""

Notas sobre la Historia del Traje Campurriano

Daniel Guerra de Viana

1- INTRODUCCIÓN

La historia del traje popular en cualquier país ha estado relegada a un plano secundario, y hasta épocas recientes no ha tenido importancia histórica.


La iniciativa filantrópica de Solvay en Campoo: la casa de reposo y las colonias escolares

Ana Belén Lasheras - Mª Eugenia Escudero - Isabel Cofiño

Lugares tan distantes geográficamente, como Couillet (Charleroi, Bélgica) y Campoo, aca­baron acercándose por los avatares de una historia cuyos protagonistas fueron los hermanos Ernest y Alfred Solvay. En la localidad belga se estableció, en 1863, la primera fábrica de sosa Solvay, mientras que en la comarca campurriana se puso en práctica una iniciativa filantrópica a través de la fundación, en 1929, de una casa de reposo en Soto para los empleados de la fábrica de Solvay en Barreda.
 
Fue Ernest, el hermano mayor, quien descubrió el proceso de fabricación de carbonato sódico al amoniaco o sosa al amoniaco a mediados del Ocho­cientos. Hasta entonces, y desde antiguo, se había utilizado la sosa natural, extraída de plantas o de unos yacimientos de carbonato sódico estadouni­denses, y la sosa artificial, obtenida a partir de la sal común por un procedimiento inventado por el químico francés Nicolás Leblanc en 1798. El proce­so creado por Ernest mejoró considerablemente la invención de Leblanc, abaratando e incrementando la producción de sosa.

Taller de Sueños

Alfonso C. Calderón Ortiz

Edición: 1. ed.
Fecha Edición: 11/1988
Fecha Impresión: 11/1988
Publicación/Edición: Alfonso C. Calderón
Portada: Helio Gogar 
Descripción: 54 p. 16x24 cm 
Con las ilustraciones de Helio Gogar, L. Rios, Rosa Mier, Anabel Blanco, C. Buxalleu, Fe Herrera, Faustina Dou

Etiquetas:

La noche de los marones

Museo Etnográfico El Pajar

Los feria de carneros de Casasola era única por su horario nocturno
 
El ganado ovino ha constituido parte de la economía familiar de los pobladores de la Merindad de Campoo, ya que les abastecía de carne sobre todo para las épocas estivales, cuando las existencias de porcino hablan llegado a su fin. También se daba la venta de cor­deros para consumo humano y de sus pieles y lana, con la cual se creó una artesanía destinada a la confección de prendas que les pro­tegiese de los fríos invernales. Este tipo de animales, de gran rustici­dad y andariegos, pastan por los campos de la sierra, las derrotas de los prados, y por la tierra de cul­tivo eliminando los rastrojos y a la vez estercolando y favorecien­do la fertilidad de los suelos, ade­más de ser capaces de soportar bien los rigurosos inviernos y te­ner un fácil mantenimiento en los días crudos en que no pueden sa­lir a pastar.
 

Boyet, una saga de artistas

Pilar Lorenzo

El estudio de fotografía, fundado en 1938, fue uno de los más importantes de Cantabria

Vías que unen

Museo Etnográfico El Pajar

Siete empresas llegaron a ofrecer líneas de autobús en la comarca para completar al ferrocarril
 
Viejas sendas, cordadas, carrales, vías antiguas de herradura, calzadas, caminos y cañadas dieron paso a las calzadas romanas, en un principio realizadas por los legionarios para unir las ciudades conquistadas, siguiendo este modelo de construcción hasta la Edad Media, cuando pasaron a ser rutas más transitadas y seguras, entre los núcleos de población. Estas rutas ofrecían a sus transeúntes portalones, tabernas, ventas y hospitales donde descansar y soltar los animales; por ellas pasaban soldados, viajeros a pie, con cabalgadura o en carruajes, rebaños de ganados, caravanas de mercancías comerciales... Todo un trasiego que era portador de culturas, costumbres y tradiciones, donde se mezclaban formas de vida, lenguaje, creencias y folklore.
 

"El Cincho" (La Población de Yuso) , un campamento romano de las Guerras Cántabras en tierras campurrianas

Manuel García Alonso

Descubrimos un espectacular recinto e iniciamos los trabajos.
Un recorrido con ánimo de fotografiar unos atrincheramientos de nuestra última Guerra Civil (LÓPEZ GUTIÉRREZ, 2001), durante el mes de julio de 2000, dio como resultado el hallazgo de un gran emplazamiento fortificado en altura, inédito hasta el momento en la historiografía arqueológica; esta circunstancia fue comunicada prontamente a la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria. En aquellos momentos ya contemplábamos la posibilidad de que se tratara de un importante yacimiento arqueológico, dadas sus características y tamaño. A la comprobación y a la verificación de esto se dirigieron entonces nuestros esfuerzos. Para ello solicitamos, el 2 de marzo de 2001, de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria la correspondiente autorización de un proyecto de intervención arqueológica.

La raíz de la genciana

Museo Etnográfico El Pajar

La planta, utilizada en la fabricación de medicinas y bebidas, se recolectó hasta los años 80 en las partes altas de Campoo
 
Dentro de la sociedad rural tradicional, con una economía de sub­sistencia, era frecuente la búsque­da de ingresos extra para cubrir las necesidades de las familias con un trabajo que no rompiera ni re­trasara su actividad en las labo­res del ciclo anual. La raíz de la genciana era recolectada tradicionalmente en el tardío, tiempo este de finalización de la recolección de las tierras de labranza, por lo que parte de la unidad familiar po­día dedicar una pequeña tempo­rada, incluso fuera del hogar, para desplazarse a las brañas o puer­tos que los pastores y ganados ha­bían abandonado dejando libres sus cabañas, las cuales ocupaban.

Las Marzas: identidad, sociabilidad y androcentrismo en el ritual marcero

Antonio Montesino González

LA ETIMOLOGÍA

El año 1910 aparece por vez primera la palabra marza, en un diccionario de la lengua española, que daba dos acepciones de la misma:

a) copla que en la Nochebuena, en el Año Nuevo y en la de los Santos Reyes, van cantando por las casas de las aldeas, por lo común en la corralada, unos cuantos mozos solteros.

b) obsequio de manteca, morcilla, etc., que se da en cada casa a los marzantes para cantar o para rezar.
 

Toponimia campurriana: El relieve

José Luis Gutiérrez Cebrecos

En este capítulo de la serie "Toponimia campurriana" trata­remos de los topónimos que aluden al relieve o configuración del terreno: montes, valles y llanos.
 
Virgen de Montesclaros
 
MONEGRO Y MONTESCLAROS
 
Empezando por los montes, tenemos en Campoo de Yuso el pueblo de MONEGRO. Su significado es claro: "Monte Negro". Fonéticamente ha se­guido una evolución bastante normal: se trata de una apócope, Mont Negro (docum. en 1183) > Monnegro (docum. en 1352) - como en santo > sant > san-, seguida de la simplificación de las dos enes (ya Monegro en el s. XV). La misma reducción fonética se da en Fonte-Negra > Fonegra (Noja). Más evolucionado es Muñegro (microtopónimo del valle de Aras), en que la n doble de Monnegro pasó a pronunciarse ñ (como en annus > año).
 

Páginas

Subscribe to Front page feed