Carmelo Fernández Ibáñez, Pedro A. Fernández Vega, Javier Peñil Mínguez, Carlos Lamalfa Diaz, Miguel A. González de la Torre y Serafín Bustamante Cuesta
INTRODUCCIÓN
Valderredible constituye una comarca geopolítica enclavada en el extremo más meridional de la actual Comunidad de Cantabria, y que es compartida en pequeña proporción con la lindante provincia de Palencia. Se encuentra compuesta esencialmente por un magnífico valle con abundantes recursos naturales, fruto de un ecosistema particular, lo que unido a su inmejorable emplazamiento geográfico, ha hecho que no pasara desapercibida a los diferentes grupos humanos desde la antigüedad. Es por ello que muchos de sus pintorescos y bien abastecidos rincones se han convertido hasta el día de hoy en asentamientos donde el hombre, siglo tras siglo, fue estableciendo sus diferentes lugares para vivir y también para morir. Las razones por las cuales escogían unos u otros constituyen por el momento una más de las incógnitas históricas que este lugar encierra.
Tres puestos fiscalizaron hasta 1964 la entrada de alimentos y bienes a Reinosa
A mediados del siglo XIX, los fielatos en la villa de Reinosa se encontraban a la entrada de las principales vías de comunicación y se podían considerar como puestos fronterizos en los límites municipales con la Meseta Castellana, las provincias de Santander y Burgos y con Campoo de Suso.
Fotografías de abril de 2011. Un paseo por los alrededores del Ebro, disfrutando el comienzo de la primavera.
Dichos: La primavera la sangre altera, aguanta los escarpines.
Fotografías primavera 2012. Se anuncian las novedades para la reciente entrada de la primavera.
Dichos: En abril setas mil, en mayo setas apaño, por San Juan las setas pochas están.
Pequeña historia de una figura perdida de la religiosidad popular
Dentro de los numerosos roles sociales tradicionalmente encomendados a las mujeres en el ámbito rural es digno de destacar a las que eran nombradas mayordomas de la Iglesia Parroquial, ya que esta es una referencia físico-simbólica de la integración de la comunidad local.
El párroco hacía la selección entre las mozas solteras de la comunidad buscando su buena apariencia, recato en la vestidura y buena conducta cristiana, pues serían las encargadas de las labores de mantenimiento y decoro del templo.
Destaca entre esas labores como muy principal la de vestir, ornamentar y mantener cuidadas las tallas de imágenes sacras que estaban vestidas en los altares. Muy especialmente la de la Virgen, ya que ésta para los fieles tiene ese especial carisma de lo intocable, lo divino, lo puramente celestial que las manos humanas no se atreven a tocar. Estas tallas son a su vez representaciones de diosas-madres o madres tierra, reminiscencia de antiguos cultos a la fertilidad.
La villa de Reinosa a finales del siglo XIX ya tenía banda de música y esta deleitaba a los lugareños tanto de la villa y a sus visitantes mientras compartían los bailes domingueros como los de sociedad que se celebraban por motivos de fiestas patronales y carnavalescas. Los valses, pasodobles y boleros eran parte del repertorio. Algunos componentes de la banda de música sienten nuevas inquietudes por los ritmos que se imponían en el nuevo panorama musical y estos se agrupan creando orquestas donde poder interpretar nuevos ritmos de baile más acorde con la sociedad que venía instalándose en esta emergente villa industrial y comerciante.
Nombrar la realidad la delimita y la hace manejable para quien la nombra. El espacio, como una parte básica de esa realidad -una parte indudablemente importante para el hombre pues de allí proceden todos los recursos que le permiten desarrollar su vida personal y comunitaria- también debe ser nombrado. El espacio que carece de nombre no existe como categoría mental de análisis, por tanto no existe "realmente" para el grupo humano que allí vive. La toponimia documenta y estudia los nombres de lugar, los cuales constituyen una apropiación mental del espacio con un elevado contenido social, ya que el manejo del espacio, en este sentido, resulta no solo necesario sino imprescindible para quienes viven de él.
La ciudad romana fue uno de los centros más importantes y de mayores dimensiones de la región
«De los siete (¿nueve?) pueblos cántabros sólo se rememora Iuliobriga» Naturales Historia III (Plinius Secundus)
La ciudad romana de Julióbriga, enclavada en el municipio de Campoo de Enmedio, en el pueblo de Retortillo, es el recuerdo devenido ruina de un pasado esplendoroso que vivió la civilización romana en nuestras tierras.
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