Coros campurrianos "Ecos del Ebro". Herederos de una larga tradición

Mª Eugenia González González

Terminábamos el artículo anterior haciendo referencia a dos puntos importantes referente a nuestro folklore : la asignatura pendiente que tenemos los cántabros en general y los campurrianos en particular en cuanto a un estudio profundo y la confirmación de que realmente somos un pueblo cantarín.
Este segundo punto se confirma  con  los muchos grupos que en Reinosa han existido de coros, rondas, rondallas, grupos de baile etc.
A un grupo de esos es al que haré referencia por ser uno de los más antiguos, donde sus protagonistas, dotados de una gran ilusión en su juventud y una excelente memoria en la actualidad, han aportado los datos para  que podamos saber la historia de esta agrupación por la que han pasado tantas personas, tantas canciones, tantos lugares por donde ha dado a conocer el nombre de Campoo , Reinosa y Cantabria, que son los COROS CAMPURRIANOS ECOS DEL EBRO que como comenzó en un escrito D. Ramón Cantón “ Herederos de una larga tradición.......”Algunos de sus protagonistas aún están vinculados al mundo de la música.  

Orfeón Reinosano, primera agrupación coral de la comarca

De principios de siglo no conocemos demasiado aunque se tienen noticias de varias agrupaciones anteriores a las actuales .
En octubre de 1957, en, “ Fontibre: revista de Campoo”, periódico de la comarca, aparece un artículo titulado “Las agrupaciones corales de Reinosa”, escrito por Antonio Hernández. Comienza preguntando a D. José Aja, sacerdote y organista de la parroquia, cuando se formó el “Orfeón reinosano”, a lo que contestó que en 1909, siendo iniciativa de D. Adolfo de la Peña y varios muchachos de Reinosa.
Después lo hace a D. Juan Guerrero Urreisti que a su pregunta de cuando fueron fundados los Coros Campurrianos contestó que en 1925, funcionando ininterrumpidamente hasta el año 1950 en que desaparecen de forma incomprensible.
El artículo hace alusión también  a la existencia , en este año, a dos rondas: “Los Caños”, dirigida por D. Mariano Astuy, fundada en 1957 y “Ecos del Ebro”, dirigidos por D. José Luís Zuazúa., quien alude a su 10º aniversario como ochote y el aumento de componentes a ronda por ese año (como luego veremos). Los dos directores manifiestan la idea  de fusionarse para seguir la tradición de los Coros Campurrianos.
Del primer grupo mencionado, el “Orfeón  Reinosano”, no sabemos mucho más, que ensayaban en el teatro, que tuvieron actuaciones en varios lugares de la provincia, que cantaban en el coro parroquial en diversas celebraciones y que contaban para los primeros gastos con una suscripción popular. Cantaron la Misa  de Gounod a cuatro voces en honor del cardenal Benlloch en su visita pastoral.
De los segundos sabemos que actuaron por toda la provincia obteniendo triunfos importantes como portadores del folklore campurriano.
En un artículo de Alerta  de 1965 que escribe D.Antonio Saiz del Arca que parece ser le pidieron sobre las marzas que cantó en 1930 con un grupo llamado  “Coros Campurrianos”, comenta que dicha agrupación fue fundada en 1925 por Juan Guerrero Urreisti, parece ser que precedía de otra llamada “Agrupación Artística Reinosana” que ampliaba sus actividades no solo al canto, con su  “Orfeón  Reinosano” sino también al baile, al teatro y a tocar instrumentos con una rondalla u orquesta llamada  “El sabor de la tierruca” que dirigió el abuelo del autor del artículo, como él mismo indica, siendo este, D.Antonio Saiz del Moral.El presidente de todo el cuadro , por aquella época era D. Adolfo de la Peña.
Tras el paréntesis producido obligatoriamente por la guerra civil quedaron paralizadas  todas las manifestaciones artísticas, pero un pueblo tan aficionado a la música como ya hemos dicho en varias ocasiones, como es Campoo, no podía permanecer sin vivirla durante mucho tiempo y son en esta ocasión los jóvenes los que toman las riendas de tan arraigada tradición. La costumbre de escuchar a los mayores cantar en cualquier lugar, reunión o celebración, influye en los niños que , a fuerza de oírlo , aprenden las canciones que con tantas ganas cantan sus mayores y hacen que estas circunstancias sean favorables para el seguimiento de los grupos.  

Coros Campurrianos en su primera época

Y es así cuando en el mes de octubre de 1942 un grupo de muchachos entre 13 y 16 años, que viene cantando de forma espontanea, deciden reunirse y comentar algunas ideas que les vienen rondando por la cabeza sobre cómo  organizarse para, lo que hacen por la calle con regularidad, se haga con cierta organización.
En la primera reunión  se decide que las actividades no se centren el canto solamente, sino que algunos quieren tocar instrumentos, otros interpretar obras de teatro, otros hacer carrozas...incluso piensan en el nombre.
Por aquella época existía una peña de muchachos mayores que ellos que, aunque no se dedicaban a ninguna actividad concreta, funcionaban bien como amigos y se llamaban “Rataplán”.Toman el mismo nombre pero le añaden el apellido de “infantil”.
Se ponen pues manos a la obra y comienzan rápidamente. Lo primero, hacer una obra de teatro. Se elige “La casa de la fortuna” (solo trabajan hombres), comienzan los ensayos (en un local prestado por unos amigos), se piensa en los decorados (sin colaboración de adultos), y en Navidad, en el pueblo de Bolmir, se representa dicha obra a la que además se añaden números cantados  que se intercalan entre los actos y al final que son interpretados también con instrumentos, con lo cual el esfuerzo es valorado y el mérito reconocido.
Dado el éxito de la empresa deciden, entrado 1946, continuar y coinciden en que lo más urgente es conseguir un local donde tener la sede, organizarse y trabajar.  

Coro y Grupo de Danzas en 1967

Alquilan una habitación  en la plaza de las casetas que les cuesta 15 pts al mes.
El problema económico planteado se resuelve poniendo cuotas con la que sufragar los gastos, a los que se añaden una serie de multas impuestas por hablar mal, decir tacos, llegar tarde a los ensayos...( que seguro supone un suplemento considerable) , de 1 a 2 reales dependiendo de la gravedad del hecho.
Una vez que se dispone de sede se nombra una directiva, se hace una pequeña biblioteca ( los libros son aportados por ellos mismos), se hace cuenta de gastos alquiler, papel, decorados...). Llegaron a ser 14 componentes.
El siguiente paso , dadas las fechas, son las marzas, a las que se añade, además de la preparación de las canciones , la construcción del farol.
En ese mismo año deciden quitarse el “apellido” quedándose con “Rataplán”, añaden a la peña chicas a las que , ya el último día de febrero, previo envío de una invitación en toda regla, se las canta las “tradicionales marzas”. En 1946 ya son 30 componentes.
Acabado esto se sigue con nuevas canciones, carrozas, (de las que cuentan varias graciosas anécdotas), y con el teatro, pues en ese año 1947 estrenan en Matamorosa la zarzuela “Reyes y pastores”. Se hacen los trajes, los decorados, los efectos especiales (consiguieron una estupenda tormenta), y demás elementos. Consiguen el éxito a pesar de los problemas surgidos y de no tener un director, todos ayudan, aportan y organizan (aunque algunos desorganizan).

Así se van siguiendo las actividades diversas y dentro del gran grupo se van haciendo otros. Por ejemplo: los  que suelen cantar que normalmente son 8 ó 9 se hacen llamar “Ecos del Ebro”, formando así un ochote (aunque a veces eran más de 8), con el que pronto preparan varias canciones que interpretan no solo en Reinosa, sino que amplían a varios lugares de la comarca; los que tocan bandurrias y guitarras se denominan “Rondalla Armonía” ; los que suelen cantar las canciones del cine que generalmente son de Jorge Negrete o Pedro Infante, tan de moda en el momento, el sexteto mexicano “Los Mariachis”, ayudados por las chicas en la confección de los trajes, sombreros, pañuelos, cintas...; y a los que les daba más por el teatro se pusieron el nombre de “Cuadro Artístico”. Ni que decir tiene que alguno formaba parte de más de un grupo.
Cuando las cosas funcionan bien surge lo inevitable, algunos tienen que salir a cumplir el servicio militar. Los grupos se resienten y la actividad se reduce. El “Rataplán” desaparece pero aún así el ochote decide presentarse a un concurso que convoca el ayuntamiento con motivo de las fiestas de S. Mateo de 1947.
De los 5 ochotes que acuden ellos obtienen , tras muchos percances, el último puesto. Hay que decir que el nivel era alto, pues los grupos eran veteranos y con muchas experiencia y ellos tenían poca edad. Dichos ochotes representaban a Bilbao, Santander y Aguilar de Campoo.
En el mismo año, el achote, junto con otras voces procedentes de los Coros Campurrianos, comienzan a ensayar la zarzuela campurriana del maestro Guerrero “Allá en la braña”, que en homenaje al doctor Jiménez Díaz se puso en Reinosa. Posteriormente se representó en el Teatro Pereda de Santander.
Un hecho desagradable a destacar. Después de 5 años de actividades, en 1947, tras advertencia de uno del grupo por parte del señor alcalde, se ordena el cierre del local sin dar ninguna razón, viéndose obligados a clausurarlo.
Aún así no cesan las actividades y cuando regresan Ochote Ecos del Ebro, 1947 algunos de la mili se siguen las actuaciones en fiestas locales, festivales para otra de las peñas más arraigadas de Reinosa  “Casados y  Solteros” e incluso actuaciones fuera: Aguilar de Campoo, Santander....y en 1953 lo formalizan más con una nueva directiva tomando nuevos acuerdos: trajes, estandarte...
Antes, en 1949, los ya desaparecidos Coros Campurrianos son solicitados desde Santander para participar en el Certamen Internacional de Coros y Danzas Regionales que tiene lugar en Madrid.
El maestro Guerrero recurre a coralistas de varios grupos: antiguos componentes de los Coros Campurrianos, del coro parroquial y al ochote “Ecos del Ebro”, reuniendo un coro mixto de unas 45 voces. Se ensayan las obras, siendo la obligada del  S. XVI y la libre de Juan Guerrero. En aquella ocasión fue su hermano Mariano quien dirigió el coro. Se obtuvo el 3º premio.
Para asistir al certamen se confeccionaron unos trajes subvencionados por Educación y Descanso de Santander. Chaleco, pantalón, boina, faja y alpargatas blancas con cintas rojas  para los hombres, y el típico campurriano para las mujeres, con faldas de distintos colores. Atuendo que duró poco, pues el grupo se deshace.
El ochote sigue su actividad y en 1955 se graba el primer disco para la casa Montilla de Nueva York para el que se eligen 8 canciones campurrianas todas ellas de Juan Guerrero : “Mi jotuca”, “A lo alto y a lo bajo”, “Castellana” ,  “Agua en cestuca”, “Me dijiste que a las diez”, “Tonadas campurrianas” , “Mozuca en la romería”  y la primera de la cara A  “Himno a la Montaña” además de dos monólogos a cargo de Justo Martínez: “La Toreá” y “Un día de feria”. La estancia en Madrid se aprovechó  y se dio un concierto en el palacio de la Revilla que fue retransmitido por Radio Nacional.
La anécdota ocurrida con dicho disco fue de lo más curiosa, pues en cierta ocasión  oí contar a un reinosano residente en Caracas la sorpresa que le produjo al subir a un taxi y que en el casete del vehículo sonara el “Himno a la Montaña” cantando el solo Ángel Loza, uno de sus amigos más queridos. Y es que el disco apareció antes en América latina y   Estados Unidos que en España, siendo los primeros ejemplares de que se dispuso, mandados de esas lejanas tierras. En España se publicó varios años después y no aparecía en la portada el nombre de “Ecos del Ebro” sino “Recuerdos de Santander”.
En 1957 se añade al ochote una pareja de pandereteras de Requejo y dos bailadores, Purita y Felix a las que posteriormente se añaden otras dos, aumentando más tarde hasta 6, formando así el grupo de danzas que se llamó Ntra. Sra. De Montesclaros.
Al año siguiente aumenta el número de componentes (algunos procedentes de los antiguos Coros Campurrianos) y como ya son unos 17 pasan a denominarse coro-ronda “Ecos del Ebro” y siguen cantando más o menos por los mismos lugares, realizando además una gira por Asturias: Oviedo, Gijón, Villaviciosa y Trubia.
Como algunos de los componentes del grupo de danzas cantan bien dará lugar a la transformación de coro masculino a mixto, se sigue cantando canción regional y actuando en los lugares mencionados y otros nuevos, la Plaza Porticada, Ampuero Llodio...
En 1965 fue solicitada la agrupación por el Centro Montañés de Baracaldo para representar a Santander en la fiesta de la liberación de la ciudad, siendo invitadas numerosas agrupaciones de toda España.
En 1967 se cumplen las bodas de plata del “Rataplán”, es decir, sus 25 años que se celebran con diversos actos. Se hace un escrito de la historia (lo aquí narrado más detalles y anécdotas de lo más curiosas), comida de hermandad, donde se recuerda a los fallecidos, agradecimiento a las personas de las que recibieron ayudas, baile, regalos. Se recuerda también la puesta en escena de la zarzuela “La verbena de la paloma” que por problemas de diversa índole tuvieron que ensayar en tiempo récord...
Es por esas fechas cuando se hacen los primeros trámites para lograr de la fábrica de Reinosa , la entonces Naval, una subvención económica, lográndose años más tarde, formando parte del Grupo de Empresa al que pertenecían asociaciones de diferentes actividades.
En 1969, su director desde entonces José Luís Zuazúa, por problemas de traslado de trabajo a Madrid deja la dirección en manos de Antonio Roldán que toma la batuta hasta 1972 que pasa a las de Alberto Díez Jorrín que se la vuelve a pasar al anterior en 1976 hasta 1978 en que por distintos problemas desaparece.
En estos 8 años desarrolla su actividad tanto el coro como el grupo de danzas en paralelo, pues las actuaciones se hacen conjuntas. Este último desaparece en 1977.
Los lugares de ensayo han ido cambiando : Casa de la Cultura, colegio Casimiro Sainz y colegio Menor.
El repertorio sigue siendo básicamente música regional aunque se va ampliando con algunas obras de otros estilos. Las actuaciones se producen por la región y por distintas ciudades españolas, pues son frecuentes las visitas a la Feria de Muestras de Valladolid, Ensidesa en Asturias, Avilés, Logroño, Zaragoza, Plaza Porticada de Santander, Auditorium del Sardinero....
En 1973 se participa en el Certamen Nacional de Masas Corales de Torrevieja en Alicante, obteniéndose el 1º premio de música regional  con la obra “La noche en el puerto” y en 1977 el 3º en polifonía clásica con la obra “Ave María” de Tomás Luis de Victoria, músico más importante español del S. XVI.
En 1975 se graba un segundo disco  con la casa Columbia, cuya portada dice Agrupación Folklórica Campurriana Ecos del Ebro. Las obras elegidas son de estilo regional de las que podríamos  destacar: canciones solistas cantadas por Juan Manuel (el de Camino); de rabel interpretadas por Lín “el airoso”; la “Enhorabuena”, canción que se canta en casa de la novia la víspera de la boda; el “Himno a la Montaña” , también grabada en el disco anterior, al igual que el monólogo “La toreá” recitado nuevamente por su creador Justo Martínez. El resto de canciones que lo forman, a excepción de “La Tierruca” de Santamaría , son de Juan Guerrero: “Aires campurrianos” obra adaptada para baile por el entonces director Alberto Díez Jorrín y que bailaba el grupo de danzas, “Mozuca en la romería”, “La noche en el puerto”, “Himno a Tres Mares” y  “Castellana” que también aparece en el primer disco.
Más propio del Guadiana que del Ebro, como se ha dicho en varias ocasiones, el coro desaparece , como ya hemos dicho, en 1978 hasta 1980 que, tomando nuevas fuerzas, emprende una época de gran ilusión.

 12 de octubre 1992. Buenos Aires

Es Ángel Manzano quien toma el testigo del grupo de directores que hemos visto hasta ahora.
Se reúne  a  los componentes a los que se añaden otros nuevos hasta un total de unas 45 voces mixtas y se comienza un repertorio que , aunque está formado básicamente por canción popular, sobre todo en la primera década, se amplia a obras de todo tipo en la de los 90, abarcando muchos estilos, desde obras renacentistas a europeas, sudamericanas, de armonización moderna, añadiendo las de su director que aporta otras populares campurrianas de nueva creación y de otras diversas  formas.
Para la nueva andadura se sigue contando con el patronazgo del Grupo de Empresa de la fábrica de Reinosa,  y del ayuntamiento de la misma ciudad, además de la colaboración de diversas entidades.
A resaltar en esta nueva época varios acontecimientos de importancia: 3 nuevos discos: en 1985, que grabado en la Colegiata de Cervatos por la compañía Polygram Ibérica de Madrid, lleva el nombre de COROS CAMPURRIANOS ECOS DEL EBRO apareciendo 11 obras de diferentes estilos, aportando su director tres de carácter campurriano: “Por las callejas del pueblo”, “Tonaducas”  y “Cuando tu me conociste”; una rusa “Stenka Razin”; una vasca de Guridi “Boga, boga”; una aragonesa acompañada por la rondalla  “Aires del Ebro” “Mesonera de Aragón”, además de tres de Guerrero y una de Peredo, repitiéndose nuevamente el “Himno a la Montaña”
En 1988, por iniciativa del Grupo de Empresa Forjas y Aceros de Reinosa (nombre que ha cambiado en varias ocasiones), se graba el 4º disco en Matamorosa, en la iglesia de S. Miguel, disco doble junto a otra agrupación  de Reinosa “Coral del Carmen” con otras 11 obras que, aunque lleva el título de “Música en Campoo” algunas son de otras zonas. Su director aporta en este nuevo proyecto 4 obras: “Igual que la flor”  (habanera), “De Reinosa para arriba” , “La fiesta del pueblo” (campurrianas) y  “Oración a un marino” (marinera) , además de 3 de Guerrero y  4 otros autores.
Y en 1991, esta vez la iniciativa es de Radio Popular de Reinosa, también en la Colegiata de Cervatos, en agosto, se graba un disco sencillo con 4 obras, 3 himnos: el de Cantabria (desaparece la Montaña), de Juan Guerrero,; el de Tres Mares, del mismo autor con poema de Gerardo Diego y el de Reinosa con música de Ángel Manzano y letra de Jesús Briz que se completa con otra obra campurriana también de Ángel Manzano “Al subir a Brañavieja” con pito y tambor.
En 1986 se produce un hermanamiento entre los ayuntamientos de la cabecera del Ebro con su delta y en dos ocasiones se viaja a esas tierras como embajadores , tierras de las que se queda muy agradecidos por su hospitalidad.
En 1989 se hace una gira por Andalucía, patrocinado en parte por el Grupo de Empresa. Se actúa en varios lugares al igual que en la gira por Cataluña en 1990, siendo las más destacadas las del Prat del Llobregat, con el que se hizo un intercambio con la coral “Lo Llobregat de les flors”, la del Monasterio de Monserrat y la de la Casa de Cantabria en Barcelona.
Se presentan en varios concursos: en 1991 en Noia  donde obtienen el 3º premio, en 1992 en Ejea de los Caballeros, quedando los 10º y en Autol  nuevamente los 3º.
En ese mismo año, en octubre, viajan a Argentina, invitados por el Centro Montañés de la ciudad de Buenos Aires con motivo del 5º centenario del Descubrimiento de América en una gira de 13 días.
El programa, muy apretado , comienza con una alegre bienvenida en el aeropuerto por parte de los cántabros y sus descendientes en ese país , una visita  al Centro y la presentación de tantas personas vinculadas a todos los puntos de Cantabria, siendo muy emocionantes las de los campurrianos. Tras la emoción del primer día comienzan las actuaciones . La primera en la Biblioteca Nacional, sucediéndose las demás: en el Club Español, en el Auditorium de la Universidad de Belgrano, en el Teatro Metropólitam, en la Misa de Entronización en el Centro Montañés cantando la  misa y un concierto cargado de emoción, en la inauguración de la Semana de España en la Exposición de América 92 de Puerto Madero, en el Teatro Astral donde se eligió a la reina de la colectividad española en el que, representantes de todas las casas regionales españolas, con sus trajes, danzas y costumbres dejan patentes los orígenes que no olvidan, donde la añoranza y el arraigo estaban patentes y la emoción a flor de piel y en el latir del corazón de los allí presentes, en la Municipalidad del Almirante Brown y en el Salón  Dorado del Teatro Colón.
El 12 de octubre es celebrada una misa en el Monumento  de los Españoles al aire libre donde se unen nuevamente las casas regionales españolas en un gran desfile contando con la presencia del embajador de España en Argentina, el presidente de la Asamblea Regional de Cantabria  Adolfo Pajares Compostizo y el Presidente de la República de Argentina Carlos Menem.
Terminadas las actuaciones, los últimos 3 días se hace una visita al norte del país, a Iguazú, para visitar las famosas cataratas. A la vuelta a Buenos Aires, tras una “broma” tomada por  una tormenta, y con gran emoción de los amigos hechos en la visita , se regresa.
En fechas recientes algunos de esos amigos nos han visitado, y aunque su estancia en Reinosa ha sido de un día, se han recordado aquellos momentos tan llenos de calor y en un emocionante acto en el Teatro se han intercambiado recuerdos materiales de placas y objetos diversos, aunque los más importantes fueron los sentimentales, pues algunos han conocido la tierra  donde nacieron sus padres o abuelos. La mayoría eran muy jóvenes.
Por otro lado las actuaciones se suceden , no solo por Cantabria, sino por muchas ciudades españolas: Madrid, Logroño, León...
Pero quizás el proyecto más ambicioso  haya sido la MISA CAMPURRIANA, compuesta por su director Ángel Manzano. Dentro de las misas populares reúne todos los elementos. En este caso , aunque las 5 partes  del Kirie, Gloria, Credo, Santus-benedictus, y Agnus Dei, son cantadas en latín, contiene un canto de entrada, el de ofrendas y un Ave María, que son interpretados en castellano. Termina con un elegante Amen como final. Predominan los dos ritmos campurrianos de “a lo ligero” y “a lo pesado”.
La gran acogida que entre el pueblo  tuvo en su estreno, hace pensar que los campurrianos nos sentimos parte de ello, que es algo nuestro, que de alguna manera nos representa, cosa que entre los componentes ha dado una nueva fuerza de la que se sientes orgullosos.
Desde el estreno en la iglesia Parroquial de Reinosa, el día 22 de noviembre, festividad de S. Cecilia de 1998, han sido numerosos los lugares donde ha sido representada. Dentro de Cantabria en: Santander, Torrelavega, Los Corrales de Buelna, S.Vicente de la Barquera, Castro Urdiales, Laredo, Ampuero, Guriezo, Santillana del Mar, Orzales, S.Martín de Elines y fuera de nuestra autonomía : en la iglesia Nrta. Sra. De Begoña en Bilbao, en Palencia en la iglesia de S. Pablo, en la Virgen del Camino en León y próximamente en Oviedo. Decir que la acogida en todos esos lugares ha sido numerosa.
Añadir que la colaboración de los coros con la rondalla “Aires del Ebro” son frecuentes, sobre todo en Navidad con sus conciertos de villancicos.
Si en esta época comenzaba diciendo que se empezó con mucha ilusión, después de 19 años no ha descendido. La agrupación cuenta con gente que le pone ganas, que quitando muchas veces el tiempo familiar acude a ensayos y conciertos con eso, muchísima ilusión y que además se pretende seguir siendo esos portadores de una larga tradición en el S. XXI.
Mi agradecimiento a quienes me han ayudado a conocer y contar esta historia de un grupo tan nuestro.
 
September, 1999