Vías que unen

Museo Etnográfico El Pajar

Siete empresas llegaron a ofrecer líneas de autobús en la comarca para completar al ferrocarril
 
Viejas sendas, cordadas, carrales, vías antiguas de herradura, calzadas, caminos y cañadas dieron paso a las calzadas romanas, en un principio realizadas por los legionarios para unir las ciudades conquistadas, siguiendo este modelo de construcción hasta la Edad Media, cuando pasaron a ser rutas más transitadas y seguras, entre los núcleos de población. Estas rutas ofrecían a sus transeúntes portalones, tabernas, ventas y hospitales donde descansar y soltar los animales; por ellas pasaban soldados, viajeros a pie, con cabalgadura o en carruajes, rebaños de ganados, caravanas de mercancías comerciales... Todo un trasiego que era portador de culturas, costumbres y tradiciones, donde se mezclaban formas de vida, lenguaje, creencias y folklore.
 

La arquitectura moderna en Campoo

Jesús Ángel Allende Valcuende

La arquitectura de las cuatro últimas décadas tiene una importantísima presencia en nuestras vidas: habitamos ciudades con una fisonomía muy distinta a la que tenían en la primera mitad de siglo; residimos en viviendas construidas o reformadas en los últimos cuarenta años; trabajamos, estudiamos, nos ocupamos de la administración, practicamos deporte, disfrutamos del ocio y el tiempo libre ..., nos relacionamos, en definitiva, en lugares cuyos valores estéticos no siempre conocemos aun cuando su evidencia resulta abrumadora. Con frecuencia se sabe más de lo pasado que de lo actual. Suele ocurrir que no nos cuesta entender estilos muy lejanos a nosotros en el tiempo como el románico, el gótico, o incluso las construcciones del antiguo pueblo cántabro o de la ciudad romana de Julióbriga, sin ir más lejos, y sin embargo, a veces somos incapaces de digerir los productos creados bajo los valores de nuestra cultura contemporánea.

Toponimia campurriana: El relieve

José Luis Gutiérrez Cebrecos

En este capítulo de la serie "Toponimia campurriana" trata­remos de los topónimos que aluden al relieve o configuración del terreno: montes, valles y llanos.
Virgen de Montesclaros
MONEGRO Y MONTESCLAROS
Empezando por los montes, tenemos en Campoo de Yuso el pueblo de MONEGRO. Su significado es claro: "Monte Negro". Fonéticamente ha se­guido una evolución bastante normal: se trata de una apócope, Mont Negro (docum. en 1183) > Monnegro (docum. en 1352) - como en santo > sant > san-, seguida de la simplificación de las dos enes (ya Monegro en el s. XV). La misma reducción fonética se da en Fonte-Negra > Fonegra (Noja). Más evolucionado es Muñegro (microtopónimo del valle de Aras), en que la n doble de Monnegro pasó a pronunciarse ñ (como en annus > año).

El enigma de Camesa-Rebolledo

Pedro Ángel Fernández Vega

El primer dato que nos orientó hacia el hallazgo fue el topónimo "El Conventón" con que la tradición se­ñalaba el sitio del yacimiento. Sólo por el nombre, el lugar estuvo siempre envuelto en misterio y cubierto de fantásticas ruinas" (Robles 1985, 202). "Los ni­ños de Carnesa y Rebolledo en nuestras escapadas a Mataporquera siempre aligerábamos el paso cerca de aquella loma... (Robles 1997).
 
Envuelta en la bruma de la leyenda y en la in­triga enigmática de la historia estuvo siempre para los habitantes de la zona el lugar donde se locali­zan los vestigios arqueológicos del yacimiento de Camesa-Rebolledo, pero fueron necesarios otros acicates para que los trabajos arqueológicos se desencadenaran. Las aportaciones bibliográficas del desaparecido José María Robles constituyen las más certeras aproximaciones tanto a los orígenes de la empresa arqueológica desarrollada en el lu­gar en los años ochenta del siglo XX, como a la identidad del enclave.

El Cañón nº 20

Asociación Cultural El Cañón

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo
Cuarto trimestre de 2013

Dirección: Pilar Lorenzo Diéguez

Editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín

Contacto: redaccionreinosa@yahoo.es

Colaboradores: Nacho ZubelzuMargarita Rodríguez, Ana Álvarez, Lucía Zubelzu, Pedro Díaz, Amanda Villanueva, Amelia Ahumada, Gabriel Argumosa, Casa de Cultura Sánchez Díaz y Museo Etnográfico El Pajar Proaño.

De toponimia menor aguayesa

Manuel García Alonso

ACERCA DEL VALOR DE LA TOPONIMIA
Nombrar la realidad la delimita y la hace manejable para quien la nombra. El espacio, como una parte básica de esa realidad -una parte indudablemente importante para el hombre pues de allí proceden todos los recursos que le permiten desarrollar su vida personal y comunitaria- también debe ser nombrado. El espacio que carece de nombre no existe como categoría mental de análisis, por tanto no existe "realmente" para el grupo humano que allí vive. La toponimia documenta y estudia los nombres de lugar, los cuales constituyen una apropiación mental del espacio con un elevado contenido social, ya que el manejo del espacio, en este sentido, resulta no solo necesario sino imprescindible para quienes viven de él.

Refranero de Campoo. Homenaje al "Duende de Campoo"

José Calderón Escalada

El pasado día trece de marzo se han cumplido 25 años de la muerte de José Calderón Escalada el Duende de Campoo. Con este motivo CUADERNOS DE CAMPOO quiere realizar una pequeña aproximación al personaje y a su obra a la espera de poder conmemorar el centenario de su nacimiento en 1.999 con un estudio más profundo y diversificado. Los datos más relevantes de su vida los recogió el propio José Calderón en unos apuntes biográficos que se ofrecen a continuación.

La enramá, orígenes del ligue

Museo Etnográfico El Pajar

Entre San Juan y San Pedro el mozo colocaba un ramo en la ventana de la moza pretendida e iniciaba un largo cortejo si lograba su aprobación.
 
La enramá es una de las costum­bres tradicionales que sirvió para el emparejamiento de las mozas y mozos solteros del lugar, con la fi­nalidad de facilitar futuros noviaz­gos. Sus orígenes guardan relación con el culto de carácter re genera­tivo, propio de comunidades sociocéntricas y endogámicas opuestas a que cualquiera de sus miembros busque vínculos maritales fuera de su ámbito comunitario.

Reinosa: forja artística

José Antonio Gutiérrez Delgado

INTRODUCCIÓN
Comenzaremos delimitando el tema sobre el que va a tratar el presente artículo, ya que el título puede pare­cer un poco pretencioso. No se trata de estudiar toda la producción que exhiben los edificios de Reinosa de elementos arquitectónicos de hierro, sino de fijarnos en lo más representati­vo que son las rejas y los balcones. Sin embargo, es necesario enu­merar los diferentes trabajos de forja que se hallan distribuidos por la ciudad. De modo general se pueden observar bastantes "ver­jas" que cierran sobre los muros bajos los jardines de casas y cha­lés, así como las correspondientes puertas de acceso. Entre los nu­merosos ejemplos se puede citar el cierre de los jardines del edi­ficio de Hacienda y los existentes a lo largo de la calle Castilla. En ocasiones también hay puertas de hierro aisladas, como la que cie­rra el antiguo cementerio, en el paseo de San Francisco.

La casa de reposo Solvay en Soto de Campoo

J. L. Sardina

El albergue 'El Montero’ de Soto fue casa de reposo hasta 1972

Es difícil pensar que, hace más de un siglo, una empresa de nuestra región introdujera la jornada laboral de 8 horas para sus empleados, las prestaciones por enfermedad, vacaciones pagadas con una paga doble para todos, seguro de enfermedad o la preocupación por los temas sociales. La empresa torrelaveguense Sol­vay, lo desarrolló tanto que, en el año 1929 construyó una casa de reposo para que se recuperasen sus trabaja­dores en Soto, localidad de la Her­mandad de Campoo de Suso y, una colonia escolar en Espinilla, para sus hijos.

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