ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa)
La Galería
Número 0. Septiembre 2011
EDITA: ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa), COORDINACIÓN: ACER (Asociación de comerciantes y empresarios de Reinosa), Blanca Carbonell, Gráficas Merlan REDACCIÓN: Blanca Carbonell, Mariaje Sainz-Maza COLABORACIONES: Alberto Gallo, Casa de la Cultura "Sanchez Díaz", Nacho Zubelzu, Pilar Lorenzo PORTADA: Alberto Gallo
Colaboradores: Nacho Zubelzu, Margarita Rodríguez, Vicente García Ruiz, Alicia Ibáñez, Ricardo Moya, Marta Sánchez, Mon Fernández, Jorge Pérez, Casa de Cultura Sánchez Díaz y Museo Etnográfico El Pajar Proaño.
En un prado que se conoce con el nombre de "la finca del Hito" sobre el que pasa el linde de los municipios de Reinosa y Enmedio, entre la carretera antigua de Santander-Palencia y la nueva vía rápida que evita Reinosa, se hallaba pinada una piedra con forma antropomorfa y que tiene grabada una cruz.
"... especialmente en los puentes, la belleza no puede apartarse, independizarse, de lo útil, de lo funcional, de lo necesario. La sensación de idoneidad práctica basta para que nos conformemos con los artefactos más horribles; y el pensamiento en una falta de adaptabilidad a la función, basta para malograr nuestro placer ante cualquier forma, por bella que sea intrínsecamente. No se trata, pues, de desliarse del concepto de utilidad, principio rector en la determinación de las formas de los puentes, o defender el derroche, triste compendio y quintaesencia de la estupidez, sino de percatarse de la diferencia estética entre unos puentes y otros, y de que, como dice Santayana, aunque ese particular aire estético puede ser la última cualidad que advirtamos en un puente, su influencia sobre nosotros no por ello es menos real, e influye en nuestra actitud moral y práctica."
A falta de un estudio pormenorizado, intentaremos trazar, a través de estas líneas, tan sólo unos apuntes que ayuden a conocer de manera muy global el ambiente y las figuras más destacadas del panorama artístico de Reinosa y su comarca. En cualquier caso, trataremos de aquellos pintores que tienen una trayectoria consolidada en el campo de las artes plásticas a nivel regional, haciendo mayor hincapié en los pintores finiseculares, por considerar que forman parte ya de la historia de nuestra pintura, circunstancia por la cual hemos sido más generosos, aun a sabiendas de que muchos de ellos sólo tuvieron notoriedad en el panorama artístico local. Punto de partida obligada son, por tanto, los años finales del s. XIX, centrándonos a continuación en el siglo XX, inmediatamente después de que la enorme figura de Casimiro Sainz, ya apagada su vida, ejerciera sobre prácticamente todos ellos una influencia incuestionable y aún perceptible hoy día. En esta línea y más con el fin de que sirva de hilo conductor que con intención clasificadora, surgen de forma natural tres grandes grupos convencionales no porque existan en la pintura campurriana.
Los toques marcaban la vida cotidiana de los pueblos
La campana era y es en la sociedad rural tradicional la voz de Dios que reúne al pueblo y al clero, que atrae todo lo bueno y expulsa todo lo malo. En ocasiones llama a alegría y fiesta, otras a dolor y pena, e incluso da la señal de alarma por algún peligro. Todas las iglesias parroquiales tienen, o tuvieron, como mínimo en sus espadañas o torres dos campanas con distinta sonoridad: la grave, denominada popularmente macho y la aguda, denominada hembra. Se identifican también dos tipos de campanas: las romanas y los esquilones.
"Cuervos pa arriba, pastor buena vida; cuervos pa abajo, pastor boca abajo"
(refrán popular aguayés)
LA IMPORTANCIA HISTÓRICA DEL PASTOREO
Es una constante histórica de las tierras de esta antigua merindad el gran peso de la ganadería. El sostén de sus habitantes, el origen y desarrollo de sus plazas y villas, han tenido que ver con el pastoreo y las ferias de ganado. Reinosa, Aguilar, Ruerrero o Soncillo muestran en sus calles y plazas la evidencia de esto (1), y los pueblos campurrianos permiten aún comprobar en sus corrales, callejas, cerraduras y veredas la misma realidad.
Cualquiera de nosotros, a la vista de alguno de los testigos mudos que ha dejado la historia, hemos dejado volar nuestra imaginación y hemos hecho de algunos de estos lugares el escenario de no pocas aventuras, centro de encuentros felices, de ensoñación... Este ha debido ser el caso de lo que ha suscitado el imponente Castillo de Argüeso, en Campoo, para muchas generaciones. Pero no cabe duda de que nuestra imaginación se queda corta a la hora de recrear todo el conjunto de vivencias que esas solemnes piedras han visto y oído durante siglos.
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 09/2010
Publicación: González Moreno, Javier
Fotografías: Fotos Boyet, Miguel de Celis, Foto Gumer, Barriuso y distintas coleccions privadas
Prólogo: Sergio Balbontín
Descripción: 340 p. il. col. 30x21 cm
Encuadernación: cart.
Los archivos municipales han permanecido con frecuencia relegados a un segundo y olvidado plano. En ellos se conserva el conjunto orgánico de documentos que los Ayuntamientos han producido y recibido en el ejercicio de sus funciones, reflejo de la gestión administrativa y de su relación con los ciudadanos a lo largo del tiempo. Constituyen por tanto, además de un instrumento de gestión cotidiano, un medio formidable de recuperación de la memoria histórica. Someramente, voy a tratar de comentar diferentes aspectos de ese devenir de los archivos, víctimas también en tiempos de conflicto y violencia. Para ello me he centrado sobre todo en el archivo del Ayuntamiento de Reinosa, aunque otros sufrieran efectos semejantes.
Comentarios recientes