La Virgen del Abra, patrona del valle de Campoo de Suso

Enma Campos

El hombre, consciente de su poquedad, y antes de la introducción del cristianismo, veía en los fenómenos naturales la expresión de sus castigos, de sus bonanzas, y de su ansia de trascendencia. El viento, la lluvia, la sequía, la tormenta eran sus deidades; sus iconos, los árboles, el agua, el fuego. Con el cambio de cultura que supuso la adopción del cristianismo la creencia cifrarla ya en el monoteísmo, puso su fe y su esperanza ante sus limitaciones en la imagen de la Virgen María, dando lugar a que surgieran numerosas devociones, siendo Cantabria un lugar donde este culto se extendió rápidamente. A ello contribuyó la difusión de los milagros y prodigios divulgados y cantados por poetas y juglares en el terreno civil, y por las órdenes mendicantes en el terreno religioso.

 

LAS ERMITAS EN CAMPOO

Ermita de Nuestra Señora del AbraLa introducción del cristianismo en la Península Ibérica dio lugar durante el medievo a que se erigieran numerosos santuarios para culto y retiro de eremitas cuyo más antiguo testimonio son las ermitas rupestres de Valderredible. La imagen mariana es una imagen maternal, en un principio altomedieval, casi siempre sedente, lo que le permitía sostener a su Hijo Jesús aposentado sobre sus rodillas a modo de trono; y en su rostro, un hieratismo expresivo -valga la contradicción- de atención y acogimiento para el devoto. Más tarde, en la Baja Edad Media, su figura fue suavizada y su expresión bastante más acogedora.
La frecuente aparición de imágenes marianas unas veces entre matorrales, otras veces en cuevas o enterradas, dio lugar a la construcción de pequeños santuarios en el mismo lugar donde se había encontrado la imagen, que a menudo era un lugar de difícil acceso, praderías aisladas, cumbres, abras entre montañas, donde los montes se arrodillan para que pasen las transhumancias.
Estos pequeños santuarios, capillas o ermitas -de eremita- tienen un gran crecimiento en el siglo XVI y después, al abrigo de la Contrarreforma en el siglo XVII.
Estas devociones se apoyan con la formación de cofradías, con sus compromisos de entrega a Dios y de hacer el bien a los demás, especialmente a enfermos, mendigos y gente necesitada. Las ermitas son construcciones sencillas, casi siempre con una espadaña sobre el hastial de fondo, con una puerta abierta en arco en la fachada.
En la merindad de Campoo, esta tierra que imanta a sus naturales y fascina al forastero, y refiriéndonos dentro de ella solamente a las tres Hermandades que llevan el nombre de Campoo, existen interesantes ermitas, algunas con alto grado de devoción.
En la Hermandad de Campoo de Yuso, tenemos la ermita de la Virgen de las Nieves, del s. XVII, enclavada en el "Campo de las Espinas" (llamado así por la abundancia de ellas), terrenos comunales de los pueblos de Monegro y Villasuso, y que al ser requerida por ambos, la romería de su festividad, el 5 de agosto, ha de celebrarse un año en cada pueblo.
Otras ermitas en esta Hermandad de Campoo de Yuso son las de San Roque, del s XVII, en Lanchares; y otra en La Población de Yuso que está como cosa rara dentro del núcleo urbano, denominada como Nuestra Señora de los Humanos.
En Campoo de Enmedio existen dos, la dedicada a Santa Bárbara -trasunto cristiano de la petición de protección ante el terror a las tormentas- en el pueblo de Villafría, y la de Santa Ana, en la pradería del mismo nombre, perteneciente al mistérico y fascinante pueblo Fresno del Río.
Y por último, centrémonos en Campoo de Suso, con las serranías de Peña Labra, Híjar, Peña Hiján y Cordel, cuyas cumbres sobrepasan los 2.000 metros, con sus desfiladeros y abras, que dieron paso a los foramontanos hacia Castilla, a las lanas de Castilla a Ultramar, siendo todavía hoy la única ruta de penetración desde Castilla al mar.
Así, en la primera de las montañas referidas, la de Peña Labra, tuvo lugar la génesis del Santuario de la que hoy es Patrona de la Hermandad de este valle, al encontrarse la imagen de la Virgen en un lugar que se conoce como El Abra.

 

HISTORIA DEL HALLAZGO, NOMBRE Y LUGAR DE LA VIRGEN DEL ABRA

Que en este grandioso lugar, desde el que se descubre y domina todo el valle, donde tuvo lugar el encuentro con la imagen de la Virgen. Ello fue así, y así lo canta la tradición oral y así lo recogen numerosos autores en sus relatos:
El día 22 de julio del año 1615, un pastor de merinas, justo Bazo, natural de la villa de San Román de Cameros (La Rioja), mientras cuidaba su rebaño en las agrestes alturas de los puertos de Híjar, del valle de Campoo de Suso (entonces arzobispado de Burgos y hoy Diócesis de Santander), en el término conocido con el nombre de El Abra, encontró semioculta una imagen de Nuestra Señora. Maravillado por el hallazgo, comunicó a las autoridades del valle tan extraordinario suceso, y la llamaron, según el lugar en que apareció, como Nuestra Señora del Abra. Con este nombre se la conoce hoy día, y así está documentado en numerosas fuentes, a pesar que, por la confusión que da la pronunciación, a veces se encuentre la denominación de Virgen de Labra. De la veracidad del nombre Virgen del Abra nos dan noticia los siguientes renombrados autores:
Según Rodrigo Amador de los Ríos, en el libro "Santander", de "España y sus monumentos", la Virgen "titulada del Abra" apareció en "la cuesta que llaman del Abra". Asimismo, menciona que fue "en la cúspide de Peña Labra, donde existió la Ermita de la Virgen del Abra".
Julio García de la Puente, en el libro "Reinosa y el Valle de Campoo", narra que la imagen se descubrió "en el sitio llamado del Abra ", de modo que la Virgen "se llamó lo mismo que el lugar donde se apareció", y que se fundó a continuación "una cofradía en honor de la Virgen del Abra".
Mª Carmen González Echegaray, en el libro "Santuarios marianos en Cantabria", la incluye como "Virgen del Abra", apuntando que "bautizaron la imagen con el nombre del monte Abra".
José Calderón Escalada, en el libro "Campoo", la nombra también como "Virgen del Abra", y relata cómo el pastor "halló la Virgen en lo más alto de Cuesta el Abra (sic)".

 

ESTUDIO FILOLÓGICO

En las referencias anteriores vemos que aparecen mencionados los topónimos "Monte Abra" y "Cuesta del Abra". El mismo nombre “Abra” aparece en otros contextos, como en el artículo "El dolmen del Abra", de Ángel de los Ríos y Ríos, publicado en el Semanario Pintoresco Español en 1857, referido a un monumento prehistórico existente en la misma zona (1).
Sin embargo, la denominación "Virgen de Labra" parece responder al hecho de que la Virgen apareció en la cima de Cuesta Labra.
¿Cómo salir de esta confusión? Es cierto que el monte donde apareció la imagen se denomina Cuesta Labra o Cuesta del Abra, y que bajo el nombre Peña Labra se suele conocer a toda la cadena montañosa donde se encuadra la Sierra Híjar. Para hacer aún más difícil la situación, en las referencias anteriores se cita el lugar como Peña Labra, Monte Abra, Cuesta Labra o Cuesta del Abra indistintamente. ¿Qué ocurre aquí?
La transformación de la expresión "Cuesta del Abra" en "Cuesta Labra" es fácilmente explicable desde el punto de vista lingüístico y fonético. La pérdida de la "d" intervocálica (situada entre vocales) ha sido una constante en la formación de la lengua castellana a partir del latín: taeda-tea, rodere-roer, credere-creer, entre otros muchos ejemplos. Por otra parte, la toponimia de cualquier lengua está especialmente expuesta a este tipo de evoluciones, al estar sometida a un uso frecuente bajo el dominio de un lenguaje popular, principalmente oral, y cuya escritura se suele fijar con posterioridad: por ejemplo, Torre-de-la-Vega, Torre-e-la-vega ,Torrelavega, con pérdida de la "d" intervocálica y contracción de las dos "e" en una sola.
En el caso que nos ocupa, el proceso que probablemente se ha producido en el lenguaje hablado es el siguiente: CUESTA-DEL-ABRA, CUESTA-EL-ABRA, CUESTA-L-ABRA, cuya grafía se fijó en "Cuesta Labra". Aquí vemos de nuevo la pérdida de la "d", y como consecuencia, la elisión (desaparición) de la vocal "e" al contacto con la vocal precedente "a".
Esto explicaría la dualidad existente entre los nombres Cuesta del Abra/ Cuesta Labra -siendo el segundo una transformación del primero- , lo que viene confirmado incluso por la forma intermedia "Cuesta el Abra" que encontramos en la cita de José Calderón. Lo mismo podría decirse de Monte o Peña del Abra /Peña Labra. Sin embargo, esto no justifica el nombre "Virgen de Labra". En esta expresión no puede producirse la alteración que antes hemos descrito, ya que la "d" de VIRGEN-DEL-ABRA no es intervocálica (pues está después de una "n") y por tanto no puede perderse. Es el mismo fenómeno por el cual el habla popular suprime la "d" en la palabra “pescado”, pronunciando “pescao” pero no lo hace en "pescando", porque la "d" no es intervocálica.
Nótese además que el fenómeno, consistente en la pérdida de una consonante seguida de la elisión de una vocal, es de naturaleza fonética, y se debe a una evolución en la pronunciación del nombre. No se trata simplemente de mover de lugar la consonante "l", que es lo que se hace al cambiar "Virgen del Abra" por "Virgen de Labra".
La imposibilidad de la transformación de "Virgen del Abra" en "Virgen de Labra" queda confirmada por el hecho de no haber encontrado, en fuentes orales ni escritas, tal expresión; ni tampoco "Virgen del Labra". Otra cuestión es la forma "Virgen de la Labra" que aparece en la bula de Urbano VIII, denominación que deriva de la expresión "Virgen de la (Peña) Labra" o "Virgen de la (Cuesta) Labra", puesto que la sierra o monte sí recibe ese nombre.

 

ESTUDIO HISTÓRICO

Bula Urbano VIIIVolviendo al fundamento histórico de la devoción de Nuestra Señora del Abra, se relata cómo, maravilladas las gentes, acordaron construir una ermita en el sitio del hallazgo, contribuyendo todo el valle a levantarla. Allí quedó el pastor justo como ermitaño, llegando a formar una cofradía junto con los vecinos y los pastores, y a la cual hizo donación de sus bienes.
Fue tanta la extensión y fama de la devoción a la Virgen del Abra y su ermita, que el Papa Urbano VIII concedió una bula o Breve Pontificio en 1624 concediendo especiales gracias (2).
No hemos tenido acceso al original de esta bula, pero afortunadamente hemos podido disponer de una fotografía de la misma, a partir de la cual hemos realizado la trascripción y traducción siguiente. El hecho de trabajar con una fotografía ha hecho difícil la lectura del documento, ya que muchas palabras están borrosas o coinciden con pliegues o deterioros, sin embargo podemos ofrecer la mayor parte de su contenido.


Trascripción de la bula:


Urbanus episcopus, servus servorum Dei, universis Christi fidelibus presentes literas inspecturis, altam et apostolicam benedictionem./2 De salute gregis dominici cure me meritis licet imparibus divina dispositione comissi solicites studiis cogitantes fideles singulos quorum merita pro deme /³ ritis penitus sunt imparia ad pia et meritoria opera exercenda spiritualibus muneribus indulgeniis vez (?) et peccatorum remissionibus, libenter invita /4 mus ut per eorumdem operum exercitium suorum (ilegible) delictorum ad eterne beatitudinis gaudia ad eterne beatitudinis gaudia (sic) faciliter pervenire /5 mereantur cum itaque sicut acdepimus in ecclesia (ilegible) beate Marie de la Labra et (ilegible) sita inter limites locorum de Salcedillo et de la Pobla -/6 cion Burgensis diocesis una pia et devota utriusque (sexus) confraternitas sub invocatione eiusdem Beate Marie de la Labra ad Dei omnipotentis lau -/7 (línea ilegible)/8.
Nos ergo cupientes ut ipsi ac pro tempore exercentes dicte confraternitatis confratres huiusmodi piorum operum exercitio confoneantur dictaque ecclesia in debita veneratione ha /9 beatur de eiusdem omnipotentes Dei misericordia
(ilegible)
beatorum Petri et Paule apostolorum auctem confisi omnibus et singulis utriusque sexus Christi fidelibus vere/10 penitentibus et confesis que dictam confratenitatem decet (?) ingredientur die primi illorum ingressus si sanctisimum eucharístie sacramentum sumpserint/11 ipsisque nunc ac pro tempore exercentibus dicte confraternitatis confratribus et vere penitentibus et
confesis ac sacra comunione si id comode fieri poterít refectis in eorum mor /12 tis
(ilegible) nomen Iesu corde si ore nequiverint innocentibus necnon eisdem confratribus similiter vere penitentibus et confessis ac dicta comunione refectis qui dictam/13 ecclesiam in festivitate beate Marie ad Nives a primis vesperis usque ad occasum solis diei festivitatis huiusmodi singulis lunis devote vistaverint et inibi/14 ad Deum preces pro Sancte Matris ecclesie exaltatione heresum extirpatione et inter Christianos principes conservanda pace ac Romani Pontificis salu /15 te pias ad Deum preces fuderint plenariam indulgentiam et remisionem omnium peccatorum suorum.
Apostolica auctoritate tenore putium concedimus et elargimur/16 preterea ipsis confratribus pariter vere penitentibus et conffesis acsumpto eodem sanctisimo eucharistie sacramento qui ecclesiam in anuntiationis/17 et assumptiones eiusdem beate Marie Virginis
(ilegible) Nativitatis Iohannis Bautiste necnon Sancti Mathei festivitatibus et devote visitaverint et ibi /18 ut (el resto del documento es ilegible).


Traducción:

El obispo Urbano, siervo de los siervos de Dios, para todos los ,fieles de Cristo, por las presentes palabras, alta y apostólica bendición.
Respecto al cuidado de la salvación de la grey del Señor, me es lícito ocuparme de los méritos distinguidos cumplidos según la divina disposición, para conocimiento de los fieles individuales cuyos méritos son interiormente distinguidos, para conceder por el ejercicio de piadosas y meritorias obras, dones espirituales e indulgencia
(ilegible) y para el perdón de los pecados, gustosamente invitamos a que por el ejercicio de estas obras (ilegible) de sus ofensas, para alcanzar más fácilmente el eterno gozo de la santidad, merezcan, así pues tal como se nos ha comunicado, en la iglesia (ilegible) de Santa María de la Labra y (ilegible) situada en los límites de los lugares de Salcedillo y de la Población, en la diócesis de Burgos, pía y devota por ambos sexos, aprobar una cofradía bajo la advocación de Santa María de la Labra para gloria de Dios omnipotente (línea ilegible).
Nos, por tanto, queremos que ellos profesen a partir de ahora en dicha cofradía, y que de este modo los cofrades mantengan la ejecución de piadosas obras, y que dicha iglesia sea tenida en la debida veneración
(ilegible) de la misericordia del mismo Dios omnipotente y de los santos apóstoles Pedro y Pablo. Por otra parte, que todos y cada uno de los, fieles de Cristo, de ambos sexos, verdaderamente penitentes y arrepentidos que a dicha cofradía es conveniente (ilegible) que acudan, confíen en que, el día de su primera visita, si tomaren el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y lo hicieren desde entonces y en adelante, con los cofrades de dicha cofradía y verdaderamente penitentes y arrepentidos tomaren la sagrada comunión si ello oportunamente pudiera hacerse ,fortaleciéndoles en su muerte (ilegible) el nombre del corazón de Jesús, si oralmente no pudieran, para los que no tienen culpa y también para los mismos cofrades de manera similar verdaderamente penitentes y arrepentidos, fortalecidos por la comunión, que acudieren a dicha iglesia en la festividad de Santa María de las Nieves desde la caída de la tarde hasta el ocaso del Sol del día de la festividad, y de esta manera cada mes devotamente visitaren y en aquel lugar elevaren a Dios oraciones por la exaltación de la Santa Madre Iglesia, por la extirpación de la herejía, por la conservación de la paz entre los príncipes cristianos y por la salud del Pontífice de Roma, elevando piadosas oraciones a Dios, se les concede indulgencia plenaria y perdón de todos sus pecados.
Por
(ilegible) la autoridad apostólica concedemos y repartimos en adelante a estos cofrades igualmente en verdad penitentes
y arrepentidos, que tomando el Santísimo Sacramento de la Eucaristía, en la Anunciación y en la Asunción de Santa María Virgen,
(ilegible) la natividad de San Juan Bautista, así como en la festividad de San Mateo devotamente visitaren la iglesia y allí (el resto es ilegible).

Anverso del sello de la BulaComo vemos, a través de esta bula, Urbano VIII, aprueba una cofradía en la ermita de Santa María del Abra, bajo esta misma advocación. Además otorga indulgencia a los cofrades y fieles que acudiesen a la ermita y cumpliesen determinados requisitos y establece la festividad de Santa María de las Nieves ("...in festivitate beate Marie ad Nives...'), como día señalado para la obtención de gracias e indulgencias.
Por lo tanto, este documento aporta relevantes datos para la historia de nuestra ermita. En primer lugar, consagra la festividad de Santa María de las Nieves, advocación con la que más tarde se la conocerá. Además el diploma revela la importancia que para entonces tenía esta Virgen para sus devotos, quienes habían formado una cofradía en dicha ermita, al estilo de tantas otras que proliferaron en los siglos XVII y XVIII, al compás de la renovación de la vida religiosa impulsada por la Contrarreforma (3).
Asimismo, la bula aporta un dato geográfico de interés. Dice que la iglesia de Santa María del Abra se encuentra entre los lugares de Salcedillo y la Población de Suso. El primero en la comarca de La Braña, en Palencia, y el segundo en Campoo de Suso, uno a cada lado de la Sierra de Híjar, en las vertientes sur y norte de la misma. Ambos núcleos de población están sobre una de las vías de comunicación que secularmente han puesto en contacto nuestra región con las tierras castellanas. Se trata del camino que desde Cabezón de la Sal, y atravesando el valle de Cabuérniga, se dirige hacia el Puerto de Palombera y, una vez alcanzada Espinilla, continua hacia la Población de Suso, atraviesa la cordillera por el collado de Somahoz y se dirige desde allí a Salcedillo y Brañosera. Este itinerario ya fue utilizado en época romana, como lo atestiguan los vestigios de calzada hallados en diversos puntos de su recorrido, y también en tiempos medievales (4).
Podemos suponer que la ermita estaba cerca de este camino o, en todo caso, en un lugar transitado por los pastores trashumantes que atravesaban estos puertos con sus ganados y por los ganaderos de ambas vertientes que los utilizaban como pastos. La construcción de una ermita en este lugar no haría sino sacralizar un espacio de gran relevancia para quienes lo utilizaban como lugar de paso o de aprovechamiento, y la institución de una cofradía de pastores, según cuenta el relato, sería un reflejo de la solidaridad y los acuerdos establecidos entre ellos para la utilización de estos espacios (5).
Sin embargo, pese a esta admiración y religiosidad, la localización de la ermita en la agreste cumbre de los puertos de Híjar, cubierta durante nueve meses de nieve, provocó el acuerdo de trasladarla a un lugar más accesible para los romeros y devotos. Aunque también ocurría que, siendo los campurrianos gente muy apegada a los usos y costumbres tradicionales y religiosamente perpetuadas, y según escribió el canónigo Mazas en su historia manuscrita de la Provincia de Santander, habían conservado conjuntamente supersticiones y creencias no conformes con el dogma, tales como la de nombrar doncellas por cada pueblo que subían, la tarde anterior a la fiesta, cantando villancicos, y pasaban allí la noche como todos los que iban, haciendo hogueras, bailes, etc., lo cual era propiciado por la inaccesibilidad de la ermita.
Según la tradición, hubo en este punto una pugna entre los cofrades de uno y otro lado de Sierra Híjar (correspondientes a las actuales provincias de Cantabria y Palencia), pues ambas partes clamaban que la ermita fuese bajada de la cumbre a sus respectivos valles; se acordó entonces que el valle que primero recibiese lluvias acogería el nuevo santuario. La lluvia cayó sobre el valle de Campoo, y así la ermita fue construida sobre la Braña o Prado de Domingo a mitad de la ladera de la misma sierra, en su vertiente campurriana. Este relato de la decisión de la nueva ubicación nos habla nuevamente de esos vínculos generados por el aprovechamiento y tránsitos de estos seles y puertos entre los pastores de los valles de las dos vertientes, pues ambas partes luchan por situar en sus tierras la ermita que aglutina la devoción de muchos de sus habitantes y es, por tanto, símbolo de su identidad y de su control sobre determinados espacios.
Así pues, en 1703, reunidos los cofrades de la Hermandad de Nuestra Señora de las Nieves, pidieron licencia al arzobispado de Burgos para trasladarla nuevamente a otro sitio más cercano a los lugares de la Hermandad.
Según relata Carmen González Echegaray, un expediente que se encuentra en el Archivo Histórico Provincial dice: "Que se fabrique en otro sitio más cercano a la Hermandad, el que pareciere más a propósito para el caso, respecto de que la ermita que hoy hay está muy arruinada y casi en tierra, y aunque se ha reedificado y hecho de nuevo dos veces en 20 años, no ha podido ni puede tener subsistencia en dicho sitio, por ser puerto muy alto, de los mayores de Europa y combatir en él los aires y las nieves y aguas con mucha fortaleza, y hallándose la Cofradía con más de 1000 reales en dinero, 10 vacas de aparcería y 3000 reales de censos a su favor y prados, etc."

El sitio en que se construyó de nuevo, fue "en el sitio que llaman Braña o Prado de Domingo, término común hoy propio de los 26 lugares de que se compone la Hermandad de Campoo de Suso. Realengo y Marquesado".
La obra la realizaron los maestros de cantería trasmeranos Francisco García de los Corrales y Pedro del Valle, y los planos y dirección estuvieron a cargo del maestro de arquitectura reinosano Juan Díaz de Bedoya, estando terminada el 15 de octubre de 1703.
Aún así, como la ermita quedaba aislada al cerrarse los caminos por la nieve, se acordó un nuevo traslado a la ya existente de San Miguel de Soma Celada, término de Villar, al pie de Picoliguardi y Pico Cordel, al Norte de la Sierra de Híjar, donde queda definitivamente emplazada desde el año 1834, hasta nuestros días (6).
Imagen de S. Miguel Arcángel. Ermita Nuestra Señora del AbraEste nuevo asentamiento rebautizó la ermita con el nombre más común de Virgen de las Nieves, quedando soterrada la primitiva advocación del Arcángel San Miguel. No obstante, y corroborando el valor que los campurrianos dan a las tradiciones, existe entre la imaginería del interior del templo una cuidada imagen de San Miguel, colocada en sitio preferente y donada en 1941, posiblemente sustituyendo a una anterior destruida durante la guerra civil; al igual que sucedió con la primitiva
imagen de la Virgen y que según D. José Calderón tiene su réplica en Santa María de la Hoz.
La importancia religiosa que tenía esta Ermita de San Miguel era grande ya que estaba, según dice el diccionario Madoz (1845) "situada entre el pueblo de Celada de los Calderones y Villar, en ella se celebran las funciones religiosas por este ayuntamiento de Campoo de Suso y el de Argueso". Tenía además esta ermita la importante Cofradía de San Miguel de Somacelada cuyas ordenanzas y Reglas dicen (7): "En el lugar de Naveda, a veinte y seis días del mes de junio de mil y quinientos y noventa y dos años, y por ante mi Joan Gutierrez escribano, y estando presentes los clérigos y curas, hermanos y cofrades de la cofradía de señor San Miguel de Sorna Celada…” relatando la presencia de los curas de La Hoz de Abiada, Villacantid, Barrio, Villar, Entrambasaguas, Argüeso, La Población y Soto, que por voz propia y de los ausentes "dixeron que prestaban voz y caución de rato grato judicatum solbendo a manera de fiança" comprometiéndose a cumplir las cosas tocantes al bien de Dios y de la Cofradía, los cuales ordenaron ante el escribano y testigos los capítulos y orden "para el día de la Apariçión de San Miguel de maio en cada un año" y cuya Regla I dice "Primeramente manda esta cofradía que aia un abad y un capiscol y un maiordomo, los quales tengan cargo de regir y gobernar esta sancta cofradía conforme a los capítulos y reglas de ella". En la regla III ordena "que nombren por capiscol un sacerdote cofrade de voz entonada el cual tenga cargo de comentar el tono en todos los oficios divinos solemnes y obsequias de de defuntos y ningun sacerdote se perfiera en el canto de los tales oficios sino fuere con su licencia o del cura de la tal Yglesia donde se celebraren tales oficios, so pena de un quartillo de a real para la cofradía, el qual oficio tenga por tres años subcesivamente".
En cuanto a las personas que quisieran entrar en la cofradía, se les pedía el pago de 4 reales si fueran sacerdotes y si fueran legos, dos reales.
En su regla décima, dice que el mayordomo (sacerdote encargado de las funciones similares a recaudador-tesorero) "está obligado a dar una colación de pan y bino y vianda conforme el día que fuere a costa de la dicha cofradía y como no tenga vienes, sea a quenta y cargo de los dichos sacerdotes, y el sacerdote que habiendo estado a los divinos oficios y faltare a la colación pague dos reales de pena para la cofradía".
La existencia de esta cofradía en la ermita de San Miguel de Soma Celada, formada por todos los clérigos y curas del valle de Campoo de Suso, revela, nuevamente, la importancia que la fundación de cofradías, con sus ritos y sus funciones asistenciales, tiene para la activación de la vida religiosas de nuestros valles. Estas cofradías contribuyen, además, al reforzamiento de los lazos de la comunidad y convierten la compartida devoción de todos los habitantes de un valle hacia un santo o patrón, en un símbolo de su identidad (8).
Los valles son, merced a la abrupta orografía regional, elementos claves en la caracterización física de Cantabria. Su definición morfológica les convierte también en elementos fundamentales de percepción y ordenación del espacio, adquiriendo, por ello, una dimensión social, económica y cultural. Desde la Edad Media, los valles aparecen en nuestra región como unidades de organización del espacio, cuyos habitantes mantienen entre sí unos vínculos económicos, sociales, políticos y culturales que definen su personalidad y les otorgan un sentimiento de pertenencia a un espacio determinado (9).
Por ello, no es extraño encontrar en cada valle un santuario cuyo santo titular aúna las devociones de todos los habitantes de aquél, reforzando así sus lazos identificativos. Y tampoco causa sorpresa, que la Virgen del Abra o de las Nieves, que había gozado de tanta devoción por parte de los vecinos de Campoo de Suso que llevaban y llevan sus ganados a los pastos de los puertos de Híjar, se trasladase, en un determinado momento, a una ermita, la de San Miguel de Soma Celada, que ocupa una posición estratégica en el valle, en una vega del río Híjar, muy cerca de los caminos que conducen a esos puertos y que ya actuaba como centro de la vida religiosa de Campoo de Suso. De este modo, a la importancia de la ermita de San Miguel se unió la fuerza de la devoción de la Virgen del Abra, convertida así, en patrona del valle.
Púlpito de la Ermita Ntra. Sra. del AbraActualmente esta ermita, reconstruida después de ser destruida durante la guerra civil de 1936-1939, es una ermita totalmente dedicada a la Virgen de las Nieves. Tiene planta rectangular, fachada con sillería, otra de piedra vista, y otra encalada. El interior tiene tres altares y bóveda con nervaduras, a la manera gótica, como se hacían las iglesias a finales del siglo XIX y principios del XX. Tiene coro, y conserva un púlpito de hierro revestido con un paño de seda bordado con una imagen de la Virgen del Abra, con manto y vestido al estilo de otras Vírgenes del siglo XVIII, de forma que, siendo la imagen pequeña, alargaban su figura. En una columna está una capillita de las que llevaba el ermitaño para visitar las casas del valle y recaudar limosna, con una representación de tipo gótico de la Virgen, totalmente ingenua, pero más aproximada, posiblemente, a la original desaparecida. La imagen que se venera actualmente está en el centro del altar mayor, es de colorista escayola, realizada los años cuarenta.
El camino que conduce a ella desde Celada, es de una belleza deslumbrante, entre prados orillados de robles, y zarzamoras.
El día 5 de agosto se celebra la fiesta. Por la mañana, la Virgen sale en procesión portada por cuatro fieles, en torno a la ermita. El aviso para la procesión lo da un formidable toque , a cargo de dos "mozos", que encaramados al tejado, voltean magistralmente las dos campanas de la espadaña, al modo y tradición pagana de "los nuberos", quienes conjuraban con toques a las nubes para que ahuyentaran las temidas tormentas.
La romería de la fiesta se hace en una extensa campa más próxima al pueblo de Celada, siendo una de las más importantes de Campoo de Suso ya desde antiguo, atendiendo al relato que hace julio García de la Puente que dice que: "por la tarde es tanta la gente que va de la villa a la romería que difícilmente se encuentra asiento en los coches, si no se ha encargado la víspera, siendo muchos los que van a caballo. Cuando se llega a Celada ya se ha formado el baile en la inmensa pradera de "Solinde" que separa ese pueblo del de Naveda. Como en las principales romerías hay puestos con frutas, cascajo, cervezas. confituras, etc. lL regresar muchos se detienen en el establecimiento de Espinilla, y los más previsores toman lo que encargaron se les pusiese cuando se dirigían a Celada. Las voces de los romeros, el "relinchido"de los mozos, el ruido de los cascabeles del ganado de los coches, los cánticos de los que los ocupan y el sonido de las bocinas de autos y bicicletas, hacen sumamente alegre la vuelta de la romería animándose la villa en las primeras horas de la noche al oír las canciones de los romeros y el ruido de los vehículos".
Y así, exactamente igual hoy que ayer, se festeja hoy el 5 de agosto en la campa de Somacelada la festividad de la Virgen del Abra en la Ermita del mismo nombre también llamada Ermita de las Nieves, antiguamente de San Miguel.

Han realizado
-El estudio histórico y trascripción paleográfica , Emma Blanco Campos.
-La traducción y el estudio filológico, Neila Emma G. Campos.
Agradecimientos: A D. Ramón Cantón y a D. Luis Ángel Moreno, que nos han proporcionado valiosa documentación; a D. Carlos Valiente Barroso, párroco de Villar, a Eva del Ayuntamiento de Campoo de Enmedio y a Domingo F. de la Puente por sus informaciones.
 


NOTAS

 

(1) Según Luis Teira, este dolmen no es tal sino "unos restos fragmentados de bancadas conglomeráticas, arrastrados y recolocados por la energía de diversos procesos glaciares de erosión". Teira Mayolini, L.: El megahtismo..., p. 78.
(2) Urbano VIII, de nombre Maffeo Barberini (Florencia 1568Roma 1644), fue Papa de 1623 a 1644. Al final del texto de esta bula, podemos leer la siguiente data: "vigesimo quarto septembris anno pontificatis nostri anno secundo”, es decir, en el segundo año de su pontificado, por lo tanto, el año en que se otorgó esta bula es 1624. Este Papa se señaló por la condenación de Galileo en 1633. También encargó a Bernini la construcción del baldaquino sobre el altar de la Confesión de San Pedro de Roma.
(3) Gómez Pellón, E.: "Religiosidad e identidad...", p. 489.
(4) Sobre el trazado de esta ruta en tiempos romanos y medievales ver: Iglesias Gil, J.M. y Muñiz, J.A.: Las comunicaciones...; Blanco Campos, E. y Álvarez, E.: "Las vías de comunicación...".
(5) No es extraño encontrar otras ermitas en collados y puertos donde se localizan seles y brañas, como ocurre, por ejemplo. con la ermita de la Virgen del Moral, en una zona de pastos del valle de Iguña y Bárcena Mayor y que acoge la devoción de gentes de ambos valles.
(6) Sin embargo, el diccionario de Pascual Madoz, publicado a partir de 1845 afirma que el santuario de Nuestra Señora de las Nieves aún estaba situado en la ladera de Peña Labra. Se puede pensar que el corresponsal que recogía las informaciones para el diccionario hizo su trabajo años antes.
(7) Estas ordenanzas se encuentran depositadas en el Archivo Diocesano de Santander. Ermita de San Miguel (Soma Celada), Sign. 3763. Se trata de un traslado realizado el 8 de mayo de 1660 de unas ordenanzas del 26 de junio de 1592. Además contiene la aprobación y ratificación de las mismas por el arzobispo de Burgos y su visitador general.
(8) Gómez Pellón, E.: "Religiosidad e identidad...", p. 481.
(9) Sobre los valles en la Edad Media: Blanco Campos, E.: "Valles y aldeas...", p. 187.



BIBLIOGRAFÍA


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