida en Campo del Ebro, en el municipio de Valderredible.

El 21 de julio de 1920, Miguel Artigas envía a José María de Cossío y a Tomás Maza Solano (1893-1975) las primeras versiones romancísticas correspondientes al romance Gerineldo, que entrarán a formar parte del Romancero Popular de la Montaña (14). En 1920, Tomás Maza Solano gana el primer premio en el concurso de folklore montañés organizado por el Ateneo de Santander y en 1931 el Ayuntamiento de la capital en el certamen de Amos de Escalante. En este año, Aurelio M. Espinosa recopila romances en la comarca campurriana, concretamente la primera versión cántabra del romance Condesita, en el lugar de Aradillos, municipio de Campoo de Enmedio. Asimismo, Narciso Alonso Cortés publica en la Revue Hispanique tres nuevas versiones de romances de la tradición oral en Luena. Y, en la capital campurriana, recoge por primera vez en la provincia de Cantabria el romance Flor del Agua, y el romance Posadero de Cristo, junto con la primera versión campurriana del romance Amante Resucitada. En Abiada, en la Hermandad de Campoo de Suso, recoge Pastora devota de María. La década se cierra con la publicación de versiones procedentes de Comillas por parte de los eruditos cántabros Adriano García-Lomas y Jesús Cancio, en la obra Del solar y de la raza (Tradiciones y leyendas de la Montaña), y que se reeditará tres años después, en 1931

 


HACIA UN ROMANCERO DE CANTABRIA: JOSÉ MARÍA DE COSSÍO Y TOMÁS MAZA SOLANO

Entre finales de julio y principios de agosto de 1930, Ramón Menéndez Pidal y María Goiry recogen "bailes romanceados" en la zona de Ruiloba, como así se publica en sendos artículos del diario "La voz de Cantabria". Se trata del romance Conde Sol o Condesita. La repercusión que alcanza es notable y se recogen a nivel nacional dos meses después en el diario "La Estampa". En 1931, Jesús Bal y Gay recopila en Rocamundo, ubicado en el municipio de Valderredible, la primera versión cántabra del romance Dos Hermanas. En septiembre de este año, Eduardo Martínez Torner, musicólogo del Centro de Estudios Históricos, recoge romances en Ruiloba, y de los pueblos del alto valle del Ebro, en torno a Reinosa (15). Concretamente, en el municipio de Valderredible, recopila en los lugares de Barcena del Ebro y La Puente del Valle, donde recoge las primeras versiones campurrianas del romance Tamar, y del romance Blanca Flor y Filomena, y en Polientes, se destacan las cuatro primeras versiones cántabras del romance Gerineldo y Condesita, y el romance Silvana. En el lugar de Soto, en la Hermandad de Campoo de Suso, recoge el romance Delgadina.

El año 1933 será importante para el estudio del Romancero en Cantabria. El musicólogo norteamericano Kurt Schindler recopila melodías en Ruiloba. Entre 1933 y 1934, setenta y un años después de que se publicara el primer Romancero provincial en la provincia de Jaén (16), se edita el único Romancero de carácter provincial existente en Cantabria. Éste ve la luz en forma de dos volúmenes bajo el título Romancero Popular de la Montaña. Es realizado por José María de Cossío y Tomás Maza Solano. Incrementan el corpus romancístico a un total de quinientos treinta romances. Se desconocen los métodos de investigación empleados, pero en la publicación de un libro posterior en 1947, se sabe que la zona que estudió José María de Cossío es Liébana, Polaciones y Tudanca (17), por lo que Tomás Maza Solano es el encargado de llevar a cabo la recopilación, entre otras, en tierras campurrianas.

Esta recopilación no incluye los municipios de San Miguel de Aguayo. Pesquera, Las Rozas de Valdcarroyo y Valdeolea. Seleccionan al menos un informante y un lugar por cada municipio. Recopilan un total de 85 versiones romancísticas en la comarca, 44 de las cuales se publican en 1933, y 41 en 1934. En la Hermandad de Campoo de Suso recogen nueve versiones, de las que ocho corresponden a Villar y una a Abiada. En Campoo de Yuso recogen, por su parte, una única versión procedente de Bustamante. En Campoo de Enmedio recopilan diez versiones, de las cuales una procede de Aradillos, siete de Cañeda y dos de Fresno del Río. En Reinosa recopilan doce versiones. En Santiurde de Reinosa recogen nueve versiones, todas ellas procedentes de Lantueno. En Valdeprado del Río, una versión procedente de Arcera, mientras que en Valderredible, por último, colectan 43 versiones. Salvo una de ellas, procedente de Barcena de Ebro, todas las versiones son recogidas en Campo de Ebro. En 1933 la recopilación se realiza en los lugares de Villar (4), Aradillos (1), Fresno del Río (2), Cañeda (7), Reinosa (5), Lantueno (1), Arcera (1), Barcena de Ebro (1) y Campo de Ebro (22). Se trata de 44 versiones que se corresponden con 28 romances-tipo (18): Tamar, Samaritana, Esposa de D. García, D. Manuel Ponce de León, Conde Olinos, Montesinos, Conde Claros, Gerineldo, Condesita, Dama Pastora, Viuda Fiel Señor del Esposo, Esposa Infiel, Suegra perversa, Mala suegra, Infanticida, Delgadina, Incestuosa, Gallarda, Cautiva, Dos Hermanas, Lindo Don Juan, Calumnia del diablo, Amante Resucitada, Sacrílego, Ladrón del sacramento, Soldado y Monja, Estudiantes y Alma en Pena. Estos dos últimos son las únicas versiones que recopilan de estos romances en Cantabria.

En 1934 la recopilación no incluye ninguna versión procedente de los ayuntamientos de Campoo de Enmedio y Valdeprado del Río, eliminándose la representación de los lugares de Aradillos, Cañeda. Fresno del Río, Arcera y Barcena de Ebro. Este hecho evidencia que la recopilación no fue muy exhaustiva en estos lugares. Sin embargo, se añaden Bustamante, en el municipio de Campoo de Yuso, y Abiada, en la Hermandad de Campoo de Suso. De esta forma, se recogen en Villar (4), Abiada (1), Bustamante (1), Reinosa (7). Lantueno (8) y Campo de Ebro (20). Se trata de 41 versiones correspondientes a 31 romances-tipo: Doncella Guerrera, Capitán Burlado, Apuesta ganada, Toros y cañas, Serrana de la Vera, Enamorada, Amor constante, Desdichado, Doncella confiesa con galán, Flor del Agua, Devota del Rosario, Pastora devola de María, Santa Elena, Zapato de Cristo, Posadero de Cristo, Camino de Belén, Nacimiento, Huida a Egipto, Virgen Pura, Camino del Calvario, Descendimiento. Níño Dios, Pascuas de Año Nuevo y Reyes, Marzos (febrero), Marzas (Cuaresma), Mandamiento Cuaresma y Sacramentos de Amor. Ejemplos únicos en Campoo son Niños en el horno, Benjamín, Ánimas a tu puerta y los Sacramentos de Cuaresma.
 

 

LA RECOPILACIÓN EN LA POSTGUERRA: D. SIXTO CÓRDOVA Y OÑA

La Guerra Civil española (1936-1939) supone el cese de las actividades relativas al estudio del romance, sin embargo, a partir de este momento, las investigaciones dan un giro al compás de los cambios que comienzan a producirse a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, que han provocado la pérdida del Romancero. Pero lo fundamental en España en estos momentos es el comienzo de las campañas amateurs de recogida de romances realizadas por la Sección Femenina de FET y de las JONS (19). Al calor del régimen franquista llevan a cabo la recogida de romances para ser representados públicamente por las agrupaciones de Coros y Danzas con una finalidad pedagógica y propagandística (20). Prestan especial atención a la música. Su transcripción es ricamente ornamentada para potenciar su valor artístico. La Regiduría Central de Cultura es la encargada de diseñar el informe que debía acompañar a cada romance colectado.

Las recopilaciones romancísticas en Cantabria se reanudan en la década posterior y dos décadas más tarde en la comarca campurriana. Así, en 1941 se menciona la existencia de una nueva versión romancística procedente de Cabezón de la Sal, recogida por K. Schindler, e incluida en una publicación neoyorquina bajo el título Folk Music and Poetry of Spain and Portugal. El 18 de agosto de 1946, se retoman las investigaciones en Cantabria, cuando Alvaro Galmés y Diego Catalán -nieto de Menéndez Pidal- se dirigen a Potes (21). El 22 de agosto de 1948 se dirigen a Liébana y Polaciones, y desde allí a Asturias. En este momento, José María de Cossío se apresura para terminar el que será su último trabajo sobre el Romancero en Cantabria, con la publicación en 1947 de Romances de tradición oral. En ella se incluye una variante de los romances-tipo que recogió la tradición oral en Liébana, Tudanca y Polaciones los años previos a la publicación del Romancero Popular de la Montaña con Tomas Maza Solano, si bien no se incluye romances procedentes de la comarca campurriana.

En 1948 ve la luz el que será el primero de una colección de manifestaciones de la tradición oral realizada por Sixto Córdova y Oña, dedicado al Cancionero Infantil Español. Esta obra sirvió para ganarse el reconocimiento de personalidades del ámbito cultural a nivel nacional e internacional (22). Recoge un total de cuatrocientos veintitrés cantos. A pesar de aportar la transcripción musical, no incluía información metodológica sobre los informantes y el espacio en que era recogido. Así, de los dieciocho textos romancísticos que se publican en este momento sólo uno se encuentra espacialmente identificado en la capital de la provincia. Es en 1955 cuando se reanuda la recopilación romancística en Campoo. Se publica el cuarto volumen que Sixto Córdova y Oña dedicaba al Romancero: Cancionero popular de la provincia de Santander. Marzas, picayos, bailes, danzas, romances y cantos religiosos. De sus trescientos sesenta y ocho cantos, una gran parte son romances. En el prólogo de esta obra se ñala: "¡Cuántas canciones montañesas he retocado en mi larga vida!" (23). Su colección será reeditada en el año 1980 por la Diputación Provincial de Santander. En este volumen señala la procedencia de algunos textos romancísticos, destacándose para la comarca campurriana los lugares de Lantueno, en Santiurde de Reinosa, y Polientes y Rocamundo, en Valderredible.

 

ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XX. CAMPOO ES OLVIDADO

Se planifica bajo criterios cronológicos y geográficos las encuestas, así como aplicaciones didácticas en las escuelas. Proliferan las publicaciones de carácter provincial del Romancero. El analfabetismo, más acusado en los ambientes rurales, se ha reducido paulatinamente en el siglo XX en detrimento de la oralidad, ayudado por la escuela y la prensa. Son numerosas las investigaciones romancísticas llevadas a cabo en la zona occidental de la provincia, Polaciones y Liébana. Sin embargo, las aportaciones romancísticas de Campoo se limitan a una escasa labor llevada a cabo por eruditos locales con un tratamiento tangencial e impreciso.

En 1977, Diego Catalán acompañado de Flor Salazar vuelve a Cantabria, bajo el proyecto "Description, Editing and Analysis of thePan-Hispanic Romancero" (DEAPR), con el fin de recoger romances de Liébana y Polaciones, en el contexto de un proyecto más ambicioso por el que se realiza la primera encuesta colectiva del Seminario Menéndez Pidal, al tiempo que se crea el Archivo Internacional Electrónico del Romancero (AIER), bajo la dirección de Diego Catalán. Fruto de esta investigación es la publicación de la serie Encuesta Norte-1977 del Seminario Menéndez Pidal. Voces nuevas del romancero castellano-leonés, a cargo de Suzane H. Petersen, en 1982. Esta encuesta fue dirigida por Diego Catalán y tuvo como profesores ayudantes a Jesús Antonio Cid, Flor de María Salazar y Ana Valenciano, pertenecientes a la Cátedra-Seminario Menéndez Pidal (CSMP) de la Universidad Complutense de Madrid, y a Paloma Montero, colaboradora de esta cátedra. Pero también interesó al Center For Iberian and Latín American Studies (CILAS) de la Universidad de California, acudiendo como entrevistadores Teresa Catarella, Thomas Lewis, Madeline Shutherland y Jan Iko Yokoyama. Otros colaboradores fueron José Manuel Cela, Javier Catalán, Alicia Gutiérrez del Arroyo y Franz Fusseder (24). A partir de este momento y en los años sucesivos se llevan a cabo: la Encuesta CSMP Sur-1978. Encuesta CSMP Norte-1979, Encuesta CSMP Norte-1980, y la Encuesta CSMP Norte-1981 (25). Se incorpora para estos estudios las innovaciones informáticas para facilitar el manejo y trabajo del Romancero. Los nueve municipios que se estudian no incluyen a Campoo, a saber: Bareyo, La Vega de Liébana, Lomaña,. Los Tojos, Luena, Pesaguero, Piélagos, Polaciones y San Vicente de la Barquera.

A partir de 1980 comienzan los primeros cursos sobre investigación del Romancero destinados a profesores de enseñanzas medias y licenciados, patrocinados por los ministerios de Cultura y de Educación y Ciencia y por la Comisión Asesora de Investigación Científica y Técnica. Son numerosos los trabajos llevados a cabo por el territorio de la provincia. En 1987, José Manuel Fraile Gil publica el libro Valle de Polaciones, que precederá a su Romancero panhispánico. Primera Antología sonora, reproduciendo cincuenta temas recogidos y grabados entre 1980 y 1990. En 1997 publica El Valle de Polaciones (Cantabria), preludio del que será su último trabajo editado en el año 2003, La narrativa oral en el valle de Polaciones, en el que compila textos romancísticos purriegos recopilados sistemáticamente desde el año 1989. Desde 1988, Juan M. Haya Martínez lleva a cabo la recogida del Romancero oral en Trasmiera gracias a la colecta realizada por sus alumnos. Recoge versiones procedentes de Hazas de Cesto, Bareyo, Escalante y Santoña (26). En 1993, Manuel Garrido Palacios publica romances cántabros en su libro De viva voz, Romancero y cancionero al paso. En 1996 se publica el segundo volumen del trabajo de romances en Liébana, que llevan a cabo Pedro Álvarez y Eneida Bustamante.

A pesar de no considerar el territorio campurriano, es de obligado reconocimiento por su calidad científica la publicación en 1988 del primer estudio antropológico de la tradición oral de la mano de William Christian bajo el título Trovas y comparsas del Alto Nansa, en el que deja de manifiesto la importancia de la poesía oral transmitida generacionalmente y la memoria colectiva. Al año siguiente. Eloy Gómez Pellón, Luis Díaz Viana. Joseph Martí y Mikel Azurmendi publican Tradición Oral, en el que analizan rigurosamente la tradición oral desde la historia y la antropología. Y en el año 2001, también de la mano del Aula de Etnografía de la Universidad de Cantabria, el múscio Antonio Gamaza Vázquez publica su obra Canciones y romances de Liébana. Recopilación etnomusicológica. En las nuevas versiones romancísticas que recoge se incluye por primera vez y de forma rigurosa su transcripción musical.

Sin embargo, las compilaciones del Romancero en Campoo se reducen a la recopilación en 1991 de Teresa Fernández González y Jesús Serrano Blanco. En su trabajo Mirando al pasado, recogen versiones romancísticas en las estribaciones de la comarca campurriana. Excepto una versión procedente de Argüeso, en la Hermandad de Campoo de Suso, y una versión procedente de Corconte, en Campoo de Yuso, las versiones recogidas se localizan en Lantueno, en el municipio de Santiurde de Reinosa. Éste mismo año, tres estudiantes pertenecientes a la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de EGB de la Universidad de Cantabria. David Romar García, Mercedes Bravo Suero y Mariana González Velarde, llevan a cabo desde el Departamento de Filología de la Universidad de Cantabria, y bajo la dirección de Isabel Tejerina Lobo, un trabajo titulado Tradición Oral en la Cantabria Rural: Valderredible y Liébana. En él incluyen, entre otras manifestaciones de la tradición oral procedentes de Liébana, la primera versión campurriana del romance Jesucristo fue a caza, procedente de Valderredible, en la Población de Arriba y de Villanueva de la Nía. En 1997, Fernando Gomarín publica en su Romancerillo cántabro cinco versiones romancísticas procedentes del lugar de Fontecha, en el municipio de Campoo de Enmedio, que en 1969 habían sido interpretadas por María Gómez González: Condesita, Delgadina, Esposa infiel, Gerineldo y Marbuena.

Recientemente se ha publicado en la Revista de Publicaciones del Instituto de Etnografía y Folklore "Hoyos Sáinz", el artículo Tradición oral en Cantabria. El romance-tipo Flor del Agua, en el que se incluyen versiones de la tradición oral campurriana. Todos ellos fruto de un extenso trabajo de investigación, presentado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cantabria, bajo la dirección de Eloy Gómez Pellón Sirvan estas páginas como agradecimiento a todos los campurrianos que han contribuido en él.



NOTAS


(1) Para la realización de estas líneas en las que se contextualiza el proceso de recogida del Romancero en Campoo, insertándolo en el proceso general que se inicia a finales del siglo XX, se ha seguido, además de las señaladas expresamente en el texto, la siguiente obra: Sánchez Romeralo. A.; Armistead, S.G.: Petersen, S.H.; Bibliografía del Romancero oral 1. Romancero y poesía oral 5. Cátedra SMP. Madrid, 1980.
(2) Gómez Pellón, E.: ''Valor y significado del patrimonio etnográfico de Cantabria". En Publicaciones del Instituto de Etnografía y Folklore "Hoyos Sáinz". Centro de Estudios Montañeses. Volumen XIV. Santander 1990-1999.
(3) Gómez Pellón, E.; "Oralidad y tradición". En Tradición oral. Universidad de Cantabria. Santander, pp. 17-54.
(4) Localizado en el cartapacio manuscrito del estudiante mallorquín, Jaume de Olesa. En Débax, M. Romancero. Alhambra. Madrid, 1982, p. 10 y Di Stefano, G. Romancero, 1993, p.15.
(5) Catalán, D. En Gomarín, F.; Romancerillo de Cantabria. Col. La Sirena de Pisueña 13. Ayuntamiento de Santa María de Cayón, 1997, p.IX.
(6) Catalán: D. op.cit.: 1997, p. VI.
(7) Córdova Oña, S.: Cancionero popular de la provincia de Santander recogido en todos los pueblos, con constancia de más de medio siglo. IV: Marzas, Picayos, Bailes, Danzas, Romances y Cantos religiosos. Aldus. Santander, 1955.
(8) Gómez Pellón, E. op.cit.; 1999, p. 13.
(9) Haya Martínez, J.M. Literatura oral de Trasmiera (Cantabria) I Romances y poesía tradicional. Revista Monte Buciero 5. Excmo. Ayuntamiento de Santoña. Santoña, 2000. p.73-
(10) Catalán; D. op.cit.; 1997. p. XIII.
(11) Haya, op.cit.; 2000: 75-76..
(12) Atero Burgos. V.: Romancero General de Andalucía I. Romancero de la provincia de Cádiz. Fundación Machado, Universidad de Cádiz. Diputación Provincial de Cádiz, Cádiz. 1996, p.21.
(13) Catalán; D. op.cit.; 1997, p. XXI.
(14) Catalán; D. op.cit.; 1997, p. XIX.
(15) Catalán; D. op.cit.; 1997. p. XXVI.
(16) Palau y Dulcet, A.; Manual del Librero Hispano-Americano. VI. Julio Ollero Ed. Madrid. 1990. p.332.
(17) Cossío, J. M.; Romances de tradición oral. Espasa Calpe, Vol.762. Madrid, 1947.
(18) Valiente Barroso. V.; Tradición Oral en Cantabria. El romance-tipo Flor del Agua. En Publicaciones del Instituto de Etnografía y Folklore ''Hoyos Sáinz". Centro de Estudios Montañeses Vol. XV. Santander 2003.
(19) Esta obra se publicará en 1946.
(20) Atero Burgos, V.;. op.cit.; 1996, p. 27.
(21) Catalán; D.. op.cit.; 1997, p. XXXI.
(22) Córdova Oña. S;. op.cit.; 1995.
(23) Córdova Oña, S;. op.cit.; 1995:21.
(24) Petersen, S.; Encuesta Norte-1977 del Seminario Menéndez Pidal. Voces nuevas del romancero castellano-leonés. 1982, p. XVIII.
(25) Petersen, S.; op.cit.; 1982.
(26) Haya; op.cit. 2000: 82-83.

 

AYUNTAMIENTO LUGAR AÑO ROMANCE
  Abiada 1934 Pastora devota de María
      Dama pastora
    1933 Esposa Infiel
Campoo de Suso     Mala suegra
  Villar   Cautiva (hex)
      Doncella Guerrera (o-a)
    1934 Apuesta ganada
      Desdichado
      Flor del Agua
Campoo de Yuso Bustamante 1934 Sacramentos del Amor
  Aradillos 1933 Tamar
      Conde Claros
      Gerineldo
      Condesita
Enmedio Cañeda 1933 Suegra perversa (a)
      Delgadina
      Lindo Don Juan
      Amante Resucitada
  Fresno de Río 1933 Esposa de D. García
      Conde Claros
      Samaritana
      Montesinos
    1933 Suegra perversa (a)
      Galiarda
      Amante Resucitada
Reinosa Reinosa   Serrana de la Vera
      Desdichado
      Doncella confiesa con galán
    1934 Flor del Agua
      Devota del Rosario
      Posadero de Cristo
      Pascuas de Año Nuevo y Reyes
    1933 Amante Resucitada
      Enamorada
      Desdichado
      Santa Elena (oct)
Santiurde de Reinosa Lantueno 1934 Descendimiento
      Marza (Cuaresma)
      Mandamiento Cuaresma
      Sacramentos de Cuaresma
      Sacramentos del Amor
Valdeprado del Río Arcera 1933 Cautiva (hex)
Valderredible Bárcena de Ebro 1933 Dama pastora
      D. Manuel Ponce de León
      Conde Olinos
      Montesinos
      Conde Claros
      Gerineldo
      Condesita
      Viuda Fiel
      Señas del Esposo
      Esposa Infiel
      Suegra perversa (a)
    1933 Infanticida
      Delgadina
      Incestuosa
      Cautiva (hex)
      Dos Hermanas
      Lindo Don ]uan
      Calumnia del diablo
      Amante Resucitada
      Estudiantes y Alma en Pena
      Sacrilego
Valderredible Campo de Ebro   Ladrón del sacramento
      Soldado y monja
      Doncella Guerrera
      Capitán Burlado
      Toros y cañas
      Niños en el horno
      Benjamín
      Amor constante
      Desdichado
      Flor del Agua
      Zapato de Cristo
      Posadero de Cristo
    1934 Camino de Belén
      Nacimiento
      Huida a Egipto
      Virgen Pura
      Camino del Calvario
      Niño Dios
      Animas a tu puerta
      Pascuas de Año Nuevo y Reyes
      Marzas (febrero)
      Sacramentos de Cuaresma