Camesa-Rebolledo. ¿Vera luliobriga?

Ángel Fernández Vega - Javier Peñil Mínguez - Serafín Bustamante Cuesta

Este artículo tiene un premeditado carácter de en­sayo y una confesable finalidad: la difusión de una teoría apoyada sobre los avances logrados gracias a los sondeos realizados entre 2003 y 2005 por nuestro equipo en el yacimiento de Camesa-Rebolledo. Se nos ha invi­tado reiteradamente en medios locales a dar a conocer resulta­dos pero nos hemos resistido hasta ahora porque estamos trabajando sobre una hipótesis a verificar.
La insistencia y los compromisos adquiridos motivan este artículo que profundiza en lo sugerido con motivo de la expo­sición que ya se ofrece en el arqueositio de El Conventón en Camesa-Rebolledo: hay ahora más argumentos para defender que luliobriga estaba en Camesa, que para mantener la atribu­ción de Retortillo.

Las huellas de la última glaciación: el relieve glaciar y el hombre en Campoo

Enrique Serrano Cañadas y Alonso Gutiérrez Morillo

Los tataranietos de nuestros hijos que vivan en la lontananza de los siglos, verán cuadros completamente distintos. Tal vez entonces, totalmente fundido el glaciar, corra en su lugar arroyuelo humilde y no quede otra huella de aquel que una convexidad en el terreno.
ELISEO RECLUS
"La montaña"


INTRODUCCIÓN

El arco formado por las Sierras del Cordel y de Híjar, que confluyen, como es sabido, en la cumbre más significativa del valle, Tres Mares (2.171 m), constituye un medio de montaña caracterizado fundamentalmente por el contraste entre las cumbres y el fondo de valle, y por su adscripción a la vertiente meridional de la montaña cantábrica.

La noche de los marones

Museo Etnográfico El Pajar

Los feria de carneros de Casasola era única por su horario nocturno
 
El ganado ovino ha constituido parte de la economía familiar de los pobladores de la Merindad de Campoo, ya que les abastecía de carne sobre todo para las épocas estivales, cuando las existencias de porcino hablan llegado a su fin. También se daba la venta de cor­deros para consumo humano y de sus pieles y lana, con la cual se creó una artesanía destinada a la confección de prendas que les pro­tegiese de los fríos invernales. Este tipo de animales, de gran rustici­dad y andariegos, pastan por los campos de la sierra, las derrotas de los prados, y por la tierra de cul­tivo eliminando los rastrojos y a la vez estercolando y favorecien­do la fertilidad de los suelos, ade­más de ser capaces de soportar bien los rigurosos inviernos y te­ner un fácil mantenimiento en los días crudos en que no pueden sa­lir a pastar.
 

El Santuario de Montesclaros: los orígenes

José Manuel Suárez Díaz

Retablo del Santuario de Montesclaros

INTRODUCCIÓN

El Santuario de Montesclaros es, sin duda, uno de los referentes importantes de la historia de Campoo desde la Edad Media. Si seguimos su desarrollo podemos ver cómo todas las épocas y vicisitudes políticas, económicas, culturales y religiosas han quedado reflejadas en el Santuario.

Arquitectura de compensación en el Pantano del Ebro

Jesús A. Allende Valcuende

  Hay una doble historia olvidada de nuestro patrimonio arquitectónico en el entorno del pantano del Ebro. La primera hace referencia al patrimonio desaparecido a causa de la construcción del pantano que supuso la anegación de cuatro pueblos enteros (Medianedo, Quintanilla de Medianedo, La Magdalena y Quintanilla de Bustamante), otros tres casi totalmente (precisamente los más poblados en aquel entonces, caso de Las Rozas, Villanueva y Renedo) y otros ocho perdiendo algunos barrios y partes significativas de su trazado urbanístico (1).

Nacho Zubelzu

Nacho Zubelzu

El arte de la naturaleza
"Para que las cosas te asombren hay que pensar como un niño"
 
Era el año 2000, la exposición en el Museo de Bellas Artes de Santander. Eran los juegos formales sobre los metacrilatos "cristalizaciones"; pincela­das y ralladuras, un juego desde el enfrentamiento entre el espacio interior y el exterior, entre el autor y el espectador. Una especie de escritura de significantes icónicos, tapar la nada que invade el metacrilato frío con formas figurativas, olas, flores, corazones... Hecho a mano sintiendo el gesto y el dedo del artista, una textura guillotinada desnu­dando su interior. En algunas obras ya se insinúan rayas o raspaduras que sugieren pelo, hierba o paja. Siempre entre la figuración y la abstracción, una constante en mi trabajo, llegando o recurriendo a la segunda a través de la primera.

La producción de cal

Museo Etnográfico El Pajar

Los caleros estuvieron funcionado hasta mediados del siglo XX

 

El complejo del calero estaba formado por la cantera y el horno, dentro de un espacio de trabajo asociado al proceso de producción. La cantera servía para la extracción de la materia prima: piedra caliza o rocas carbonatadas. El horno de cal era utilizado para calcinar la piedra extraída. De los primitivos hornos, heredados de conocimientos ancestrales, solo quedan restos arqueológicos. El que aquí se describe es del tipo denominado 'horno continuo de llama corta', que funcionó desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. Hubo caleros en La Barcenilla (Reinosa), en Salces (Campoo de Suso) y en Cañeda (Campeo de Enmedio).

Ebro, el río molinar. Restos de una antigua tradición

Roberto Lacalle Calderón, Fernando Prieto Serrano, Juan Antonio Santiago Muriel, Pedro Luis Serrano Gómez y Laura Valdizán Arcera

Vengo de moler morena
de los molinos de abajo.
Duermo con la molinera,
no me cobra el trabajo

Popular

   Ocultos, sencillos y grandiosos, silenciosos, desconocidos y sin duda únicos, los molinos y batanes, electras y más molinos, aprovechamientos hidráulicos todos, se presentan como la enésima de las sorpresas que de la mano del Ebro, aún nos depara Campoo. A la vera del río entre los ríos, aquí donde todavía es casi arroyo, se extienden desde Fontibre hasta Requejo, puerta del pantano, cerca de una docena de ingenios, que en tiempos pasados con el ruido de sus piedras animaban la vida campurriana.

Epigrafía medieval en Campoo

Alberto Peña Fernández

Si pretendemos reconstruir el pasado histórico de cualquier civilización, resultará imprescindible contar con los restos epigráficos que han llegado hasta nuestros días. La incisión de palabras en piedra o en cualquier otro soporte duro con fines de exposición y constancia, ha desempeñado un papel importante en casi todas las culturas (1).

En ocasiones, las inscripciones constituyen los únicos testimonios para conocer aquellos periodos donde escasean otras fuentes. Su carácter primario y directo nos garantiza que han llegado hasta nosotros sin transformaciones de ningún tipo desde el momento en que se grabó el texto.

Modismos y decires de Campoo

Ramón Rodríguez Cantón

   En esta nuestra revista y en su número 15, se publicaba un estudio de Don José Calderón Escalada titulado “Lenguaje popular de la Merindad de Campoo”, hasta entonces inédito. Se trata de lo que él consideró como un estudio preliminar, y así lo hace constar, y que comprendía en el primer capítulo entre la totalidad de la obra que consta, además, de un vocabulario como segundo capítulo; el tercero está dedicado a los toponímicos más usuales y en el cuarto al “Refranero de la Merindad de Campoo”, que fue publicado en el número ocho de esta misma revista.

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