Los Carmelitas Descalzos en Reinosa

Fray Pedro Ortega

El crecimiento demográfico que de los años 1920 a 1930 tuvo la ciudad de Reinosa, y que paso de 4.180 a 8.606 habitantes (1), obligó al Arzobispo de la sede metropolitana burgalesa -de la que dependía Reinosa- el Excmo. Sr. D. Manuel de Castro y Alonso, a buscar ayuda de religiosos para que colaborasen con los sacerdotes seculares en la promoción espiritual de los fieles. Los reinosanos pedían una comunidad religiosa(2), y aun concretaban su petición en los Carmelitas Descalzos (3). El Prelado burgalés, terciario de la Orden, vio muy bien esta petición.

Montañas de Campoo. Relieve y glaciarismo

Enrique Serrano Cañadas (Dpto. de Geografía. Universidad de Valladolid)

LA MONTAÑA MEDIA ATLÁNTICA EN CAMPOO


La sucesión de cordales y cumbres de las sierras de Valdecebollas, Híjar y el Cordel -las montañas de Campoo- constituyen un medio de montaña con un paisaje propio, derivado de un relieve sobresaliente (volumen, desnivel y altitud) que posibilita una organización en pisos o bandas altitudinales.

El Cañón nº 15

Asociación Cultural El Cañón

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo
Tercer trimestre de 2012

Dirección: Pilar Lorenzo Diéguez

Editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín

Contacto: redaccionreinosa@yahoo.es

La destrucción de la memoria. Los archivos municipales

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

Los archivos municipales han permanecido con frecuencia relegados a un segundo y olvidado plano. En ellos se conserva el conjunto orgánico de documentos que los Ayuntamientos han producido y recibido en el ejercicio de sus funciones, reflejo de la gestión administrativa y de su relación con los ciudadanos a lo largo del tiempo. Constituyen por tanto, además de un instrumento de gestión cotidiano, un medio formidable de recuperación de la memoria histórica. Someramente, voy a tratar de comentar diferentes aspectos de ese devenir de los archivos, víctimas también en tiempos de conflicto y violencia. Para ello me he centrado sobre todo en el archivo del Ayuntamiento de Reinosa, aunque otros sufrieran efectos semejantes.

La religiosidad popular en torno a Montesclaros

Félix Martínez Del Cura O.P.

   André Malraux dijo que el siglo XXI sería fundamentalmente un siglo religioso o no será nada. Los análisis que se llevan a cabo en nuestro tiempo sobre el fenómeno religioso nos llegan desde la sociología y son fundamentalmente de carácter positivista. La religión interesa como fenómeno en relación con otros muchos desvinculado de la filosofía y sobre todo, de la teología. Es un hecho objetivo que la religión, la cultura y la sociedad son realidades profundamente vinculadas entre si. En su análisis no puede prescindirse del contexto sociocultural, de su conexión con el poder político y la realidad civil. Esto es evidente en relación a la religiosidad popular en general y, cómo no, a la que se dio y se da en el entorno de Montesclaros.

Ideología política en los años 30 en Campoo

Jesús Gutiérrez Flores

   Hablar de la ideología de los años 30 es hablar de la ideología del siglo que acabamos de dejar, un siglo XX en el que la violencia política acompaña a las ideologías que lo surcaron. Estas ideologías tuvieron en el escenario de nuestra querida tierra de Campoo una presencia importante que se plasmó en la existencia de partidos políticos y sindicatos de todo signo.

Apicultura en la Merindad de Campoo: datos históricos

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

INTRODUCCIÓN

La apicultura constituye una actividad agraria que ha gozado en Campoo (1) de una importante presencia histórica. Durante el siglo pasado los colmenares abundaban todavía en los pueblos, conservando en gran medida los métodos de explotación tradicionales. En la Aldea de Ebro en la primera mitad del siglo XX los vecinos tenían que proteger las colmenas del apetito de los osos, poniendo dispositivos de hojalata que hicieran ruido y los ahuyentaran. Al igual que en otras zonas altas de Cantabria la miel de esta comarca tiene un color oscuro característico proveniente de plantas como el roble o el brezo, uno de los tipos de miel más valorados (2).

Bolos en Campoo

Miguel Ángel Sáiz Barrio

INTRODUCCIÓN
Seguramente la principal manifestación lúdica, de cualquier civilización conocida, se ha expresado a través del juego. Individual o colectivamente, sus in­dividuos, valiéndose de los elementos y espacios más simples encontrados a su alcance, se las han ingeniado para transfor­marlos en diversos artilugios y campos para su divertimento.
El primer humano que arrojó un canto, con la intención de ejercitar su puntería sobre un tronco, palo, piedra, etc., puso en marcha un entretenimiento que con el devenir de los tiempos, derivaría en las diversas modalidades bolísticas.
En las aldeas de la Merindad de Campoo, este primitivo es­parcimiento orientó a sus moradores, fundamentalmente hacia dos fórmulas de práctica del juego de los bolos: el pasabolo-tablón y, en especial, el predominante bolo palma o montañés.

Hacer la colada

Museo Etnográfico El Pajar

Del río a la tabla de lavar en la cocina
Hacer la colada era una de las la­bores domésticas propias de la mu­jer y era una tarea ingrata y ago­tadora. Tenían que pasar horas la­vando en las riberas de los ríos, arroyos, lavaderos públicos o pri­vados, en los desvacíes de los mo­linos o en charcas de desagües de las fuentes del lugar. Todo ello a la intemperie y con las condicio­nes climatológicas que todos co­nocemos. Se les cortaban las ma­nos de frío, lo que provocó nume­rosas enfermedades asociadas a esta labor.

De toponimia menor aguayesa

Manuel García Alonso

ACERCA DEL VALOR DE LA TOPONIMIA
Nombrar la realidad la delimita y la hace manejable para quien la nombra. El espacio, como una parte básica de esa realidad -una parte indudablemente importante para el hombre pues de allí proceden todos los recursos que le permiten desarrollar su vida personal y comunitaria- también debe ser nombrado. El espacio que carece de nombre no existe como categoría mental de análisis, por tanto no existe "realmente" para el grupo humano que allí vive. La toponimia documenta y estudia los nombres de lugar, los cuales constituyen una apropiación mental del espacio con un elevado contenido social, ya que el manejo del espacio, en este sentido, resulta no solo necesario sino imprescindible para quienes viven de él.
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