Fundaciones y beneficencia en Reinosa

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

Durante la edad moderna y contemporánea en la villa de Reinosa, como en otras localidades, se crearon y desarrollaron diferentes fundaciones que dieron lugar a instituciones cuya labor se ha prolongado en ocasiones hasta la actualidad. 

Primeros ancianos y niños recogidos en el asilo - hospital 

 

FUNDACIONES Y OBRAS PÍAS: CONTEXTO Y PRETEXTO

La finalidad de estas fundaciones era básicamente benéfica, centrando su atención en la asistencia a enfermos y a personas que carecían de recursos. Esta tarea era desempeñada tanto por órganos públicos -por ejemplo, y hablando concretamente de Reinosa, el Hospital era sostenido por el municipio-, como por la iniciativa de particulares que donaron su dinero para favorecer "obras pías" destinadas a la enseñanza (mediante la dotación de escuelas), a asegurar el abastecimiento de cereales en época de escasez (la creación de la alhóndiga o pósito) o a impulsar económicamente entidades ya existentes, caso del Hospital-Casa de Caridad.(1)

¿Quiénes fueron los donantes particulares que propiciaron estas instituciones? En Reinosa, siguiendo una pauta comúnmente extendida en la España moderna, las fundaciones están ligadas a emigrantes naturales de la villa o de la comarca que se establecieron e hicieron fortuna en América o en Andalucía y desearon favorecer a su población natal. Interpretado por algunos como un signo de ostentación, otros aprecian en estas decisiones una actitud de mejora social, que intentaba paliar en lo posible las condiciones de vida de los más necesitados. Claro que en todos los benefactores anidaría un deseo profundo de perdurabilidad de sus obras y de su nombre entre sus convecinos, en una memoria local que se ha demostrado más bien vaga y olvidadiza. En palabras de Pedro Carasa Soto eran "vecinos acomodados, vinculados afectivamente con el lugar de fundación, que no llegan a ser grupos de privilegiados, pero que los mimetizan en sus objetivos asistenciales y persiguen, junto a la convicción religiosa que los mueve, un prestigio y un reconocimiento en la sociedad local y familiar a la que suelen circunscribir su acción generalmente".(2) En este sentido recordamos las figuras de origen local como D. Juan López de Cieza en el siglo XVI, residente en Perú; y, a finales del XVIII, D. Manuel de Quevedo, y su hermano José -que vivió en Cádiz y México-; ya en el XIX aparece D. José Pérez Arce, un indiano de Arredondo que legó parte de su fortuna al Hospital. Con el tiempo, el origen social y el número de donantes de estas fundaciones y obras pías se ensanchará. Se amplió la nómina de vecinos más anónimos que realizaron numerosas aportaciones; ya no fundaron, pero destinaron sus dineros a obras de caridad -subsiste la idea religiosa de salvación-, al Hospital fundamentalmente.

Todos ellos expresaron su voluntad de promover fundaciones nuevas o de apoyar alguna ya establecida en sus respectivos testamentos. Los protocolos notariales se reflejan igualmente otras mandas testamentarias adicionales (limosnas, misas, donaciones a conventos). Sirva el ejemplo de Juan López de Cieza quién en 1556 establece que "se den en limosna en la víspera de Pascua de Resurrección e Pascua del Espíritu Santo y el día de Nuestra Señora de la Concepción, con cuatro fanegas de pan cocido a los pobres (...) y que las dichas fiestas y el día de San Francisco se den de limosna a los frailes de dicho Monasterio una fanega de pan cocido en una cántara de vino". Aplica igualmente misas por las ánimas de sus padres tanto en San Francisco como en las iglesias de San Esteban y San Sebastián.(3)

El capital y rentas que estas fundaciones particulares -de pequeña o mediana envergadura- destinaban a fines asistenciales eran administradas por un patrón nombrado en las disposiciones testamentarias -pariente o conocido del donante-, o por un hospitalero; en la práctica, su administración acabó dependiendo del gobierno local.

El legado de los testamentos solía ser dinero en metálico, pero también puede llevar aparejado el aprovechamiento de las rentas producidas por la propiedad y arrendamiento de bienes inmuebles (fincas rústicas y urbanas) y por valores mobiliarios (generadas por láminas de la deuda pública, obligaciones). Así vemos como el Hospital y Casa de Caridad posee a comienzos del S. XX entre sus ingresos los derivados de la copropiedad de casas en Reinosa y en la calle Silva de Madrid, de tres acciones de una extinta Compañía de Ferrocarriles en Cuba...; el Pósito por su parte contaba en 1887 con fincas en Reinosa, Retortillo, Bolmir, Fontibre, Cervatos, Lantueno y La Aguilera.

Los destinatarios preferentes de estas fundaciones eran los más desfavorecidos social y económicamente: aquellos que no disponían de ingresos ni de la posibilidad de trabajar. Enfermos, inválidos, indigentes, ancianos, viudas, mujeres conforman este amplio grupo.

Insertos además en recurrentes ciclos de crisis agrarias, en los que las cosechas peligraban y con ellas el abastecimiento a la población, esta capa deprimida constituía una carga gravosa.

Aunque no disponemos de datos demográficos para todo este periodo el Censo del marqués de la Ensenada, 1752 (Censo de población de la Corona de Castilla) apunta en Reinosa la existencia de 21 "viudas y pobres cuyo estado no consta".(4) Algo más tarde el Censo de Floridablanca, 1787 recoge que cómo entre los viudos mayores de 40 años, la mayoría eran mujeres (34 de un total de 38 en el grupo de edad de 40-50 años, 37 de 56 en los mayores de 50 años). El estado de viudedad significaba en las mujeres una más que probable situación de precariedad económica.

Éste mismo censo revela dentro del grupo de solteros entre 16 y 40 años un predominio de las mujeres (más de dos tercios: 170 de un total de 252 entre 16 y 25 años, 61 de 91 entre 25 y 40 años). Dentro de la estructura social de la época se puede considerar como "cierto que el matrimonio era una realidad apetecible y no fácilmente asequible (...) el matrimonio era un factor pauperizador para muchos hombres y una salida de la pobreza para muchas mujeres". En este contexto no resulta tan raro como nos pudiera parecer hoy las cláusulas articuladas en los testamentos de López de Cieza (1565) y del capitán reinosano Martín de Rebolledo desde Buenos Aires (en 1700) acuerdan en sus testamentos el favorecer la dote de doncellas y huérfanas. López de Cieza destina una renta "a las susodichas doncellas y huérfanas que se pudieran casar, dando a las que fueran de mi linaje, dentro del cuarto grado cuarenta mil maravedís y, si no fueran de mi linaje, se dé a cada una veinte mil maravedís y se casen en cada año lo que montase la dicha renta y que en eso se guarde la dicha orden...y no habiendo de mi linaje sean preferidas las hijas de los criados de mis padres y abuelos y no habiendo de éstas sean preferidas las de la villa de Reinosa a las de fuera...".(5)

Aunque voy a comentar más detalladamente casos referidos a Reinosa, Campoo conoció numerosas fundaciones, en su mayoría de carácter benéfico-docente pero también hubo algún refugio u hospital. Podemos hacernos una idea general de algunas de ellas en las tablas adjuntas.(6)  

FUNDACIONES BENÉFICO -DOCENTES ( A.H.P.)

LUGAR AYTO. FUNDADOR-DONANTE FINES AÑOS
Allén del Hoyo Valderredible Indiano (desde Durango, México) Escuela 1761 *
Arroyo Las Rozas de Valdearroyo Dª Genara Merino Escuela 1909-1947
Barrio Hermandad de Campoo de Suso D. Félix García de los Ríos Escuela 1877-1966
La Lomba Hermandad de Campoo de Suso Dª Liboria Pérez Palacio Escuela 1909-1958
Lanchares Campoo de Yuso Dª Teresa González de Lanzas,
condesa de Torrehermosa
Capellanía, escuela y
luminaria
1876-1926
Matamorosa Campoo de Enmedio D. Manuel García del Olmo Escuela de niños 1879-1960
Naveda Hermandad de Campoo de Suso D. Felipe Díaz de los Ríos y Gutiérrez Escuela (Fund. 1789) 1873-1958
Pesquera Pesquera Dª Guadalupe de Rueda Basoco
(Ángel Fernández de los Ríos)
Escuela 1915-1963
Proaño Hermandad de Campoo de Suso Desconocido Escuela 1878-1951
Reinosa Reinosa Varios vecinos Colegio de Segunda
Enseñanza (Fund. 1876)
1916-1957
Salces Hermandad de Campoo de Suso D. Ricardo Gómez del Olmo y Saavedra Escuela 1912-1957
Soto Hermandad de Campoo de Suso Dª María Teresa Díez López, D. Matías de los Ríos y D. Felipe Gutiérrez García Escuela 1878-1959
Soto Hermandad de Campoo de Suso D. Francisco Carrera y D. Pedro Martínez Escuela 1927-1958

* Fuente: GONZÁLEZ RUIZ, Juan "Recuerdos de Escuela" en Cuadernos de Campoo nº 15, Marzo 1999, p.29

OTRAS OBRAS PÍAS Y LEGADOS

LUGAR AYTO. DENOMINACIÓN Y FINES FUENTE
Mataporquera Valdeolea Hospital refugio para pobres y transeúntes Madoz
Cervatos Campoo de Enmedio Hospital de la Cofradía de Todos los Santos,
para albergue de pobres transeúntes
Madoz
Nestares Campoo de Enmedio Arca de misericordia (pósito) **
Reinosilla Valdeolea Obra Pía de Huérfanos ***

** CALDERÓN ESCALADA, José. "Arcas de Misericordia" p.9 en Fontibre: revista de Campoo, nº 45. Fundada por Miguel Fernández de Hoyos.
*** Los INDIANOS: el arte colonial en España. Santander: Caja Cantabria, 1993, pp. 125 

 

 

LA ALHÓNDIGA DE REINOSA.

La fundación más antigua es la alhóndiga de Reinosa, instituida gracias al testamento dado el 18 de agosto de 1565 en la ciudad de los Reyes (la actual Lima, Perú) por Juan López de Cieza.(7)

Del donante sabemos, según los datos recogidos por Ramón R. Cantón, que tuvo negocios en La Paz, Panamá y Potosí, y murió soltero. Dentro de sus últimas voluntades establecía el montante del capital con el que la dotaba: "Item mando que se tomen seis mil ducados de a trescientos setenta y cinco maravedís cada ducado" (equivalente a 16.500 ptas. del fines del XIX) "y que se compren rentas o viñas o censos o pensiones y en lo mejor parado que se hallase a todo lo que montase la dicha renta, se metan en una caja de tres llaves de las cuales tenga una el Corregidor que es afuera de la villa de Reynosa y la otra un regidor, el más antiguo de dicha villa y la otra el patrón que yo declarase en este mi testamento y la dicha renta se gaste los tres años en una casa en dicha villa de Reynosa en que hagan alhóndiga, para que en la cual pongan las armas de Juan López de Cieza e Salazar, mi padre, o de María Rodríguez de Rebolledo, mi madre...".(8) Efectivamente, la alhóndiga se construyó en un solar de la calle San Sebastián 6, en el inmueble que muchos han conocido como colegio del Niño Jesús. Los dos escudos que aun subsisten en la fachada recogen las armas de los apellidos de sus padres, tal como lo expresara el donante de Juan López de Cieza.

Pero ¿qué era una alhóndiga? Se trataba de un depósito de grano "especialmente de trigo, (establecido) con objeto de abastecer el pan público en las épocas de carestía, y de prestar grano a los labradores tanto para la siembra como para el consumo".(9)

Edificio actual donde aun se conservan los escudos originalesDe la distribución original del inmueble no queda nada; podría constar de dos estancias, en una de las cuales estaría almacenado el cereal. Las medidas de custodia y seguridad (el juego de llaves) eran habituales y así se refleja en la pragmática de Felipe II de 1584.

La alhóndiga muestra una triple naturaleza: es a la vez una institución de la política de abastos (hecho "el dicho depósito del dicho trigo, lo tengan allí, e de ello se den en cada un año, perpetuamente, mil fanegas de trigo a labradores pobres, por cubrir"), una temprana herramienta de crédito agrícola ("obligándose de lo bolber lo nuevo a la dicha alhóndiga, sin ningún interés") y, finalmente, de promoción benéfica ("con las demás rentas que queda... se pague médico y voticario y medicinas para los pobres de dicha villa y su tierra además de las mandas religiosas y dotaciones a doncellas ya comentadas).

Otro indiano natural de Reinosa afincado en Lima, D. Álvaro Ruiz de Navamuel, hizo en 1628 un legado destinado a pósito; entre 1750 y 1757 Dª Juana de los Ríos figura igualmente como fundadora.(10) Sabemos que a finales del siglo XVIII existen en la provincia de Toro, a la que pertenecía Reinosa, 97 pósitos (según el Censo de Godoy), particularmente abundantes en zonas cerealísticas.

En Reinosa, los últimos préstamos del pósito datan de 1815; la guerra de Independencia acentuó su declive. Desde el 1 de septiembre de 1857 el municipio es el titular. En 1899 caduca la carga panera (según Real Orden del Ministerio de Gobernación de 15 de junio de 1899), y se cede el inmueble a la comunidad de Hijas de la Caridad para Asilo de Párvulos del Niño Jesús. Sus rentas pasaron a Beneficencia y se destinaron al nuevo Hospital.(11)

La legislación trata de regular su administración, sobre la que pesa señales de corrupción y dejadez. La administración municipal del pósito fue objeto de reiteradas críticas; aquí, como en todo el país, hubo acusaciones generalizadas de malversación por la venta de fincas, de mala gestión en el cobro de deudas, de sisas, de monopolio por parte de algunos concejales, etc. Aunque durante la autarquía de la posguerra civil se pretendió revitalizar el pósito, abriendo incluso un contencioso que pretendía cobrar los impagos (algunos con más de cien años de antigüedad) a los descendientes de los deudores, realmente la vida activa del mismo acabó en el siglo XIX.

 

LA FUNDACIÓN "ESCUELA DE NIÑAS" QUEVEDO.

Capilla de San Roque, con la Fuente de la Aurora delanteA finales del siglo XVIII Manuel de Quevedo tuvo la iniciativa de fundar una Escuela de Niñas; su hermano José aportó también algún dinero. Según se deduce en una carta de poder dada en Cádiz el 27 de diciembre de 1785, don José de Quevedo indica a su hermano Andrés, residente en Reinosa, que "en su nombre, se presentase ante el Ilustrísimo Ayuntamiento pidiendo que don Bernardo de la Cámara, vecino de la villa, haga cesión de una tercera parte (...) a favor del Ilustrísimo Ayuntamiento, como Patrono que es de la Obra Pía de escuela de Niñas de esa Villa, fundada por el expresado mi hermano (se refiere a Manuel de Quevedo), a cuyo favor de ella hago donación de los expresados 14.309 reales, 32 maravedís, para que se apliquen, cobrados que sean, en el todo o en la parte, las dos tercias partes de lo que se cobre para más renta de dicha Obra Pía y más salarios de la Maestra de Niñas, y que la otra tercia parte sirva para la obra que se intenta hacer en la capilla de San Roque, que está unida a dicha casa". La escuela, situada junto a la fuente de la Aurora, era una casa de dos pisos en cuya fachada figuraba el escudo de la familia Quevedo que todavía existe en el actual edificio. (12)  

La escuela vino a cubrir un vacío existente en lo referente a la educación de niñas. De acuerdo al Censo de Floridablanca (1787) la población menor de 16 años ascendía en Reinosa a 547, de los que 259 eran niñas. El municipio se ocupaba desde de la educación de los niños, pero la dedicación a las niñas era escasa o nula; en 1797, en toda la provincia de Toro sólo existían 5 escuelas de niñas (Censo de Godoy); en la provincia de Santander a mediados del s. XIX había 11. A la Escuela asistían "niñas del pueblo, sin distinción había igualmente alguna pensionista que vivían en la casa. Juana Bánquez fue la primera maestra y "se comprometió a estar al frente de la escuela durante seis años en 1797 la maestra era María Antonia de Silva. En 1840 dirigía el centro, al que asistían 90 alumnas, Dª Antonia Pérez Caballero para lo que contaba con una ayudante que pagaba el Ayuntamiento. (13)

 

HOSPITAL Y CASA DE CARIDAD

Dentro del sistema de asistencia social de la época, algunas poblaciones disponían de Hospitales de atención a los pobres o enfermos desvalidos.

La fuente directa más antigua que he consultado, las Respuestas generales del catastro de Ensenada indicaban en 1752 que "hay una casa fabricada de piedra mampostería que sirbe para hospital y se compone de una cozina y seis alcobas para poner camas a los enfermos y a los que se asiste de caridad con el alimento y medicinas", detallando que a la persona que asiste para cuidarlos se la socorre "cada año con seis ducados o con algunos carros de leña". Por entonces el Hospital prestaba unos limitados y muy básicos servicios sanitarios, en modo alguno equiparables a lo que entendemos por hospitales en el sentido moderno.

Una copia simple fechada en 1925 procedente del Libro de acuerdos de la Junta Municipal de Beneficencia de Reinosa de 22 de abril de 1867, nos muestra la historia de la institución. Destaca que "no aparece fundación ninguna" (de hecho estaba a cargo del ayuntamiento), y luego expresa lo siguiente: "Que desde antes del años de mis seiscientos sesenta existía en esta Villa en la calle del Espolón una casa baja lindante por el Sur con el río Ebro y a la distancia de unos cuarenta pies de éste, destinada a la asistencia de enfermos pobres al cuidado de una hospitalera, a quien retribuía el Ayuntamiento , con cinco ducados al año, y un Mayordomo Administrador de dicha casa Hospital nombrado por la Corporación municipal, sin sueldo ni emolumento de ninguna clase que rendía cuenta a la misma anualmente y aquella les ponía en su caso reparo y daba su aprobación, y admitía los enfermos con papeleta del Ayuntamiento, todo lo cual ha continuado desde inmemorial hasta el día de hoy sin más variación que la soldada del hospitalero y hospitalera, Igualmente aparece que en el año de 1770 sin duda huyendo de la proximidad del río Ebro, se empezó a edificar en el Barrio del Puente un edificio de planta baja, que es el actual Hospital, en terreno de la villa, y a costa del Ayuntamiento ... Dicha nueva casa baja, llamada Hospital de Caridad, permaneció en tal estado, hasta el año 1851, que recelando se aumentasen los enfermos , con motivo de las obras del ferrocarril, acordó resaltar la mitad, dándola un piso en alto y desván...".(14)

Aquí comienza la última y actual fase del Hospital. Se apreció la conveniencia de trasladarse a un nuevo edificio para lo cual se solicitó la desafección del ex-convento de San Francisco, desamortizado en 1835, que fue cedido gratuitamente por la Dirección General de Rentas y Arbitrios en 1842 al municipio para casa de Misericordia. Se realizan diversas obras de adaptación y en 1856 se instalaron en estas dependencias la Casa de Caridad, creada por el municipio en 1856 para hospicio u "asilo de los pobres naturales del mismo, existiendo constantemente en la casa 10 ó 12 desvalidos", compartiendo este espacio "convenientemente separado" con el Hospital que, en 1876, "está destinado a la curación de enfermos pobres del distrito, y los transeúntes, acogiéndose en él 15 dolientes por término medio al año, además de los militares de la guarnición, a cuyos fines tiene disponibles unas cien camas con el surtido necesario de ropas".(15) La congregación de Siervas de María se hizo cargo del centro; desde 1919 es atendido por Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.

Siervas de María en el asilo - hospital hacia 1906Por entonces se realiza una campaña de recogida de fondos, apelando tanto a los vecinos como a los emigrantes (indianos, jándalos). Uno de ellos fue el primer capellán, D. Leandro Quintana Pérez quién legó sus bienes en 1893 a favor del Hospital. Diversas vecinas continuaron esta lista, por ejemplo Dª Brígida de Arche y Zendegui (1876)....; Dª Isabel Valle Ruiz, quien en 1905 lega sus depósitos bancarios, obligaciones y fincas; Dª Mercedes Argüeso y Terán, que otorga testamento en 1896 a favor de su hermano Julián como usufructuario legando la mitad indivisa de una casa radicada en Reinosa. Una disposición testamentaria de D. José Pérez Arce, natural de Abiondo (Arredondo) pero instalado de México y del comercio, hace beneficiario al hospital de Reinosa de una lámina de deuda por valor de 13.000 pesetas mominales, de los 25.000 pesos distribuidos "en establecimientos de esta naturaleza con arreglo ... al número de pobres que en cada uno se socorren...".(16)

Las diferentes denominaciones -Santo Hospital y Casa de Caridad, Hospital Civil, Casa de Misericordia- desembocan en la actual Residencia San Francisco, que toma su nombre del antiguo convento.

Su funcionamiento se regula por unos estatutos y un Patronato cuya presidencia ostenta el alcalde de Reinosa.(17)

 

CONCLUSIONES.

En general hemos podido observar el auge que experimentan las fundaciones y legados durante la Edad moderna, siguiendo la tónica común al resto del país. En el siglo pasado- con la guerra de Independencia, el proceso desamortizador-, muchas languidecen o son desmanteladas, conociendo un repunte revitalizador a finales del XIX y comienzos del XX.

En Reinosa buena parte de estas fundaciones pervive en la actualidad. De hecho la actividad docente se sigue desempeñando en la sección infantil del Colegio Público Concha Espina, en un nuevo inmueble que sustituyó en 1958 al viejo Colegio de Niñas de la fundación Quevedo; el Ministerio de Educación es el heredero último de su legado. Pese a que la actividad del pósito como tal cesó, el solar dónde se instalaba siguió destinado a fines sociales: el asilo de Párvulos Niño Jesús, ya desaparecido. Por su parte la Residencia San Francisco es la sucesora del antiguo Hospital municipal.

Esta somera visión de la "pobreza asistida" sólo ha pretendido recordar unas instituciones que tuvieron una cierta utilidad social y a aquellos que las hicieron posible. No sólo fueron herramientas manejadas por las élites, sino que "de todos modos la beneficencia llegó a los pobres, fue utilizada por estos" como una de las estrategias posibles de supervivencia. "Sin duda la beneficencia tenía que ver con necesidades reales, podía suponer de hecho la diferencia entre la vida y la muerte para algunos ...., algo que éstos conocían y que, naturalmente, procuraron aprovechar".(18)

El término anticuado de Beneficencia ha sido asumido ahora dentro del Ayuntamiento por la concejalía de Asuntos Sociales y, pese a todo, continúa teniendo razón de ser.


NOTAS.

(1) La beneficencia municipal abarcaba también la escuelas municipales, la asistencia médico-farmacéutica gratuita, el socorro, la contratación eventual de trabajadores, etc. La beneficencia provincial se encargaba de las casas de maternidad, orfanatos, atención psiquiátrica, etc.
A finales del siglo XIX, el mutualismo asistencial alcanzó en España una notable extensión. Un ejemplo en Reinosa fue la "Sociedad Obrera de Socorros Mutuos" fundada en 1895 para prestar ayuda económica principalmente a aquellos que, por enfermedad, no podían acudir al trabajo; en 1898 la integraban 204 socios. V. ALTUNA, P. Pp. 47-48
(2) CARASA SOTO p.82
(3) Es sabido la ausencia de fuentes antiguas originales en el archivo del Ayuntamiento de Reinosa debido al incendio que en 1932 sufrió la Casa Consistorial. El texto de los documentos fundacionales del Pósito-Alhóndiga, la Escuela de Niñas y el Hospital citados en este artículo son presuntas copias simples recogidas por Julio G. de la Puente en su libro de 1916 y por Ramón Rodríguez Cantón. En el archivo del Ayuntamiento hay diversos expedientes dónde se recogen copias simples sobre la fundación del antiguo Hospital de Reinosa y el origen del Pósito. De ello nos hemos valido, presumiendo su fiabilidad y validez como fuente de información.
Para la cita, V. RODRíGUEZ CANTÓN, p.116. y Julio G. de la Puente, p. 68. Los padres de Juan López de Cieza estaban enterrados en la villa de Reinosa. Su familia estaba estrechamente vinculada al convento de San Francisco.
(4) Censo del marqués de la Ensenada, 1752 (Censo de población de la Corona de Castilla) refleja la existencia en Reinosa de 1 pobre de solemnidad, mientras que las Respuestas generales del Catastro de Ensenada señalan que hay 40 pobres de solemnidad. Lo que, por otro lado no debe llevarnos a engaño; la categoría fiscal de "pobre de solemnidad" indicaba que estaban exentos del pago de la contribución. CARASA SOTO, p. 112
(5) CARASA SOTO p. 133, 139. RODRÍGUEZ VICENTE, Mª Encarnación "La patria chica ... " p. 288
(6) Tabla de elaboración propia.
(7) Se conoce también con los nombres de "pósito", "panera" o "arca de misericordia". A mediados del s. XVI se producen abundantes fundaciones particulares de pósitos; sin ir más lejos dentro de la provincia sabemos que de esta época datan los pósitos de Lombraña y Escalante, del que se conserva un plano. V. ARAMBURU ZABALA, Miguel Ángel  "Repercusiones artísticas de la emigración de Cantabria a América", pp. 13-38 en Los cántabros en América: Aventura, presencia, retorno. Madrid: Fundación Santillana, 1997. Pp. 16,18.
(8) El apellido de la madre de Juan López de Cieza presenta hasta tres variantes; se habla de María Rodríguez de Rebolledo, Gómez de Rebolledo o de Sánchez de Rebolledo. No sabemos sin son errores de transcripción de las copias simples o figurarían así en los documentos originales.
(9) Espasa Calpe
(10) RODRÍGUEZ VICENTE, Mª Encarnación, Ibidem. v. CALDERÓN ESCALADA, J.
(11) Archivo del Ayuntamiento de Reinosa. Pósito. Sign. 530
(12) De nuevo aquí hay contradicción con los nombres. Parece que se atribuye usualmente la fundación a Manuel Antonio de Quevedo; sin embargo JOVELLANOS indica en sus diarios con fecha 2 de septiembre de 1797 "Fuimos ayer a ver la Casa de Educación de niñas, fundada por don José Quevedo, residente en Méjico". Julio G. DE LA PUENTE (p. 65) señala que la edificación de la escuela se debe a la "disposición de Manuel Antonio de Quevedo y a su costa, habiendo contribuido también, en parte, su hermano don José", pero luego en el documento que citan en la nota de la página 66 se lee "En acuerdo de 17 de febrero de 1787 consta que fueron tomadas las llaves de la Cassa para escuela de Niñas, que se fabricó a expensas de los caudales de los compatriotas don Josef Antonio y don Manuel de Quevedo, habiendo percibido también el Ayuntamiento mil pesos sencillos, que obraban en poder de don Juan Rodríguez, de esta villa, quedando el Ayuntamiento como Patrono de dicha piadosa fundación".
(13) JOVELLANOS, Ib. ALTUNA, Paco, pp. 15-16. "Escuelas", Gran Enciclopedia de Cantabria para la estadística del S. XIX.
(14) Archivo del Ayuntamiento de Reinosa. Sign. 529
(15) BENITO VILLEGAS, P. 80. Existía además una "reticencia de los pobres a acogerse a una beneficencia que fuera acompañada de reclusión-tuviera ésta carácter hospitalario o asilar- (que) tenía que ver con razones prácticas" : la alta tasa de mortalidad dadas la precariedad de las condiciones, la pérdida de libertad, la separación del entorno familiar y vecinal, la imposibilidad de acceder a otros recursos. Pese a ello fueron utilizados por los pobres, varones solteros sin trabajo y sobre todo por ancianos e inválidos. ESTEBAN DE VEGA, p.27
(16) V. Nota 14.
(17) En esta línea hay una continuidad hasta la actualidad. Diversas asociaciones han colaborado, en lo que se puede entender como una forma colectiva de patrocinio, en la provisión de fondos para el Hospital: las campañas de la peña Casados y Solteros, fundada en 1943 y que parece que va a disolverse en este año de 1999, festivales de agrupaciones artísticas, etc. Más aportaciones: las donaciones de obligaciones de la familia Sánchez Díaz en 1961 y 1962. Igualmente después del incendio del Hospital en 1973, numerosísimos donativos privados facilitaron la reconstrucción del Asilo Hospital San Francisco. (Archivo del Ayuntamiento de Reinosa, v. Hospital y Casa de Caridad. Sign. 524, 528, 529.)
(18) ESTEBAN DE VEGA, p. 29


BIBLIOGRAFÍA.

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ARCHIVO DEL AYUNTAMIENTO DE REINOSA.(V. Hospital y Casa de Caridad (Sign. 524, 528, 529); Pósito (Sign. 530)
BENITO VILLEGAS, Felipe de. Breves apuntes sobre la historia y administración de la Beneficencia Provincial en Santander. Santander: imprenta de J.M. Martínez, 1876
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CALDERÓN ESCALADA, José. "Arcas de Misericordia" en Fontibre: revista de Campoo, nº 45. Reinosa: Casa de Cultura Sánchez Díaz, 27 enero 1962, p.9
CARASA SOTO, Pedro. Historia de la Beneficencia en Castilla y León: Poder y pobreza en la sociedad castellana. Valladolid: Universidad, 1991
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CENSO del marqués de la Ensenada, 1752 (Censo de población de la Corona de Castilla). Tomo I; Manuscrito. Madrid: INE, 1991
GARCÍA  DE LA PUENTE, Julio. Reinosa y el valle de Campoo. Santander, 1916. Pp. 65-68, 71-73.
ESTEBAN DE VEGA, Mariano. "Pobreza y beneficencia en la reciente historiografía española", pp. 15-34 en Ayer: N. 25: Pobreza, beneficencia y política social (Mariano Esteban de Vega, editor). Madrid: Marcial Pons, 1997
JOVELLANOS, Melchor Gaspar. Diarios. Oviedo, Institución de Estudios Asturianos, 1954
MADOZ, Pascual. Diccionario geográfico, estadístico e histórico. (Ed. facs. de la de 1845-1850). Santander/Valladolid, 1984.
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RODRÍGUEZ CANTÓN, Ramón
-"El Convento de San Francisco y la Residencia de Ancianos" en Peña Casados y Solteros. Bodas de Oro (1943-1992): Programa de fiestas. Reinosa, 1992
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"La antigua Escuela de Niñas" en Fontibre: revista de Campoo, nº 21. Reinosa: Casa de Cultura Sánchez Díaz, mayo 1958, p.4