oficios

El trabajo de un herrero campurriano: Antonio Martínez, el herrero de Espinilla

José Antonio Gutiérrez Delgado

 
INTRODUCCIÓN
Con la finalización del siglo XX no sólo terminó la vi­gésima centuria de nuestra era sino que, además, cer­tificó lo que se iba produciendo en los últimos años: la desaparición de formas de vida, actividades y oficios en el me­dio rural de la comarca de Campoo. Es el caso de los herreros: ya no quedan en los pueblos ni en Reinosa. Unos abandonaron la profesión por otra mejor remunerada en la industria; otros se jubilaron y, en todos los casos, principalmente porque a partir de la mecanización del campo y la decantación mayoritaria por la ganadería en todos los municipios, el oficio de herrero se hi­zo prescindible.
Sin embargo, el herrero a lo largo de la historia ha sido ne­cesario en la vida tradicional de los pueblos porque de él de­pendía la reparación y la fabricación de herramientas y utensi­lios para la actividad doméstica y productiva.
El herrero de los pueblos era también cerrajero y herrador: por eso junto a la fragua era frecuente hallar el herradero nece­sario para calzar con callos (bueyes y vacas) y herraduras (caba­llos y yeguas) a los animales de labor.

Los oficios en Campoo a mediados del s. XVIII

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

¿Ha cambiado mucho la actividad profesional de los campurrianos desde mediados del siglo XVIII hasta nuestros días? Sin duda, las mayores transformaciones, aquí como en otras comarcas, se han producido a lo largo del siglo XX. Pero su quehacer cotidiano no se diferenciaría demasiado del de nuestros abuelos, a comienzos de siglo, salvo que éstos ya disfrutaban de nuevos adelantos técnicos como el ferrocarril o la incipiente energía eléctrica, por ejemplo.

Los carboneros de Aguayo. El final de un oficio y el principio de la memoria

Manuel García Alonso

Sin duda el valle de Aguayo -o los Aguayos como se llegó a decir- forma parte del área física y cultural campurriana. Pertenece a la misma zona de tierras altas y clima continentalizado que el resto de la comarca. Históricamente perteneció y pertenece a la vieja Merindad de Campoo formó parte destacada de la Hermandad de Cinco Villas en lo civil y de ese arciprestazgo en lo religioso y su habla popular lo diferencia con claridad del montañés fuera del área de virtualidad de la h aspirada inicial y lo entronca con el habla campurriana.

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