INTRODUCCIÓN
Se presenta en esta comunicación un conjunto de piezas virtualmente inéditas, casi todas ellas, que provienen de diversas estaciones arqueológicas y localizaciones en distintos puntos de los términos municipales que integran la comarca campurriana en el sur de Cantabria. Fruto de la labor de búsqueda y documentación del primero de los firmantes, la reflexión conjunta y el cruce de información han permitido la plasmación en las páginas siguientes de una aportación considerable que enriquece el "corpus" de materiales con ocasión de la celebración en la Comunidad Autónoma de Cantabria del VII Congreso Internacional de Estelas Funerarias.
Si pretendemos reconstruir el pasado histórico de cualquier civilización, resultará imprescindible contar con los restos epigráficos que han llegado hasta nuestros días. La incisión de palabras en piedra o en cualquier otro soporte duro con fines de exposición y constancia, ha desempeñado un papel importante en casi todas las culturas (1).
En ocasiones, las inscripciones constituyen los únicos testimonios para conocer aquellos periodos donde escasean otras fuentes. Su carácter primario y directo nos garantiza que han llegado hasta nosotros sin transformaciones de ningún tipo desde el momento en que se grabó el texto.
En la documentación más antigua que se conserva correspondiente a los siglos IX y X aparece ya Campoo como un ámbito territorial y poblacional plenamente definido, distinto y apartado de otros ámbitos limítrofes como es el de las Asturias de Santillana, Liébana o Castilla, a través de referencias documentales a "territorium de Campo"; "territorium de Campo Pau"; "urbe Campodii"y otras como "Campo Patenti"(1). Ello supone por tanto que en torno al año mil de nuestra era existía una configuración propia que la misma documentación permitirá conocer en su realidad jurídico administrativa durante los siglos posteriores y que responde a una personalidad de rasgos físicos distintos al resto de la región tanto por su orografía cuanto por su clima, diferenciado del de la zona costera de Cantabria (2).
INTRODUCCIÓN
Valderredible constituye una comarca geopolítica enclavada en el extremo más meridional de la actual Comunidad de Cantabria, y que es compartida en pequeña proporción con la lindante provincia de Palencia. Se encuentra compuesta esencialmente por un magnífico valle con abundantes recursos naturales, fruto de un ecosistema particular, lo que unido a su inmejorable emplazamiento geográfico, ha hecho que no pasara desapercibida a los diferentes grupos humanos desde la antigüedad. Es por ello que muchos de sus pintorescos y bien abastecidos rincones se han convertido hasta el día de hoy en asentamientos donde el hombre, siglo tras siglo, fue estableciendo sus diferentes lugares para vivir y también para morir. Las razones por las cuales escogían unos u otros constituyen por el momento una más de las incógnitas históricas que este lugar encierra.

INTRODUCCIÓN
El Santuario de Montesclaros es, sin duda, uno de los referentes importantes de la historia de Campoo desde la Edad Media. Si seguimos su desarrollo podemos ver cómo todas las épocas y vicisitudes políticas, económicas, culturales y religiosas han quedado reflejadas en el Santuario.
INTRODUCCIÓN
Tras la definitiva caída del Imperio Romano, todas las provincias dominadas por Roma sufren un desbarajuste administrativo y político, que va a provocar con el paso de los siglos, la creación de los actuales estados. La crisis del siglo III d. C., significará para Roma y su "mundo" el advenimiento de una decadencia cultural y socio-política, que difícilmente podían imaginar todos los ciudadanos romanos.
EN LOS COMIENZOS
El valle de Aguayo, conformado por la suma de las dos antiguas jurisdicciones de las villas de San Miguel y Santa María, ha ofrecido ya alguna evidencia arqueológica y documental del origen medieval de los actuales núcleos de población. La primera noticia procede de un documento del siglo XII en que la reina Urraca cede los "monasterii" de San Lorenzo de Pujayo y de San Miguel de Aguayo. En 1245 una carta firmada por el rey Fernando III de Castilla, recoge la existencia en Aguayo de tal monasterio -iglesia- de "Sancti Michaelis que est situm in villa de Aguayo cum omnibus coloniis suis et omni hereditate" , al renovar un privilegio concedido por su abuelo Alfonso VIII a San Lorenzo de Pujayo, monasterio y alberguería a la cual pertenecía el citado de San Miguel (1).
INTRODUCCIÓN
Desde 1984 a 1989 se excavó en el yacimiento de el Torrejón de Las Henestrosas (Valdeolea) (BOHIGAS, R., GARCÍA, M., SARABIA, P., SOBREMAZAS, A., FERNÁNDEZ, L, SAINZ, A. y HOSPITAL, C., 1985; GARCÍA ALONSO, M., SARABIA ROGINA, P y, BOHIGAS ROLDÁN, R., 1987). Se trata de un casa nobiliaria rectangular adosada a una torre cuadrada, de cuyo conjunto se conoce completa la fachada septentrional, donde se encuentra la puerta semimonumental, protegida por un Cubo semicircular macizo situado a la izquierda. El edificio se eleva en el centro de una plataforma cuadrada de 1.400 metros cuadrados delimitada por un ancho foso de 8 m. de anchura por 3 m. de profundidad. Una cortina de mampostería y mortero que formaba la cerca externa sobre el foso; fuera de éste el alomamiento de un vallado completaba el circuito defensivo exterior.
Para afrontar el tema del "fenómeno foramontano" vamos a comenzar por lo que denominaremos punto de partida.
HACIA TIERRAS SEGURAS
La expansión musulmana en los albores del siglo VIII se realizó de manera rápida por la Península Ibérica hundiendo en la miseria a la repulida sociedad visigoda, A partir de este hecho histórico, cada investigador ha extraído sus propias conclusiones tras bucear en los escasos y partidistas documentos que de esta época se conservan.
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