Entre San Juan y San Pedro el mozo colocaba un ramo en la ventana de la moza pretendida e iniciaba un largo cortejo si lograba su aprobación.
La enramá es una de las costumbres tradicionales que sirvió para el emparejamiento de las mozas y mozos solteros del lugar, con la finalidad de facilitar futuros noviazgos. Sus orígenes guardan relación con el culto de carácter re generativo, propio de comunidades sociocéntricas y endogámicas opuestas a que cualquiera de sus miembros busque vínculos maritales fuera de su ámbito comunitario.
Me asomo por vez primera a las páginas de Cuadernos de Campoo, para tocar una tema tan apasionante como son las setas. Para quienes no me conocen y puedan deducir por este artículo que soy un gran setero, nada más lejos de la realidad. Lo de buen setero, en el lenguaje de nuestros valles se aplica generalmente a la persona que año tras año colecta gran cantidad de setas, principalmente de «las buenas» (volveré a esta denominación más adelante). Y ese no es mi caso.
Pequeña historia de una figura perdida de la religiosidad popular
Dentro de los numerosos roles sociales tradicionalmente encomendados a las mujeres en el ámbito rural es digno de destacar a las que eran nombradas mayordomas de la Iglesia Parroquial, ya que esta es una referencia físico-simbólica de la integración de la comunidad local.
El párroco hacía la selección entre las mozas solteras de la comunidad buscando su buena apariencia, recato en la vestidura y buena conducta cristiana, pues serían las encargadas de las labores de mantenimiento y decoro del templo.
Destaca entre esas labores como muy principal la de vestir, ornamentar y mantener cuidadas las tallas de imágenes sacras que estaban vestidas en los altares. Muy especialmente la de la Virgen, ya que ésta para los fieles tiene ese especial carisma de lo intocable, lo divino, lo puramente celestial que las manos humanas no se atreven a tocar. Estas tallas son a su vez representaciones de diosas-madres o madres tierra, reminiscencia de antiguos cultos a la fertilidad.
Juan Carlos García Codron - Domingo Fernando Rasilla Álvarez
1.La atmósfera de Campoo, una compleja transición entre dos dominios climáticos
Es un hecho asumido que la Cordillera Cantábrica marca el límite entre dos macrorregiones naturales perfectamente diferenciadas por sus características climáticas, biogeográficas y, consecuentemente, paisajísticas. Hacia el Norte de la misma se encuentran los dominios del clima oceánico, que coinciden con la Región Eurosiberiana o con lo que, desde antiguo, ha recibido la denominación popular de "España Verde" mientras que, hacia el Sur, se extienden los climas y ambientes mediterráneos correspondientes a la "España Parda".
Fotografías primavera 2012. Se anuncian las novedades para la reciente entrada de la primavera.
Dichos: En abril setas mil, en mayo setas apaño, por San Juan las setas pochas están.
Textos: José Amorós
Maquetación: Luis del Corte
Composición y Fotomecánica: Génesis Composición
Impresión y Encuadernación: Imprenta Cervantina
Edita: Gabinete de Comunicación Interna Sidenor
Depósito Legal: SA-531-1994
ISBN 10: 84-605-1812-4
En mayo de 1990 el entonces obispo de Santander, Don Juan Antonio del Val, comunicaba a sus diocesanos:
"Os anuncio un gran gozo. El próximo día 29 de abril el Papa Juan Pablo II declarará, en Roma, beatos mártires a dos cántabros. Desde que Cantabria es diócesis nunca se dio nada semejante. Desde que Cantabria es diócesis son los primeros cántabros que suben a los altares. Esto es histórico para nosotros" (1).
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