De entrada, el movimiento subversivo contra la República en Cantabria estuvo mal planificado y peor ejecutado. Se dejaron muchos cabos sueltos, fiándose el entramado al voluntarismo de ciertas personas, especialmente militares, a los que se les suponía que con sólo publicar el bando de Mola, quedaría la región incorporada al Movimiento. Esta confianza se basaba en la apreciación errónea, fruto de una generalización simplista de Santander, como provincia conservadora.
(1)La catalogación y el estudio del patrimonio etnográfico es, sin duda, una tarea necesaria y fundamental. Especialmente en lo relativo a la cultura inmaterial, ya que debido a su propia esencia, es la más susceptible de perderse (2). Uno de sus capítulos principales es la tradición oral y, dentro de ella, el estudio del Romancero. Su investigación ha sido abordada desde diversas perspectivas y evolución (3). A pesar de que el primer texto romancístico que se conoce en la Península Ibérica hasta el momento data de 1421 (4), habrá que esperar casi dos siglos, con el desarrollo de las disciplinas científicas, para que el estudio del Romancero de tradición oral en la Península sea una realidad irrefutable. Dos siglos más para el comienzo del estudio del Romancero de tradición oral en Cantabria. Y a la segunda década del siglo XX para la recogida de los primeros textos romancísticos en tierras campurrianas.
La fundación de la ciudad y la organización del territorio
El significado del término Julióbriga, "ciudad fortificada de julio", como referencia a la familia del emperador romano Augusto y al lugar estratégico de su emplazamiento geográfico en la loma de Retortillo, nos familiariza con el planteamiento general existente en el norte de la Península Ibérica en la antigüedad, que nos sitúa en estos lugares la presencia de un poblamiento prerromano ubicado en asentamientos castreños.
La arquitectura, especialmente la popular, nace atendiendo a los condicionamientos de la zona donde se enclava y como respuesta a las necesidades de uso de sus habitantes. Aquí aparece en primer término, el reducto arquitectónico más ligado al hombre.
A la memoria de J. Raúl Vega de la Torre, afanado Investigador del pasado romano en Cantabria; pero ante todo, compañero y amigo.
Carmelo Fernández Ibáñez1
Introducción
Aún quedan por dilucidar muchos aspectos desconocidos en la ciudad romana que se extiende bajo y alrededor de la población de Retortillo, que tradicionalmente hemos identificado con la Iuliobriga de las fuentes literarias de la época; aunque recientemente esta suposición haya sido puesta en tela de juicio (Fernández Vega, Peñil Mínguez y Bustamante Cuesta, 2005). Serían varias las fuentes a partir de las cuales emanarían tales supuestas problemáticas, una de las cuales, por ejemplo, es la revisión y reestudio de los materiales procedentes de las más antiguas intervenciones arqueológicas llevas a cabo en este yacimiento arqueológico.
Terminábamos el artículo anterior haciendo referencia a dos puntos importantes referente a nuestro folklore : la asignatura pendiente que tenemos los cántabros en general y los campurrianos en particular en cuanto a un estudio profundo y la confirmación de que realmente somos un pueblo cantarín.
Este segundo punto se confirma con los muchos grupos que en Reinosa han existido de coros, rondas, rondallas, grupos de baile etc.
El presente artículo tiene por objetivo realizar una sencilla aproximación a la Geología de la comarca de Campoo.
El ámbito de estudio se corresponde con la extensión de la antigua Merindad de Campoo y se conforma hoy en los siguientes municipios, de norte a sur: Pesquera, San Miguel de Aguayo, Santiurde de Reinosa, Hermandad de Campoo de Suso, Campoo de Enmedio, Campoo de Yuso, Reinosa, Las Rozas de Valdearroyo, Valdeolea, Valdeprado del Río y Valderredible. De igual modo, se incluye la Mancomunidad Campoo-Cabuérniga, compartida entre la Hermandad de Campoo de Suso y los tres municipios del antiguo Valle de Cabuérniga, es decir Los Tojos, Cabuérniga y Ruente.
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 09/2010
Publicación: González Moreno, Javier
Fotografías: Fotos Boyet, Miguel de Celis, Foto Gumer, Barriuso y distintas coleccions privadas
Prólogo: Sergio Balbontín
Descripción: 340 p. il. col. 30x21 cm
Encuadernación: cart.
Las investigaciones sobre la presencia judía en el Norte de España, la Sefarad de los sefardíes o habitantes judíos de nuestro país nos han aportado muchas informaciones sobre sus costumbres, modos de vida, oficios... Es tarea difícil condensar tantos años de existencia, unidos a tantos avatares, dificultades y fatal destino que les tocó vivir a estos judíos, pero intentaremos recorrer y resumir las etapas más fundamentales.
Hablaremos sobre la llegada de los hebreos a España, cómo vivieron su existencia con las diferentes culturas, religiones e invasiones imperantes, su expulsión tras el Edicto de los Reyes Católicos en 1492, cómo transcurrió la vida de los que se convirtieron al cristianismo de una manera sincera y los que siguieron judaizando en secreto bajo una falsa apariencia cristiana.
Son los llamados ANUSIM, o forzados a abandonar su religión y abrazar la impuesta.
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