La imprenta y la prensa en Reinosa. Historia y relación

Teodoro Pastor Martínez

Dos imprentas tuvo Reinosa, fundadas ambas a finales del siglo XIX y de ellas descienden dos de las que actualmente mantienen su actividad; estudiaremos pues por orden de antigüedad la vida y avatares de las mismas, que no son otros que los de la sucesión generacional hasta el presente.

En ellas se han impreso dieciocho de los diecinueve semanarios, hojas y revistas que a través del tiempo se editaron en Reinosa. Pero vayamos por partes  y hagamos un poco de historia de la primera, que no por conocida, dejaremos de tratar.

La Galeria 1

ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa)

La Galería
Número 1. Diciembre 2011

EDITA: ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa),
COORDINACIÓN: ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa), Blanca Carbonell, Gráficas Merlan
REDACCIÓN: Adrián Alonso, Benhur Valdés, Blanca Carbonell
COLABORACIONES: Alberto Gallo, Alicia Cañas, Casa de la Cultura "Sanchez Díaz", Nacho Zubelzu, José Mª Frías
PORTADA: Alicia Cañas

Balnearios y aguas termales en Campoo

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

EL MOVIMIENTO BALNEARIO DE FINAL DE SIGLO.

A mediados del siglo XIX, el norte de la península vive el auge de los balnearios. Varios factores explican este fenómeno.

Los primeros "balnearios de ola" de la costa, que se habían establecido imitando los focos franceses de más renombre (Bayona, Biarritz), vivieron una coyuntura expansionista favorecidos por las revueltas que se desarrollaban en el país vecino y por la aparición del cólera en 1848, lo que desvió hacia nuestro país a numerosos clientes de elevado status social. La reina Isabel II acudía a Ontaneda a tomar las aguas; miembros de la familia real recalaban en nuestra región cada vez con mayor asiduidad, y con ellos una aristocracia y burguesía deseosas de imitar sus hábitos.

El romance-tipo "Virgen Pura" en Campoo

Beatriz Valiente Barroso

La comarca campurriana aún conserva, en los inicios del siglo XXI, el valioso patrimonio oral. Y, concretamente, una de sus páginas más importantes: el Romancero. Si bien en otro momento tuve la oportunidad de reseñar la importante contribución de Campoo a la tradición oral (Valiente, 2003), ahora es el turno de sus protagonistas. Se presenta a lo largo de las páginas sucesivas uno de los romances más difundidos en España. Se trata del romance-tipo "Virgen Pura", conocido tradicionalmente como "La Virgen y el Ciego" o "La fe del ciego".

Paisaje con figuras: Gerardo Diego y Reinosa

Daniel Guerra de Viana

Gerardo Diego y Cendoya, nació en Santander en 1896, y a través de su larga vida, murió en Madrid en 1987, ha pasado gran parte de la historia literaria del siglo XX en España. Su obra se mueve entre tendencias opuestas, Gerardo Diego es la representación del poeta puro, del poeta que vive en la búsqueda de la palabra, en la búsqueda del sentimiento, se desliza por la poesía como su Duero por Soria, o como su Manual de espumas, entre la tradición y la vanguardia, es uno de los grandes representantes de la generación del 27, junto a Lorca, Alberti, Salinas, etc...

El Camino Real de Reinosa. Primera autopista de acceso a la Meseta

María Luisa Ruiz Bedia y Rafael Ferrer Torío

   El Camino Real )tramo original que se coinserva=

   En este año 2001 se cumple el 250 aniversario de la construcción de una importante obra de ingeniería innovadora en su tiempo y que marcó pautas en el arte de construir caminos por trazados difíciles, cuando aún faltaban 50 años para que se creara el Cuerpo de Ingenieros de Caminos. Entre 1749 y 1753, el Camino Real de Reinosa fue tomando forma y configuró la salvaguarda del futuro florecimiento de la ciudad de Santander y de su puerto.

Francisco Hernández y su serie climatológica de Reinosa (1911-1975)

Centro Meteorológico Territorial en Cantabria y Asturias (*). Instituto Nacional de Meteorología

(*) Elaborado en el Centro por Mª. S. Andrés Bravo, R. Celis Díaz, J. A. Fernández Cañadas López Peláez, G. Moreno Moral y J. J. Rodríguez Velasco

 
UN COLABORADOR EXCEPCIONAL
   La serie quizá más larga, de las debidas a un mismo observador, en la historia de la red climatológica española comienza, a todos los efectos, en julio de 1911. Francisco Hernández anota en la tarjeta pluviométrica correspondiente a ese mes -que envió el 1 de agosto de 1911 al jefe del Observatorio Central Meteorológico (OCM)- "el pluviómetro quedó colocado el día 9" .

El lenguaje de las campanas

Museo Etnográfico El Pajar

Los toques marcaban la vida cotidiana de los pueblos

La campana era y es en la sociedad rural tradicional la voz de Dios que reúne al pueblo y al clero, que atrae todo lo bueno y expulsa todo lo malo. En ocasiones llama a alegría y fiesta, otras a dolor y pena, e incluso da la señal de alarma por algún peligro. Todas las iglesias parroquiales tienen, o tuvieron, como mínimo en sus espadañas o torres dos campanas con distinta sonoridad: la grave, denominada popularmente macho y la aguda, denominada hembra. Se identifican también dos tipos de campanas: las romanas y los esquilones.

El ferrocarril de La Robla (1894-1972): semblanza del hullero

José Ramón Suárez

Real como la vida misma. Esa, expuesta con radical simplicidad, podría ser una primera conclusión de alguien que se aproxime al conocimiento de las vicisitudes del Ferrocarril de La Robla en sus casi ocho décadas de existencia. A lo largo de una dinámica de desarrollo similar a la de un organismo vivo que nace, se desarrolla y muere, la vida del Hullero enhebra -con gran po­tencial didáctico, por cierto- aspectos propios del emprendimiento empresarial, motores de su exis­tencia, con los organizativos y tecnológicos, mate­rializados en los activos ferroviarios que sostuvie­ron su actividad, y, desde luego, con los socioeco­nómicos que caracterizan la inevitable interacción de una línea férrea con el territorio que atraviesa.
 
En lo sucesivo abordaremos una breve sem­blanza de este ferrocarril, uno de los más intere­santes en nuestro país.

¿Estela? ¿Piedra de lavar? ¿Base de lavadero?...

Rafael Fernández Fernández

INTRODUCCIÓN
Al hilo de nuestras conversaciones sobre la posibili­dad de hallar vestigios que atestiguaran el empleo del coladero en el proceso de lavado y blanqueo de la ropa de lino, cáñamo o algodón en la Merindad de Campoo en épocas pasadas, el señor Luis Ángel Moreno Landeras, director del museo etnográfico "El Pajar", de Proaño, me comunicó en el mes de septiembre del año 2002 la presencia en el pueblo de Cu­billo de Ebro (Valderredible) de una piedra que, por su forma y por lo que sus dueños aseguraban; correspondía a lo que yo es­taba buscando. Durante el verano de 2003 no me fue posible re­alizar in situ el estudio de la piedra, pero en el verano de 2004 sí pude llevarlo a cabo, así como el de una segunda piedra locali­zada en el pueblo de San Andrés de Valdelomar (Valderredible).
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