historia contemporánea

El pozo Calero : historia de la minería en el Valle de Santullán

Fernando Cuevas Ruiz - Wifredo Román Ibáñez - Luis Llorente Herrero

 
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 03/2011
Publicación: Aruz Ediciones
Imprime: Kadmos
Descripción: 272 p. il.

El ferrocarril de La Robla (1894-1972): semblanza del hullero

José Ramón Suárez

Real como la vida misma. Esa, expuesta con radical simplicidad, podría ser una primera conclusión de alguien que se aproxime al conocimiento de las vicisitudes del Ferrocarril de La Robla en sus casi ocho décadas de existencia. A lo largo de una dinámica de desarrollo similar a la de un organismo vivo que nace, se desarrolla y muere, la vida del Hullero enhebra -con gran po­tencial didáctico, por cierto- aspectos propios del emprendimiento empresarial, motores de su exis­tencia, con los organizativos y tecnológicos, mate­rializados en los activos ferroviarios que sostuvie­ron su actividad, y, desde luego, con los socioeco­nómicos que caracterizan la inevitable interacción de una línea férrea con el territorio que atraviesa.
 
En lo sucesivo abordaremos una breve sem­blanza de este ferrocarril, uno de los más intere­santes en nuestro país.

Cuadernos de Campoo nº 10

Casa de Cultura "Sánchez Díaz"

Cuadernos de Campoo
Época II. Año IV. Número 10. Noviembre 2011 (ver / descargar pdf)

Cuadernos de Campoo es una publicación de la Casa de Cultura “Sánchez Díaz”

Equipo asesor: Jesús Allende Valcuende, Manuel García Alonso, Javier González Díez, Daniel Guerra de Viana (Coordinador), Joaquín Gutiérrez Osés, Mª Elena Marchena Ruiz, Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

Fotografía de cubierta: Fábrica de Santa Clara, Reinosa. Detalle de postal de principios del siglo XX 

Fielatos, la última frontera

Museo Etnográfico El Pajar

Tres puestos fiscalizaron hasta 1964 la entrada de alimentos y bienes a Reinosa
 
A mediados del siglo XIX, los fie­latos en la villa de Reinosa se en­contraban a la entrada de las prin­cipales vías de comunicación y se podían considerar como puestos fronterizos en los límites munici­pales con la Meseta Castellana, las provincias de Santander y Burgos y con Campoo de Suso.

Crónicas de la Segunda Republica y de la guerra civil en Reinosa y Campoo

Jesús Gutiérrez Flores

Imprime: Impresas Gráficas, S.L. -Imgraft-
ISBN 13: 978-84-604-6883-7
ISBN 10: 84-604-6883-6 

Del Reinosa y Campoo de Ayer

Paco Altuna

Diseño: MZ Comunicación, S.A.
Preimpresión: Génesis composición, S.L.
Impresión: Imprenta J. Martínez, S.L.
Edita: Excmo. Ayuntamiento de Reinosa
ISBN: 84-605-1204-10
275 Páginas
año 1994

La Desamortización en Campoo

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

INTRODUCCIÓN.

Casa de Caridad, hoy Residencia San FranciscoTal vez sea usted uno de los campurrianos que cada 8 de Diciembre se acerca a la parroquia de San Sebastián de Reinosa para escuchar el "sermón de la peseta". Reunidos los alcaldes de los once municipios del territorio de la antigua merindad de Campoo, se  conmemora el acuerdo suscrito el año 1880 entre el Ayuntamiento General y los Padres Dominicos de Nuestra Señora de Montesclaros. ¿El motivo?: el pago de la renta de una peseta que un fraile de la comunidad abona cada año a los representantes de la merindad, recordando que desde 1844 es la propietaria del monasterio, al haberlo comprado durante la desamortización de Mendizábal.

Vecinos de Las Rozas en circunstancias insólitas

Rubén Gutiérrez Rapp

INTRODUCCIÓN
Este relato sólo se refiere a un grupo reducido de personas a las que las circunstancias, a veces hostiles, pusieron en situaciones que difícilmente hu­bieran imaginado.
Los pueblos que se citan (Las Rozas, Arroyo, Medianedo...) pertenecen al municipio cántabro de Las Rozas de Valdearroyo.

Excmo. Sr. Don Fernando Calderón Collantes. Primer Marqués de Reinosa

Teodoro Pastor Martínez

Reinosa, la hidalga ciudad campurriana, con casonas de fachadas señoriales y dorados blasones, puede enorgullecerse de haber sido cuna de ilustres y esclarecidos varones, que brilla­ron con luz propia en sus tra­yectorias profesionales y políti­cas, como la judicatura, la polí­tica o la milicia. Tales como D. Francisco de Güemes y Horcasitas -Primer Conde de Revilla Gigedo- que fue capitán gene­ral, Gobernador de Cuba y Vi­rrey de Méjico. Don Manuel Negrete de la Torre -Segundo Con­de de Campo Alanje-, también capitán general y hábil diplomá­tico. Don Saturnino Calderón Collantes, hombre de leyes, di­plomático y político avezado. Don Darío Diez Vicario -valero­so militar que fue general del Ejército y murió heroicamente en la Guerra de África. Entre otros que podíamos enumerar.
Fernando Calderón Collantes
Y Don Fernando Calderón Collantes -Marqués de Reinosa- ilustre jurista y destacado político, a quien nos vamos a referir seguidamente en este artículo.

Campoo en los albores del Estado liberal (aproximación a la trayectoria político-administrativa de un territorio de frontera)

Manuel Estrada Sánchez

El 30 de noviembre de 1833, merced al decreto im­pulsado por quien a la sazón ejercía las funciones de Secretario del Despacho del Fomento General del Reino, cul­minaba la, en no pocas ocasiones pretendida y reiteradamente fracasada, racional vertebración de la estructura territorial de la monarquía, quedando España dividida en cuarenta y nueve pro­vincias. Un número de circunscripciones que se ha mantenido prácticamente inalterable hasta la actualidad, en tanto a esa ya lejana división promovida por Javier de Burgos solo se le ha ope­rado la modificación de 1927 por la que la única provincia ca­naria fue fraccionada en dos (1). Y, como es obvio, a este com­plejo proceso no fue ajena la nueva circunscripción montañesa.
Fue la de Santander una provincia que en su mayor parte, aunque en modo alguno en su totalidad, se asentó sobre el te­rritorio que en el Antiguo Régimen estaba encuadrado en un ám­bito geográfico conocido con acepciones diversas como podían ser las de Montañas Bajas de Burgos, Peñas a la Mar o Montañas de Santander.
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