Fuentes para la historia de Campoo en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. La base de datos Dohiscan

Eduardo J. Marchena Ruiz

Como lector de Cuadernos de Campoo he echado en falta en los artículos publicados un mayor número de referencias al Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Considero que los fondos de este archivo son una de las mejores fuentes para los estudios de historia local y más en algunos casos, como el de Reinosa, donde el archivo municipal se ha perdido.

Además los cántabros contamos con una inestimable ayuda, la base de datos DOHISCAN de la Fundación Marcelino Botín. Dentro de ella están recogidos los datos de los pleitos civiles y reales ejecutorias conservadas en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid referidos a los lugares de la actual Cantabria y, claro está, entre ellos se encuentran los correspondientes a nuestra merindad. Pero vayamos por partes. Veamos primero qué es la Real Audiencia y Chancillería y cuáles son sus fondos. Después veremos en qué consiste y cómo y dónde se puede consultar DOHISCAN para, finalmente, proporcionar una tabla con los datos que se pueden encontrar en dicha base relativos a los lugares de todo el partido judicial de Reinosa, que, más o menos, vienen a coincidir con la antigua merindad.


LA REAL AUDIENCIA Y CHANCILLERÍA DE VALLADOLID

Hasta el siglo XI la justicia se entendía como algo que correspondía a los particulares, pero, a partir de entonces, la justicia aparece como una de las tareas principales del Rey, quien debía mantener la "paz y sosiego" del reino.
En un primer momento será el rey personalmente el que administre la justicia, pero pronto se ve en la necesidad de delegar estas funciones. De este modo se crea en 1274, en las Cortes de Zamora, el Tribunal de la Corte. Se trata del primer ordenamiento de un tribunal de justicia en Castilla, tribunal que entendería de los casos que tradicionalmente eran competencia del Rey. Posteriormente, en 1371, en las Cortes de Toro, Enrique II crea la Audiencia, que pronto se unirá a la Chancillería, con lo cual este organismo tendrá una duplicidad de funciones. Por un lado administra justicia y, por otro, custodia el sello real de plomo y sella los documentos que para su validación precisan de él.
En sus comienzos la Audiencia y Chancillería será itinerante y seguirá a la Corte. Después se intentará que resida en un lugar permanentemente pero no será hasta 1442 cuando fije su residencia definitiva en Valladolid, ciudad de la que no saldrá salvo en contadas ocasiones.
Los Reyes Católicos confirmarán este asentamiento y darán las primeras Ordenanzas en 1485, fijando las competencias del Tribunal y estructurando su completo funcionamiento. Esta primera Audiencia y Chancillería tenía jurisdicción sobre todo el reino hasta 1494, año en que se creó otra Audiencia y Chancillería en Ciudad Real, que entendía de los pleitos que se producían al sur del Tajo, Chancillería que terminó instalándose en Granada. Para la de Valladolid quedó la jurisdicción desde el Tajo hasta el Cantábrico.
La Audiencia y Chancillería con la misma organización y funcionamiento llegará hasta 1834, momento en que se reforma la administración de justicia y se crean las Audiencias Territoriales.
La Audiencia queda estructurada en el siglo XVI en 4 salas de los civil, una de lo criminal, una sala de los Hijosdalgo y otra de Vizcaya. Las salas de lo civil y la de criminal pertenecen a la jurisdicción ordinaria y las otras dos a la especial.


El Archivo de la Real Chanciüería de Valladolid


Aunque desde los Reyes Católicos estaba mandado formar un archivo de los pleitos, los escribanos no cumplieron esta orden hasta el siglo XVIII, cuando el registrador-archivero D. Manuel Barradas ganó un pleito, visto en la misma Audiencia, por el que se ordenó entregar al archivo todos los pleitos fenecidos.
Los fondos que se conservan en este archivo correspondientes a la Real Audiencia y Chancillería son: Pleitos Civiles, Pleitos Criminales, Sala de Hijosdalgo, Juzgado Mayor de Vizcaya, Órganos de Gobierno. Registros y Colecciones.


Los Pleitos Civiles

Conserva los expedientes de pleitos civiles que en la época moderna abarcan las materias que actualmente se recogen en el Código Civil y algunas correspondientes al derecho Contencioso-administrativo.
El Presidente y Oidores se encargaban de conocer y sentenciar los pleitos civiles que venían ante ellos, bien en apelación de juzgados y tribunales inferiores, o bien aquellos que comienzan directamente en la Audiencia, los llamados casos de Corte. Están auxiliados por un escribano, con grado de secretario real, que da fe de los actos judiciales y es el encargado de recibir los escritos e ir formando el expediente.
Es la sección más importante del archivo tanto por su volumen como por la importancia de sus fondos, a través de los que se pueden conocer los más variados aspectos de la vida cotidiana durante la época moderna. Las deudas, los tratos entre mercaderes, censos, aprovechamiento de pastos, amojonamientos, mayorazgos, herencias, asientos y sepulturas en las iglesias, conflictos entre concejos, servidumbres, elecciones de oficios de justicia, honores y preeminencias, etc. Además, las partes en litigio, para probar sus alegaciones, aportan documentación y declaraciones de testigos lo que hace que en un expediente de pleito se pueda encontrar una gran variedad de datos.
Como muestra citaré algunas referencias:

1525-1541

Juan de los Ríos, el Viejo, vecino de Paracuelles y Naveda, con Juana de Bustamante, vecina de Espinilla, sobre restitución de la venta de Tajahierro, en el puerto de «Palomera», con un prado junto a ella, la torre de Espinilla, un prado y tierra en Paracuelles y otros bienes raíces que se remataron para hacerle pago a Juana de 100.000 maravedís que el demandante se obligó a darle para vestidos, joyas y atavíos por su matrimonio con Gómez de los Ríos, del que se ha divorciado.

1528-1529
El concejo de la Merindad de Campoo pide ejecución en bienes de Juan de Aguilar, vecino de Reinosa, por el pago de 7.571 maravedís del alcance de una libranza que había cobrado en Sevilla en nombre del citado concejo.

1565-1567

El convento de San Francisco de Reinosa con Alfonsina de Marquina, viuda de Juan de Rebolledo, vecina de Nestares, como tutora de sus hijos, sobre haber cerrado una calleja y camino que iba por la orilla de un prado por donde corría el agua del arroyo de Hontoria y que, cuando había crecida, iba por dicha calleja y entraba en dicho prado.

1578-1587
Juan Fernández, vecino de Reinosa, con Jorge Sáiz, ventero de Santiurde, y con los concejos de Somballe, Lantueno, Santiurde, Pesquera y «Ruiseco», que componen las Cinco Villas, sobre acusarles de salir de caza y matar muchos jabalíes, en contravención de las leyes y pragmáticas, y de ir a la venta de Santiurde, que es de la jurisdicción real, y sacar de ella un jabalí cazado por el ventero. En 22 de agosto de 1578 se pone nueva demanda por las Cinco Villas contra el licenciado Alonso de Avila, corregidor de la Merindad de Campoo, sobre la posesión que tienen de tiempo inmemorial de cazar y pescar libremente y roturar sus ejidos ya que, de otro modo, no podrían vivir en sus casas porque llegarían a ellas los jabalíes, osos, lobos y otros animales que les comen sus ganados y porque no se podrían sustentar sin otra cosa que labrar.

1635-1636
El concejo del valle de Valderredible con Andrés de la Maza, maestro de cantería, vecino del lugar de Badames, residente en Reinosa, sobre el hundimiento de un arco del puente de Rocamundo, sobre el río Ebro, en el término del lugar de Polientes, el cual había construido el demandado.

1672-1673
Las Hermandades del Valle de Valdeolea, Campoo de Enmedio, Campoo de Suso, Carabeo y Valdeprado con la de Campoo de Yuso y José de Quevedo Alvarado, vecino de Reinosa, y su hijo sobre nulidad de la elección de procurador general y alcalde de la citada Hermandad de Campoo de Yuso por no ser vecinos ni estar domiciliados en ella y tener otros cargos.

1674-1693
Antonio de Mier y Terán, procurador del número de Chancillería, con los concejos de Naveda, La Población y Hermandad de Campoo de Suso y Diego Mantilla de los Ríos, vecino de Ormas, como procurador general de la misma, sobre acusar a Juan de Rábago y otros vecinos de Naveda de ir con sus carros al monte que llaman el acebar de Escalera, jurisdicción de Reinosa, y cortar mucha cantidad de árboles por el pie, sin dejar «orea ni pendón, transportando término y jurisdicción», contraviniendo las ordenanzas de la hermandad que lo prohiben porque se destruyen las acebas. Igualmente acusa a los vecinos de La Población por haber prendado por su cuenta dichos carros, con sus bueyes y acebos, y al citado Diego Mantilla por entrometerse al dar orden para que los devolviesen.

1720-1722
Bernardo de Villegas Reinoso con Juana de Navamuel Sobremonte, viuda, y sus hijos, Bartolomé y Manuel de Rebolledo Quevedo, vecinos todos de Reinosa, sobre el uso, costumbre y servidumbre de echar el abono y estiércol que hacen sus ganados en un callejón, arrimado a la pared de la casa de los demandados, a los que acusa de quitarlo de allí y ponerlo delante de la puerta de su caballeriza, llamándole picaro y diciéndole que no era cristiano y otras palabras injuriosas, amenazando y dando de palos a los criados que intentaban impedírselo.

1753-1759
Tomás García del Barrio, maestro de carpintería, con Josefa Gutiérrez de Mantilla, viuda, ambos vecinos de la villa de Reinosa, sobre pedir la tasación de la obra y mejoras que le hizo en su casa torre.

1786-1787
Emeterio Cendegui, comerciante, vecino de Reinosa, contra Manuel Rodríguez Cabanzón, Manuel de Mier y Terán, Manuel Calderón y consortes, carreteros, vecinos de Población de Campoo de Suso, y con Miguel de Argüeso, comerciante, vecino de Reinosa, que al pleito salió, sobre el cumplimiento de recíprocos contratos de transporte de azúcar a Madrid que con él subscribieron y pago de los daños originados con la detención de las carretas en el almacén del citado Miguel de Argüeso para cargar minio con destino al Real Sitio de La Florida, en virtud del convenio que con él también realizaron.

Esta sección de pleitos civiles es de las pocas que conserva su orden original. Está dividida en 12 subsecciones que se corresponden con las 12 escribanías que existían. Toman el nombre del último escribano que las sirvió. Sus nombres son: Fernando Alonso, Alonso Rodríguez, Ceballos Escalera, Lapuerta, Masas, Moreno, Pérez Alonso, Quevedo, Taboada, Várela, Zarandona y Balboa, Zarandona y Wals.
En el Archivo se pueden consultar los datos de las escribanías de Fernando Alonso y Pérez Alonso. Para el resto se debe consultar DOHISCAN.


Pleitos Criminales

Cono su propio nombre indica conserva los pleitos criminales que pasaban ante los Alcaldes del Crimen. Al
igual que los civiles nos ilustran sobre otros aspectos de la vida cotidiana, el de los delitos y faltas. Sus temas pueden también ser de los más variado: asesinatos, homicidios, robos, hurtos, raptos, duelos, agresiones, injurias, etc.
Los pleitos criminales fueron expurgados en el siglo XIX, quedando unas 2000 unidades de instalación en total. Para la consulta de lo que está inventariado se puede consultar la base de datos del Archivo.
Como ejemplos, los siguientes:

1778
Juan Rodríguez, alcalde de Foncastín (Valladolid), contra José Barrios y Jacinto Rodríguez, pastores de ganado vacuno y mular, sobre acusarles de haber mantenido una quimera con unos carreteros montañeses que habían llegado con varios carros de vino, durante la cual resultó herido uno de ellos, llamado José Rodríguez, residente en Abiada.

1788
María García Jorrín, natural de Salces, contra José Mantilla, vecino de Fontibre, sobre pedir que se haga cargo del niño que dio a luz, cuyo padre natural era él, le cuide, alimente y eduque como tal y le pague a ella el costo de los alimentos.

1813-1815
Santiago de los Ríos, juez de primera instancia del marquesado de Argüeso y, posteriormente, Pedro Rodríguez de Mier, alcalde constitucional del mismo, contra María Palacios, viuda, labradora, y sus hijos, Juan Bautista, Josefa, Francisco y María Diez de Bustamante, vecinos de La Serna, sobre acusarles de robo
de ganado vacuno y de quebrantar la prisión y huir de las cárceles de Espinilla y Reinosa.

1816
Antonio Gutiérrez de los Ríos, párroco de la iglesia de La Serna y comisario del Santo Oficio de la Inquisición, contra José Gutiérrez y Pedro García del Barrio, labradores, vecinos de Argüeso. sobre acusarles de haber proferido palabras injuriosas contra él en la taberna de Soto.


Sala de los Hijosdalgo

Esta sección conserva los expedientes de pleitos de Hidalguía y otra serie de documentos relacionados que ofrecen una rica información genealógica, ya que en ellos se suele demostrar la filiación de los litigantes.
Podemos distinguir varios tipos de expedientes. Por un lado están los pleitos, que se suscitan para reconocer la hidalguía de una persona, nunca para concederla. Normalmente comienzan cuando el concejo de un lugar empadrona como pechero a una persona que se considera hidalga, esta persona se presenta ante los Alcaldes de los Hijosdalgo y aporta la información necesaria para demostrar su hidalguía. Habitualmente estas informaciones incluyen declaraciones de testigos y partidas sacramentales, sobre todo partidas bautismales y matrimoniales. También un concejo puede comenzar estos pleitos cuando considera que alguien empadronado como hidalgo no lo es y reclama ante la Sala que se le declare pechero.
También encontramos los denominados Expedientes provisionales, llamados así por terminar con una Provisión Real. Se forman cuando un hidalgo cambia su residencia y pide una Provisión de dar estado conocido para que el concejo de su nueva residencia le reciba la información que desee y le tenga por hidalgo.
Y, por último, las Probanzas AdPerpetuam ReiMemoriam solicitadas para que no se perdieran los testimonios de los más mayores de un lugar que conocían la hidalguía de alguien.
Se puede consultar en la base de datos del Archivo o por medio del libro Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Sala de los Hijosdalgo. Catálogo de todos sus pleitos, expedientes y probanzas. De Alfredo Basanta de la Riva. Ediciones Hidalguía, Instituto Internacional de Genealogía y Heráldica. Madrid, 1955.


La Sala de Vizcaya

La incorporación del Señorío de Vizcaya a la corona de Castilla en 1379 da lugar a la aparición en la Corte de un juez privativo para el Señorío. Los Reyes Católicos lo integraron en la Audiencia donde (sólo en la de Valladolid) se creó el Juzgado Mayor de Vizcaya. El Juez Mayor resolvía tanto en apelación como en primera instancia los pleitos del Señorío y de los vizcaínos originarios que se acogieran a su jurisdicción. Aunque pueda parecer que en esta sección no se pudieran encontrar datos, no hay que olvidar que en nuestra merindad pueda haber vizcaínos originarios, como se puede ver en estos ejemplos:

1823
Antonio Olabarría Ibarra, vecino de Reinosa, pide ser reconocido como vizcaíno originario del valle de Ceberio.

1745-1747
Manuel de Icedo contra José de Echabarría, ambos vecinos de Reinosa, sobre cuentas del arrendamiento del abasto del vino.

1756-1758

El concejo de Reinosa con José de Echabarría, vecino de Reinosa, sobre declinar la jurisdicción ordinaria, como vizcaíno originario, en el pleito que le mueve el concejo demandante sobre denuncia de nueva obra de una pared maestra de su casa.
Su consulta puede hacerse a través de las bases de datos del Archivo y de IRARGI, Centro de Patrimonio Documental de Euskadi (www.irargi.org), llamada BADATOR, que son complementarias. (Las primeras 4200 cajas, aproximadamente, están en la base de datos del archivo y el resto en BADATOR)


El Registro de Reales Ejecutorias

La serie Registro de Reales Ejecutorias del Archivo de la Chancillería de Valladolid conserva los registros de las Reales Cartas Ejecutorias libradas por todas las salas de la Audiencia desde 1486 hasta 1834, en que desaparece este organismo.
Se conservan en cajas ordenadas por meses y años con signaturas desde la Caja 1 hasta la Caja 3931 que corresponden a los legajos antiguos 1 a 2064.
Una Real Carta Ejecutoria es un documento con estructura de Provisión Real, dado en nombre del Rey, por el Consejo Real y las Audiencias y Chancillerías (Valladolid y Granada) por el que se ordena la ejecución de las sentencias dadas en un pleito.
El registro tiene su importancia porque en él podemos encontrar datos de pleitos que se han perdido, como es el caso de los más antiguos y el de los criminales expurgados.
Veamos algunos ejemplos:

1488/11/05

Ejecutoria del pleito seguido sobre el cobro de derechos excesivos por parte de Juan Gutiérrez de Reinosa, escribano, en un pleito que trataban algunos vecinos de la Merindad de Campoo de Yuso contra otros de Monegro. Se trata de la ejecutoria más antigua referida a Campoo.

1492
Ejecutoria del pleito seguido por Juan de Terán, hijo de Diego de Terán, difunto, vecino de Orzales, contra Juan de Bustamante, su convecino, sobre acusarle de las muertes de Gonzalo de Reinosa y Gonzalo Díaz, su tío y primo, respectivamente, a quienes el demandado tuvo presos en la torre de Proaño, de donde fueron sacados al campo para degollarlos.

1495/07/24
Ejecutoria del pleito seguido por Lope de Bustamante, señor de la casa de La Costana, contra María de Bustamante, su hermana, vecina de Valladolid, sobre apelación de la ejecución y remate efectuado, por el bachiller San Miguel, en ganado, molinos y una huelga que el demandante tenía en Reinosa, para hacer pago a dicha María de 15.000 maravedís de alimentos, a la vez que solicita la restitución de dichos bienes por ser de su mayorazgo.

1495/09/19
Ejecutoria del pleito seguido por Pedro Gómez de Morancas, vecino de Morancas, contra Juan y Alonso Morante, vecinos de Reinosa, sobre acusarles de inducir a García López y Diego de la Vega para que matasen a Pedro Gómez, hijo del demandante.

1513/06/07
Ejecutoria del pleito seguido por Juan Fernández, vecino de Reinosa, y Juana Gutiérrez, su mujer, contra Alonso Seco y su hijo Sancho, sus convecinos, sobre la posesión de enterrar y poner ofrendas en una sepultura de la iglesia de Santisteban de la citada villa.

1518/04/02
Ejecutoria del pleito seguido por Gonzalo Prieto, vecino de Reinosa, contra Alonso de Soto, escribano, su convecino, ausente, reclamándole el pago de 3.500 maravedís que le debía por razón de 35 cántaras de vino tinto añejo que le había vendido.

1524/02/11
Ejecutoria del pleito seguido por Juan de Villa, alguacil de la Merindad de Campoo y Reinosa. y el Fiscal de Chancillería con María Hernández, vecina de Requejo, sobre acusarle de ser manceba de Juan Gutiérrez, cura de Requejo.

1524/10/20
Ejecutoria del pleito seguido por Juan de Villa, alguacil de la Merindad de Reinosa. y el Fiscal de Cnancillería con Diego Seco, vecino de Celada de Marlantes, sobre acusarle de usura en los préstamos que ha efectuado en la citada merindad.


Colecciones
Se divide en Planos y Dibujos, Pergaminos e Impresos. Cada serie está compuesta por los planos, pergaminos e impresos que se han ido desgajando de los expedientes del archivo. Esta separación se realiza para permitir la mejor conservación de estos documentos, que, sin duda, son los más vistosos y espectaculares del Archivo.
Hasta ahora de nuestra merindad sólo han aparecido tres que son los siguientes: un plano de una ferrería de Horna de Ebro con los dibujos de su maquinaria y dos planos de la casa de Miguel Bravo de Hoyos, sita en Monegro.


DOHISCAN
Es un proyecto financiado por la Fundación Marcelino Botín, dirigido por el profesor José Ángel García de Cortázar que en un primer momento tuvo como fin "la localización, inventario, informatización. reproducción (microfilmada o fotocopiada) y, en su caso, transcripción y edición de documentos de fechas comprendidas entre los años 800 y 1520, referentes a la actual región de Cantabria" (1). Este proyecto se vio ampliado después al incluirse en él la descripción de los Pleitos Civiles y Ejecutorias del Archivo de la Real Cnancillería de Valladolid estableciéndose el nuevo tope cronológico en 1834, fecha en que deja de funcionar la Real Audiencia.
En este archivo el trabajo se realizó en tres fases:

1ª .- Recogida de la información referente a pleitos civiles y apellidos cántabros existente en los inventarios de pleitos civiles del archivo. Estos inventarios son los libros en los que se asentaron las relaciones de entrega de los pleitos al archivo. Sus datos habituales son: al margen las localidades de los que intervienen en el pleito, los nombres de las partes y el número de piezas que componían el expediente. En los más modernos puede haber también un breve resumen del asunto del pleito. Esta fase dio lugar a la formación de una base de datos con 26.444 registros.
Dentro de DOHISCAN esta base se ofrece en la opción Consultar Inventarios. En ella se recogieron además de los pleitos en los que intervinieran personas avecindadas en Cantabria, litigantes que, sin ser vecinos de Cantabria, tuvieran apellidos cántabros, como Aja, Bustamante, Calderón, Ceballos, Cos, Cosío, Mier, Rábago, entre otros.

2ª.- Descripción de las ejecutorias de pleitos en los que al menos uno de los intervinientes fuera vecino de un lugar del territorio de la actual Cantabria ajustando el margen cronológico a 1486-1520. Se recogieron 735 referencias.

3ª.- Descripción de los pleitos civiles cuyas referencias se habían conseguido en la primera fase, sin límites cronológicos. Se describieron 8.387 expedientes. En esta fase no se describieron los pleitos de personas con apellidos cántabros que no estuvieran avecindadas en Cantabria.

Todos estos datos corresponden a 10 de las 12 escribanías de Pleitos Civiles debido a que la escribanía de Ceballos Escalera no estaba organizada como las demás (con los expedientes individualizados y metidos en cajas). Y la de Pérez Alonso que ya estaba descrita, contando el archivo con una base de datos de todos sus expedientes.
Desgraciadamente el trabajo quedó interrumpido cuando se llevaban descritos aproximadamente el 60% de los fondos de pleitos civiles de las diez escribanías que se estaban describiendo por lo que únicamente están descritos los 600 primeros legajos de cada escribanía.
La base de datos se encuentra a disposición de cualquier persona que desee realizar una consulta en la biblioteca de la Fundación Marcelino Botín.

RELACIÓN DE PLEITOS POR LOCALIDADES DEL PARTIDO JUDICIAL DE REINOSA


 

DATOS DE INTERÉS

Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

C/Chancillería, 4, 47001 Valladolid. Su horario es de lunes a viernes de 8:00 a 15:00. La consulta además se puede hacer por correo o mediante correo electrónico: arch@dglab.mcu.es. Para más información se puede consultar la página web del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes www.mcu.es.


DOHISCAN

Fundación Marcelino Botín (Pedrueca, 1, Santander, 39003) o bien pedir por carta o e-mail (biblioteca@fundacionmbotin.org) la información que se desee.


Irargi. Centro de Patrimonio Documental de Euskadi
Palacio de Recalde, Apdo. 220, 20570 Bergara (Guipúzcoa). info.irargi@irargi.org y batador@irargi.org.



NOTAS


(1) ÁLVAREZ BLANCO, Elisa y BLANCO CAMPOS, Emma. Documentación Histórica de Cantabria: Proyecto Dohiscan, En el Congreso Internacional sobre Sistemas de Información Histórica. Vitoria 1997.



BIBLIOGRAFÍA

ARRIBAS GONZÁLEZ, Mª Soledad. Fuentes documentales de Zamora en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Actas del Primer Congreso de Historia de Zamora, tomo 1 (1989), pp. 27-44.
Los Fondos del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Boletín de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas. Julio-Octubre, 1970, pp. 19-25.
Los Pleitos del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Fuentes para la historia. En la Administración de Justicia en la Historia de España. Actas de las III jornadas de Castilla-La Mancha sobre investigación en Archivos. Guadalajara, 1977.
ASOCIACIÓN PARA LA DEFENSA Y CONSERVACIÓN DE LOS ARCHIVOS DE VALLADOLID. Los Fondos del Archivo de la Real Chancillería y su Aportación como Fuentes para la Historia Moderna de España. Burgos, 1983. En El Pasado Histórico de Castilla y León, Vol. II
MARCHENA RUIZ, Eduardo J. El Registro de Reales Ejecutorias del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid (1486-1500). En la Administración de Justicia en la Historia de España. Actas de las III jornadas de Castilla-La Mancha sobre investigación en Archivos. Guadalajara, 1977
MARTÍN POSTIGO, Mª de la Soterraña. Historia del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Valladolid, 1979.
La Cancillería Castellana de los Reyes Católicos. Valladolid, 1959.
Registrador Mayor y Canciller del sello mayor en la Cancillería Castellana de la segunda mitad del siglo XVI. Homenaje al Profesor Alarcos García, t.II (1966), pp. 721-731.
PEDRUELO MARTÍN, Eduardo. El Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Instrumentos de descripción y sistema de acceso a su documentación. En Revista de Historia Moderna. Universidad de Valladolid (En prensa).
VARONA GARCÍA, Mª Antonia. La Chancillería de Valladolid en el Reinado de los Reyes Católicos. Valladolid 1981.