La minería en Campoo (III)

Santiago Delgado Rodríguez - Julio Manuel de Luis Ruiz

Aguas de manantial, minerales y minero medicinales en la comarca de Campoo
 
Introducción
Con la publicación de este artículo se preten­de dar continuidad a la serie de artículos publica­dos por Cuadernos de Campoo dedicada a anali­zar las diferentes actividades mineras que se han desarrollado en la comarca, y que se iniciaba en el mes de septiembre de 2003 con el artículo ti­tulado La Minería en Campoo (I) en el que se ha­cía una breve descripción de la evolución del con­junto de la actividad minera que históricamente se ha desarrollado en la comarca de Campoo. La se­rie continuó posteriormente en el mes de diciembre de 2004, cuando se publicó el artículo titulado La Minería en Campoo (II) en el cual se desarrollaron las características concretas y particulares que ori­ginaron y posteriormente posibilitaron la explota­ción del yacimiento de las minas de cobre de Soto, situadas en el municipio de la Hermandad de Cam­poo de Suso.

El túnel de Reinosa

Rafael Ferrer Torío y María Luisa Ruiz Bedia

"... Pero entonces, cuando vinieron los ingleses y empezaron a dar barrenos por esas cuestas, nos burlábamos de ellos.

- Sí; como no allanéis la sierra pa quépase la conductora por ahí... decíamos al verlos; y seguíamos carreteando. Cuando la primera conductora pasó de Alar a Reinosa, después de aquellas primeras fiestas que hicieron, que nusotros creímos que no eran más que diversiones de señores; cuando yo la vi carga un día y llevar ella sola en un viaje más sacos que los que podíamos portear veinte carreterías juntas ... vos aseguro que entonces me quedé suspensu, sin saber lo que me pasaba.

- Pero... ¿y después?

- ¿Cómo después?

- Cuando anduvo de Santander a Barcena.

-Daño nos hizo, Chisco, y muchos carreteros se retiraron entonces; pero nosotros toavía porteábamos entre Reinosa y Barcena, y nos iba mal.

La noche en Cantabria

Íñigo Fernández García - Francisco García Mancebo

Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 04/2008
Fotografías: Humberto Bilbao, Pedro F. Palazuelos
Edita: Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria
Publicación: Creática Ediciones 
Imprime: Campher
Descripción: 228 p. il. col. 24x22 cm 
Encuadernación: rústica 

Arquitectura de los indianos en Reinosa

Miguel Ángel Aramburu-Zabala Higuera

Campoo es una comarca que no tuvo una emigración masiva a Indias en época colonial o a América en época contemporánea; y en consecuencia los india­nos no levantaron muchas construcciones (1). Sin embargo, los ejemplos de arquitectura indiana en Reinosa constituyen una oportunidad privilegiada de adentrarse en la esencia misma de este fenómeno histórico y artístico. En particular, desde el prin­cipio se muestra en esta arquitectura una preocupación social muy acusada por los más desfavorecidos. En general los india­nos favorecieron la construcción de escuelas, hospitales, traídas de agua, puentes, pósitos, fábricas, etc., y no sólo construyeron iglesias o sus propias casas.

La 'Cope' de La Naval

Museo Etnográfico El Pajar

Un economato que marcó época en Reinosa

El fracaso relativo de la cartilla de racionamiento, impuesta desde 1939 hasta 1952 para garantizar el suministro básico de alimentos a las familias sin el habitual y obligado recurso al estraperlo, para cubrir las necesidades cotidianas, está detrás de la creación en España de los economatos. Nacieron como una imposición del Gobierno a las empresas, que debían facilitar los locales, pagar los gastos y llevar la administración y gestión de su funcionamiento diario. Estos establecimientos, sin ánimo de lucro y sin aportación económica por parte de los trabajadores, tenían como fin conseguir para la economía familiar, las mejores condiciones posibles de calidad, peso y precio de los productos de consumo más usuales y necesarios.

Arquitectura rupestre en la cabecera del Ebro y el alto valle del Pisuerga. Antigüedad tardía e inicios de la edad media

Diana Vega Almazán

El territorio montañoso que se extiende en torno a la cabecera del Ebro y del alto Pisuerga presenta un tipo de material pétreo blando que, ya desde épocas muy tempranas, ha facilitado a los moradores de estos valles la cons­trucción de habitáculos de gran envergadura mediante el vaciado de las crestas y peñas de arenisca. La proximidad de arroyos o riachuelos y de zonas llanas propicias para la práctica de la agricultura ha hecho de estos enclaves geográficos un terri­torio favorable para el emplazamiento de grupos humanos.

Señores y señoríos en el valle de Aguayo

Manuel García Alonso

EN LOS COMIENZOS

El valle de Aguayo, conformado por la suma de las dos antiguas jurisdicciones de las villas de San Miguel y Santa María, ha ofrecido ya alguna evidencia arqueológica y documental del origen medieval de los actuales núcleos de población. La primera noticia procede de un documento del siglo XII en que la reina Urraca cede los "monasterii" de San Lorenzo de Pujayo y de San Miguel de Aguayo. En 1245 una carta firmada por el rey Fernando III de Castilla, recoge la existencia en Aguayo de tal monasterio -iglesia- de "Sancti Michaelis que est situm in villa de Aguayo cum omnibus coloniis suis et omni hereditate" , al renovar un privilegio concedido por su abuelo Alfonso VIII a San Lorenzo de Pujayo, monasterio y alberguería a la cual pertenecía el citado de San Miguel (1).

Cien años de una familia valluca

Miguel Ángel Fraile López

INTRODUCCIÓN

Es muy común que todos conozcamos a nuestros padres, y también a nuestros abuelos; ya más rara es la referencia a los bisabuelos, y muy difícil la de tatarabuelos, sobre todo si ha de transmitirse por vía oral. Hasta aquí o más allá, la inutilidad aparente de toda búsqueda nos desanima y desinteresa sin más.

Hace veinte años, tuve la suerte de rescatar una colección de documentos familiares en una vivienda de Loma Somera, que llevaba al menos otros veinte deshabitada, y los papeles estaban metidos en un viejo arcón. Es la casa de mis abuelos maternos.

Ebro, el río molinar. Restos de una antigua tradición

Roberto Lacalle Calderón, Fernando Prieto Serrano, Juan Antonio Santiago Muriel, Pedro Luis Serrano Gómez y Laura Valdizán Arcera

Vengo de moler morena
de los molinos de abajo.
Duermo con la molinera,
no me cobra el trabajo

Popular

   Ocultos, sencillos y grandiosos, silenciosos, desconocidos y sin duda únicos, los molinos y batanes, electras y más molinos, aprovechamientos hidráulicos todos, se presentan como la enésima de las sorpresas que de la mano del Ebro, aún nos depara Campoo. A la vera del río entre los ríos, aquí donde todavía es casi arroyo, se extienden desde Fontibre hasta Requejo, puerta del pantano, cerca de una docena de ingenios, que en tiempos pasados con el ruido de sus piedras animaban la vida campurriana.

Modismos y decires de Campoo

Ramón Rodríguez Cantón

   En esta nuestra revista y en su número 15, se publicaba un estudio de Don José Calderón Escalada titulado “Lenguaje popular de la Merindad de Campoo”, hasta entonces inédito. Se trata de lo que él consideró como un estudio preliminar, y así lo hace constar, y que comprendía en el primer capítulo entre la totalidad de la obra que consta, además, de un vocabulario como segundo capítulo; el tercero está dedicado a los toponímicos más usuales y en el cuarto al “Refranero de la Merindad de Campoo”, que fue publicado en el número ocho de esta misma revista.

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