Si el simple hecho de tratar el tema de la comida en su más recta y simple acepción, que es nuestro deseo, nos trae a la mente, como una tentación, el señuelo de un banquete o de una cuchipanda, no vamos a desperdiciar la ocasión de referirnos a alguno de los casos que hicieron historia, y lo haremos seguidamente:
De mansión señorial a casino y de este a centro cultural, pasando brevemente por discoteca. Así sería el resumen del uso primordial asignado a La Casona. Salvo en su primera época y en esta última, uno de los edificios más emblemáticos de Reinosa ha tenido una empleo parcial. El Casino ocupó el primer piso, dedicado a lo que en aquellos años eran los casinos, un lugar de encuentro, tertulia, juegos de mesa... para reconocimiento mutuo y encuentro de la burguesía local. Sin embargo, los momentos más relevantes, desde el punto de vista de su vida social, eran los bailes a los que acudían adultos y jóvenes para divertirse, naturalmente, pero también para consolidar o iniciar la red invisible de pertenencia a un determinado estatus que, con más o menos exactitud, el Casino representaba.
Siempre se ha hablado de Reinosa y Campoo como una zona de tránsito, como un valle abierto, en el que una vez superado los puertos de entrada por el sur o bien por el este y el oeste, se descubre la llanura de Campoo. Esto ha permitido que las distintas corrientes culturales y económicas penetrasen en el valle de manera continua.
Me asomo por vez primera a las páginas de Cuadernos de Campoo, para tocar una tema tan apasionante como son las setas. Para quienes no me conocen y puedan deducir por este artículo que soy un gran setero, nada más lejos de la realidad. Lo de buen setero, en el lenguaje de nuestros valles se aplica generalmente a la persona que año tras año colecta gran cantidad de setas, principalmente de «las buenas» (volveré a esta denominación más adelante). Y ese no es mi caso.
En mayo de 1990 el entonces obispo de Santander, Don Juan Antonio del Val, comunicaba a sus diocesanos:
"Os anuncio un gran gozo. El próximo día 29 de abril el Papa Juan Pablo II declarará, en Roma, beatos mártires a dos cántabros. Desde que Cantabria es diócesis nunca se dio nada semejante. Desde que Cantabria es diócesis son los primeros cántabros que suben a los altares. Esto es histórico para nosotros" (1).
En este artículo de la serie "Toponimia Campurriana" trataremos de los nombres de lugar de la comarca campurriana relacionados con el agua; es decir, de los hidrotopónimos.
GENERALIDADES
Un sencillo derivado de agua es AGUAYO, a través del latín Aquarium (abrevadero, pila de agua) o del adjetivo Aquarius (relativo al agua), por ser lugar de abundantes arroyos. La evolución fonética del sufijo -ariu es de tipo italiano (acquaio), ya que la variante normal está representada por AGÜERO (o por el femenino AGÜERA) en la misma Cantabria.
Aunque se trata de un orónimo, es digno de mencionar aquí el Pico TRES MARES, antes llamado Pico TRES AGUAS (así figura p. ej. en el mapa escala 1/50 000 del I.G. Catastral n° 82, año 1931). Es bien sabido, aunque aún muchos lo ignoren, que de este singular trifinio hidrográfico proceden las aguas que vierten a los tres mares de la Península Ibérica.
Cuadernos de Campoo
Época II. Año IV. Número 10. Noviembre 2011
Cuadernos de Campoo es una publicación de la Casa de Cultura “Sánchez Díaz”
Equipo asesor: Jesús Allende Valcuende, Manuel García Alonso, Javier González Díez, Daniel Guerra de Viana (Coordinador), Joaquín Gutiérrez Osés, Mª Elena Marchena Ruiz, Encarnación-Niceas Martínez Ruiz
Fotografía de cubierta: Fábrica de Santa Clara, Reinosa. Detalle de postal de principios del siglo XX
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