Publicado en la revista FONTIBRE, nº 12-13, Agosto-Septiembre de 1957.
Si, como Julio G. De la Puente, hubiéramos tenido la dicha de husmear siquiera un poco en el rico archivo de la Villa (nacimos tarde, y sólo nos alcanzó la pena de ver la densa humareda del fuego criminal que le redujo a cenizas), podríamos, ahora, decir algo sobre la antigüedad de la feria de San Mateo, igual que de otras muchas cosas, con datos compulsados y concretos, y por ende, con mayor seguridad y conocimiento de causa.
Reinosa se conoce y menciona ya desde la Edad Media como lugar habitado y con personalidad propia, aunque no se debe olvidar que mucho antes en nuestro valle sucedieron acontecimientos importantes para la historia de nuestra región, sin embargo en este artículo sólo se va a hablar de Reinosa como una entidad de población diferenciada de otras, y que como tal se la nombre, y únicamente a través de escritores, comentaristas y personajes ilustres que dejaron páginas escritas donde poder rastrear una imagen o un esbozo de nuestra ciudad, de su paisaje o del carácter de sus gentes.
En Campoo, como en la mayor parte de las regiones de España, se han venido practicando estos ritos desde la más remota antigüedad, en fechas que podían cambiar de unas a otras, aunque no tuvieran en todas la misma duración, pues en algunas comarcas el tiempo previsto se reducía a la noche precedente a la festividad de San Juan en la que se trataba de recoger cuantas manifestaciones conocemos a este propósito.
El hecho de poner este título puede parecer un poco pretencioso y, sin duda, lo es. En primer lugar porque no hay un modelo, ni una forma de coger el instrumento exclusiva nuestra y, en segundo lugar, porque va a resultar difícil captar las características comunes, dentro de una rica individualidad, tanto de lo constructores como de los tañedores.
ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa)
La Galería
Número 3. Septiembre 2012
EDITA: ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa), COORDINACIÓN: ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa), Legado Comunicación S.C. REDACCIÓN: Adrián Alonso, Benhur Valdés, Blanca Carbonell COLABORACIONES: Casa de la Cultura "Sanchez Díaz", Ernesto Sardina, Ivelyse Aguilar, La Casa de Fresno PORTADA: Miguel A. Pelaez
La comarca campurriana aún conserva, en los inicios del siglo XXI, el valioso patrimonio oral. Y, concretamente, una de sus páginas más importantes: el Romancero. Si bien en otro momento tuve la oportunidad de reseñar la importante contribución de Campoo a la tradición oral (Valiente, 2003), ahora es el turno de sus protagonistas. Se presenta a lo largo de las páginas sucesivas uno de los romances más difundidos en España. Se trata del romance-tipo "Virgen Pura", conocido tradicionalmente como "La Virgen y el Ciego" o "La fe del ciego".
Este artículo es continuación del publicado con el mismo título en el N° 27 de esta revista, en esta ocasión nos ocuparemos de los restantes topónimos campurrianos de origen vegetal.
LOS CARABEOS
Formas antiguas documentadas: Carabeo en 1119 y Caraveo en 1168, según el libro "Los Carabees" (Santander, 1979) de Agustín Rodríguez Fernández (al que aquí citaré con la abreviatura "Car." y la indicación de la página). Puede suponerse que Carabeo, en singular, sería el nombre primitivo de toda la zona; al establecerse allí varios barrios (1), es lógico que se formase el plural "Los Carabeos" para referirse al conjunto de los mismos.
La otra orilla
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 12/2008
Publicación: Isi Raider (Isidro Miñón García)
Descripción: 110 p. 21x15 cm
Encuadernación: rúst.
Imprime: Gráficas Guardo 98, S.L.
Comentarios recientes