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La destrucción de la memoria. Los archivos municipales

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

Los archivos municipales han permanecido con frecuencia relegados a un segundo y olvidado plano. En ellos se conserva el conjunto orgánico de documentos que los Ayuntamientos han producido y recibido en el ejercicio de sus funciones, reflejo de la gestión administrativa y de su relación con los ciudadanos a lo largo del tiempo. Constituyen por tanto, además de un instrumento de gestión cotidiano, un medio formidable de recuperación de la memoria histórica. Someramente, voy a tratar de comentar diferentes aspectos de ese devenir de los archivos, víctimas también en tiempos de conflicto y violencia. Para ello me he centrado sobre todo en el archivo del Ayuntamiento de Reinosa, aunque otros sufrieran efectos semejantes.

La producción de cal

Museo Etnográfico El Pajar

Los caleros estuvieron funcionado hasta mediados del siglo XX

 

El complejo del calero estaba formado por la cantera y el horno, dentro de un espacio de trabajo asociado al proceso de producción. La cantera servía para la extracción de la materia prima: piedra caliza o rocas carbonatadas. El horno de cal era utilizado para calcinar la piedra extraída.

Torres medievales en la Merindad de Campoo

Gerardo Hernández Nevado

INTRODUCCIÓN
Aún es posible observar, en el paisaje que nos rodea, las huellas de una historia pasada: las construcciones erigidas por nuestros antepasados. De todas estas edificaciones que han llegado hasta nuestros días, con mayor o menor fortuna, cabe destacar las torres y casas-torre medievales, testigos mudos de antiguos avatares, que mantienen en pie sus muros desafiando la fuerza de los elementos y la mano destructiva del hombre. En la Merindad de Campoo se conservan numerosas torres medievales, casas-torre y algún castillo.
 

Bolos en Campoo

Miguel Ángel Sáiz Barrio

INTRODUCCIÓN
 
Seguramente la principal manifestación lúdica, de cualquier civilización conocida, se ha expresado a través del juego. Individual o colectivamente, sus in­dividuos, valiéndose de los elementos y espacios más simples encontrados a su alcance, se las han ingeniado para transfor­marlos en diversos artilugios y campos para su divertimento.
 
El primer humano que arrojó un canto, con la intención de ejercitar su puntería sobre un tronco, palo, piedra, etc., puso en marcha un entretenimiento que con el devenir de los tiempos, derivaría en las diversas modalidades bolísticas.
 
En las aldeas de la Merindad de Campoo, este primitivo es­parcimiento orientó a sus moradores, fundamentalmente hacia dos fórmulas de práctica del juego de los bolos: el pasabolo-tablón y, en especial, el predominante bolo palma o montañés.
 

Casimiro Sainz Saiz. Datos para una biografía

Teodoro Pastor Martínez

Hace 145 años nació en Matamorosa -Ayuntamiento de Campoo de Enmedio-, Partido judicial de Reinosal el día 4 de Marzo de 1853, Casimiro Sainz Saiz. Fue su padre D. Francisco Sainz Martínez, natural de Incinillas del partido de Villarcayo, en la Provincia de Burgos, de profesión Albeitar (Veterinario), la cual ejerció en Matamorosa donde conoce a Dª Plácida-Ignacia Saiz Mantecón, natural de Matamorosa, contrayendo matrimonio en el mismo pueblo el 12 de Mayo de 1830. Tuvo el matrimonio diez hijos: María, Juan, Anastasia, Manuel, Saturnina, Lorenza, Modesta, José, Luisa y el menor de todos, Casimiro.

¿A que llamamos Campoo? Reflexiones sobre el paso de "territorio" a realidad jurídico administrativa en la Edad Media

Javier Ortiz Real

En la documentación más antigua que se conserva correspondiente a los siglos IX y X aparece ya Campoo como un ámbito territorial y poblacional plenamente definido, distinto y apartado de otros ámbitos limítrofes como es el de las Asturias de Santillana, Liébana o Castilla, a través de referencias documentales a "territorium de Campo"; "territorium de Campo Pau"; "urbe Campodii"y otras como "Campo Patenti"(1). Ello supone por tanto que en torno al año mil de nuestra era existía una configuración propia que la misma documentación permitirá conocer en su realidad jurídico administrativa durante los siglos posteriores y que responde a una personalidad de rasgos físicos distintos al resto de la región tanto por su orografía cuanto por su clima, diferenciado del de la zona costera de Cantabria (2).

Ermitas y Santuarios de Campoo

Isabel Cofiño - Karen Mazarrasa

 
    Las ermitas y santuarios cántabros son a me­nudo edificios humildes, impregnados de un valor que va más allá de lo puramente histórico-artístico, pues se convierten en testimonio de las creencias y costumbres de los pueblos. Con frecuencia se trata de edificaciones de escaso o nulo interés artístico, por lo que muchas de ellas van quedando olvidadas, corriendo el peligro de des­aparecer.
 
    La diferencia entre santuario y ermita se funda­menta en el fervor manifestado a la imagen que guarda el edificio. Los santuarios albergan devocio­nes que agrupan a un territorio extenso, los llama­dos "territorio de gracia", mientras que las ermitas tienen un ámbito de devoción local, generalmente restringido al lugar donde se erigen. Además, en los santuarios la imagen es insustituible, mientras que en las ermitas se puede sustituir.
 

El Cañón nº 8

Fundación Concha Espina

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo
Coordinación: Pilar Lorenzo Diéguez
Consejo editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín, Lorena Martínez, Verónica Sampedro, Belén Maza y Nacho Zubelzu.

Hacer la colada

Museo Etnográfico El Pajar

Del río a la tabla de lavar en la cocina
Hacer la colada era una de las la­bores domésticas propias de la mu­jer y era una tarea ingrata y ago­tadora. Tenían que pasar horas la­vando en las riberas de los ríos, arroyos, lavaderos públicos o pri­vados, en los desvacíes de los mo­linos o en charcas de desagües de las fuentes del lugar. Todo ello a la intemperie y con las condicio­nes climatológicas que todos co­nocemos. Se les cortaban las ma­nos de frío, lo que provocó nume­rosas enfermedades asociadas a esta labor.

Diccionario 'palabreru' campurriano

Nicanor Gutiérrez Lozano

Imprime: América Grafiprint
ISBN 13: 978-84-95054-01-2
ISBN 10: 84-95054-01-9
 
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Impresión: 04/1999
Publicación: Ediciones Tantín 
Descripción: 143 p. il. 21x15 cm 
Encuadernación: rúst.

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