Diccionario 'palabreru' campurriano

Nicanor Gutiérrez Lozano

Imprime: América Grafiprint
ISBN 13: 978-84-95054-01-2
ISBN 10: 84-95054-01-9
 
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Impresión: 04/1999
Publicación: Ediciones Tantín 
Descripción: 143 p. il. 21x15 cm 
Encuadernación: rúst.

La industria campurriana del vidrio

José Sierra Álvarez

A diferencia de lo ocurrido en otras regiones norteñas, como Galicia, Asturias o el País Vasco, la primera industria cántabra del vidrio, hace ahora siglo y medio, eligió ubicarse en el interior, y no en la costa. Tan aparentemente anómalo, comportamiento parece haber obedecido, sin embargo, a muy poderosas razones, tanto técnicas como, sobre todo, empresariales. Porque lo cierto es que, ya desde finales del siglo XVIII, y apoyándose en la excelente formación química y mineralógica recibida en el entonces muy novedoso e ilustrado Real Seminario de Vergara, Luis Collantes y Fonegra, oficial de Marina retirado y conocido de Jovellanos (que hubo de visitar su casa reinosana y su colección de minerales en 1797), había descubierto en Las Rozas una mina de lignito de abundancia y calidad al parecer nada despreciables.

Metales para la paz y la guerra: El sur de la antigua Cantabria ante la presencia romana

Carmelo Fernández Ibáñez

INTRODUCCIÓN

   A las sociedades del pasado es posible acercarnos a partir de los diferentes objetos recuperados en las excavaciones arqueológicas. En este sentido hoy aquí partiremos del estudio de los objetos fabricados en los diferentes metales; cobre y aleaciones -bronce o latón-, hierro, plomo, plata y oro. Los períodos históricos a los que directamente vamos a hacer referencias serán: el final de la IIª Edad del Hierro y los primeros siglos de la dominación romana, o sea, la conquista, la ocupación del territorio y el sometimiento de las poblaciones indígenas a una nueva cultura y orden social. La zona geográfica escogida para nuestro análisis es el centro de la antigua Cantabria: la conocida como "Cantabria Histórica". Aproximadamente y para este caso concreto pondríamos como límite el rectángulo comprendido entre las actuales poblaciones de Reinosa (Cantabria) al Norte, Herrera de Pisuerga (Palencia) al Sur. Cervera de Pisuerga (Palencia) al Este y Amaya (Burgos) al Oeste.

La religiosidad popular en torno a Montesclaros

Félix Martínez Del Cura O.P.

   André Malraux dijo que el siglo XXI sería fundamentalmente un siglo religioso o no será nada. Los análisis que se llevan a cabo en nuestro tiempo sobre el fenómeno religioso nos llegan desde la sociología y son fundamentalmente de carácter positivista. La religión interesa como fenómeno en relación con otros muchos desvinculado de la filosofía y sobre todo, de la teología. Es un hecho objetivo que la religión, la cultura y la sociedad son realidades profundamente vinculadas entre si. En su análisis no puede prescindirse del contexto sociocultural, de su conexión con el poder político y la realidad civil. Esto es evidente en relación a la religiosidad popular en general y, cómo no, a la que se dio y se da en el entorno de Montesclaros.

Unas marzas, marzas

Museo Etnográfico El Pajar

Olea esperaba la llegada de las fiestas que presagiaban la primavera con la esperanza de dejar atrás los duros inviernos
 
En este mirador de la vertiente Atlántica, con su río Camesa, y lindero de la meseta castellana de la cual tiene influencias en el rito marcero, los lugareños deseaban que llegase el mes de marzo para dejar atrás los fríos y el encierro obligatorio del duro invierno, y anhelaban la llegada de la prima­vera.

El viejo arte de hacer pan

Museo Etnográfico El Pajar

La hornera, una construcción vital en el Campoo de otra época

El pan constituía un elemento bá­sico y primordial en la dieta diaria de los hogares con una economía precaria. Antes de la colonización por los romanos, impulsores del cul­tivo del cereal, Estrabón narra en sus relatos sobre la tierra de los cán­tabros que con la harina de bello­tas elaboraban tortas de pan.

De toponimia menor aguayesa

Manuel García Alonso

ACERCA DEL VALOR DE LA TOPONIMIA
Nombrar la realidad la delimita y la hace manejable para quien la nombra. El espacio, como una parte básica de esa realidad -una parte indudablemente importante para el hombre pues de allí proceden todos los recursos que le permiten desarrollar su vida personal y comunitaria- también debe ser nombrado. El espacio que carece de nombre no existe como categoría mental de análisis, por tanto no existe "realmente" para el grupo humano que allí vive. La toponimia documenta y estudia los nombres de lugar, los cuales constituyen una apropiación mental del espacio con un elevado contenido social, ya que el manejo del espacio, en este sentido, resulta no solo necesario sino imprescindible para quienes viven de él.

El Cañón nº 24

Asociación Cultural El Cañón

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo
Cuarto  trimestre de 2014

Dirección: Pilar Lorenzo Diéguez

Editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín

Contacto: redaccionreinosa@yahoo.es

Colaboradores: Nacho ZubelzuMargarita Rodríguez, Natalia Rodríguez Iglesias, Alejandro López Calderón, Florentino García, Jesús González, Vicente Alonso, Lucía Zubelzu, Mª José Rodríguez Cantón, Emiliano Corral, Casa de Cultura Sánchez Díaz y Museo Etnográfico El Pajar Proaño.

Un instante en un deseo

Lucía Lucio Martínez

Ilustraciones: Isidro Robles
Imprime: Gráficas Merlán
ISBN 13: 978-84-605-9826-8
ISBN 10: 84-605-9826-8

75 años de Cenemesa en Reinosa

VV. AA.

La vocación eminentemente industrial de Reinosa parte del año 1917, en que se instaló La S.E. de C. Naval por razones estratégicas para la fabricación de armamen­to, estando la actividad local anterior basada más en el merca­deo, al ser Reinosa paso obligado desde Castilla al mar, para el movimiento de grano entre la meseta y la costa.
 
Deposito de agua, patio CENEMESA
FUNDACIÓN
La actual fábrica de Cantarey Reinosa S.A. inició su an­dadura el día 18 de junio de 1930 bajo la denomina­ción social de Constructora Nacional de Maquinaria Eléctrica S.A., en siglas CENEMESA. Se fundaba esta sociedad en Madrid con un capital de 12 millones de pesetas, aportado en un 30,6% por SECEM, Sociedad Española de Construcciones Elec­tromecánicas, que además aportó igualmente los terrenos sobre los que se asentó la fábrica construida en Córdoba. La Sociedad Española de Construcción Naval (actualmente propiedad del grupo Vasco Sidenor), aportó el terreno en que actualmente se encuentra Cantarey Reinosa S.A. junto con un 22,2% del capital suscrito. Con el mismo porcentaje accionarial participó el Ban­co de Bilbao (actualmente Banco de Bilbao Vizcaya Argentaría). La participación tecnológica corrió a cargo de Westinghouse Electric Corporation además del 16,7% del capital, junto con la de Le Materiel Electrique con un 8,3%. Ambas aportaron sus pa­tentes y asistencia técnica.
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