¿A que llamamos Campoo? Reflexiones sobre el paso de "territorio" a realidad jurídico administrativa en la Edad Media

Javier Ortiz Real

En la documentación más antigua que se conserva correspondiente a los siglos IX y X aparece ya Campoo como un ámbito territorial y poblacional plenamente definido, distinto y apartado de otros ámbitos limítrofes como es el de las Asturias de Santillana, Liébana o Castilla, a través de referencias documentales a "territorium de Campo"; "territorium de Campo Pau"; "urbe Campodii"y otras como "Campo Patenti"(1). Ello supone por tanto que en torno al año mil de nuestra era existía una configuración propia que la misma documentación permitirá conocer en su realidad jurídico administrativa durante los siglos posteriores y que responde a una personalidad de rasgos físicos distintos al resto de la región tanto por su orografía cuanto por su clima, diferenciado del de la zona costera de Cantabria (2).

Las Marzas: identidad, sociabilidad y androcentrismo en el ritual marcero

Antonio Montesino González

LA ETIMOLOGÍA

El año 1910 aparece por vez primera la palabra marza, en un diccionario de la lengua española, que daba dos acepciones de la misma:
a) copla que en la Nochebuena, en el Año Nuevo y en la de los Santos Reyes, van cantando por las casas de las aldeas, por lo común en la corralada, unos cuantos mozos solteros.
b) obsequio de manteca, morcilla, etc., que se da en cada casa a los marzantes para cantar o para rezar.

Caminando con Marcelo. Ruta perediana por Campoo, realidad y literatura

Javier López Gutiérrez, Isabel María Fernández González, Raquel Gutiérrez Sebastián

INTRODUCCIÓN


De todas las muestras de literatura que se han centrado en nuestra comarca o que se han originado en ella, vamos a detenernos hoy en un texto clásico, Peñas arriba, de José María de Pereda. Tomando como excusa el grado de realismo presente en las descripciones de los paseos de los personajes de la novela por la comarca de Campoo, aspecto que ha suscitado una cierta polémica en la crítica perediana, nos detendremos en el análisis de los itinerarios inspirados en esta comarca que aparecen en la obra cumbre del polanquino.

La noche en Cantabria

Íñigo Fernández García - Francisco García Mancebo

Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 04/2008
Fotografías: Humberto Bilbao, Pedro F. Palazuelos
Edita: Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria
Publicación: Creática Ediciones 
Imprime: Campher
Descripción: 228 p. il. col. 24x22 cm 
Encuadernación: rústica 

Fontibre, 50 años de una revista

María Elena Marchena Ruiz - Daniel Guerra de Viana

FONTIBRE Y LA PRENSA REINOSANA, LOS ANTECEDENTES
El desarrollo de la prensa en Reinosa a finales del siglo XIX está ligada a dos factores determinantes y relacionados; uno de ellos es el aumento de la población y el otro la tipología social, dividida en sectores espe­cíficos: obreros (aunque en esta época su importancia no es grande), pequeños comerciantes y artesanos, funcionarios y profesionales liberales, ya que desde siempre, Reinosa fue una zona de servicios que atendía las necesidades de la comarca.

Valderredible

Gonzalo Alcalde Crespo

Imprime: Merino
Pedidos: Ayuntamiento de Valderredible
Tfno: 942 776002  Fax: 942 776155

ISBN 13: 978-84-606-2013-6
ISBN 10: 84-606-2013-1

Las construcciones escolares de Reinosa y su comarca (1850-1936)

Ángel Llano Díaz

Calle Mayor, Ermita de  S. Roque y Escuela de la Villa


INTRODUCCIÓN

Hay un libro de homenaje a Ramón Sánchez Díaz que muchos de Uds. conocerán, editado por la Diputación Provincial de Santander allá por 1970, para conmemorar el centenario de su nacimiento, que recoge en su parte final algunas fotos del Reinosa antiguo. Allí aparecen tres fotos de tres escuelas reinosanas de fines del XIX: una de la casa donde estuvo ubicada la escuela de Carlos de Hoyos en la calle Colón a la que asistió Sánchez Díaz, otra en la que se recoge una vista de la Fuente de la Aurora y de la Escuela de la Villa, y por último la escuela de las Eras. Tres escuelas que ilustran, de alguna manera, la evolución del edificio escolar.

Los carboneros de Aguayo. El final de un oficio y el principio de la memoria

Manuel García Alonso

Sin duda el valle de Aguayo -o los Aguayos como se llegó a decir- forma parte del área física y cultural campurriana. Pertenece a la misma zona de tierras altas y clima continentalizado que el resto de la comarca. Históricamente perteneció y pertenece a la vieja Merindad de Campoo formó parte destacada de la Hermandad de Cinco Villas en lo civil y de ese arciprestazgo en lo religioso y su habla popular lo diferencia con claridad del montañés fuera del área de virtualidad de la h aspirada inicial y lo entronca con el habla campurriana.

La Voz de Cantabria nº 4

La Voz de Cantabria

Edición Campoo
Octubre 2017

Dirección: Alfonso Ruiz, Gonzalo Romero
Editor: Ruiz&Romero Comunicación SL

Arte, diseño y maquetación: Fridda Crespo
Publicidad: Cristina Trueba
Imprime: IMPRESA NORTE

Una iconografía rupestre del comienzo de la Edad de los Metales en torno al pantano del Ebro

Ramón Bohigas Roldán - Manuel Díaz Ruiz - Alfonso García Revuelta

INTRODUCCIÓN
En este artículo se pretende abordar un conjunto de manifestaciones de arte rupestre de tipo esque­mático, que han venido apareciendo en el sector geográfico coherente que ocupa el sur de Cantabria y el norte de Burgos, aglutinados en torno a un elemento biogeográfico como es la masa forestal del Monte Hijedo, repartido entre am­bas provincias, correspondiendo la parte cántabra a los munici­pios de Las Rozas de Valdearroyo y Valderredible, más la esta­ción de las Peñas de Sierra, correspondiente a Campoo de Enmedio, mientras la parte burgalesa corresponde al municipio de Alfoz de Santa Gadea.
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