Raquel Gutiérrez Sebastián y Teodoro Pastor Martínez
Dentro de la desconocida obra de Duque y Merino quizá el rincón más ignorado sea el de su actividad teatral. Aunque los investigadores podemos deducir indirectamente por la documentación que poseemos su interés por el teatro, en la bibliografía más clásica sobre este reinosano ilustre (bastante escasa por cierto) encontramos o bien un silencio sobre sus labores como comediógrafo e incluso como crítico teatral, o bien la declaración manifiesta del desconocimiento de tal actividad. Esto último sucede, por ejemplo, con las líneas que Santiago Arenal dedica a los quehaceres dramáticos de Duque y Merino: "Tenemos que confesar que no nos ha sido posible haber encontrado en parte alguna las obras teatrales que como de él mencionan quienes han dedicado sucintas notas informativas al escritor reinosano". (Arenal, 1951 :LVI).
Quisiera iniciar esta disertación recordando las causas por las que se inició la excavación en el yacimiento de El Torrejón obedecen a una doble gama de razones.
En primer término habríamos de reseñar los propios antecedentes de investigación arqueológica en el yacimiento.
Éstos eran conocidos desde los años 40 en que el entonces párroco de Las Henestrosas de Las Quintanillas, D. Teótimo Gallo, recabó la presencia en la localidad del P. Jesús Carballo, a la sazón director del Museo Regional de Prehistoria y Arqueología de Santander, motivada por el descubrimiento de varias estelas y términos augustales en el entorno de la iglesia parroquial de Santa María de las Henestrosas, donde aún se conservan parte de ellas.
En este capítulo de la serie "Toponimia campurriana" trataremos de los topónimos que aluden al relieve o configuración del terreno: montes, valles y llanos.
MONEGRO Y MONTESCLAROS
Empezando por los montes, tenemos en Campoo de Yuso el pueblo de MONEGRO. Su significado es claro: "Monte Negro". Fonéticamente ha seguido una evolución bastante normal: se trata de una apócope, Mont Negro (docum. en 1183) > Monnegro (docum. en 1352) - como en santo > sant > san-, seguida de la simplificación de las dos enes (ya Monegro en el s. XV). La misma reducción fonética se da en Fonte-Negra > Fonegra (Noja). Más evolucionado es Muñegro (microtopónimo del valle de Aras), en que la n doble de Monnegro pasó a pronunciarse ñ (como en annus > año).
La conmemoración del 75 aniversario de la concesión a Reinosa del título de ciudad supone una excelente ocasión para revisar los acontecimientos sucedidos en la capital campurriana en el transcurso del primer tercio del siglo XX.
El proyecto de recuperación y puesta en valor del conjunto de menhires de Valdeolea tiene su origen en la inquietud de la Asociación para la defensa de Valdeolea (ADEVAL) de promover la conservación y el conocimiento social del importante Patrimonio Cultural de uno de los valles más desconocidos de la Comunidad de Cantabria.
Una pintura de 1.073 metros cuadrados, diseñada por Almudena Báscones, conmemora de trabajo de los carrocistas.
La artista Almudena Báscones ha sido la artífice del diseño de una gran pintura mural que cubre los 1073,50 metros cuadrados de la fachada del Ferial. El trabajo, apoyado por el Ayuntamiento, lo ha realizado junto a los artistas Marina Medrano, Pacho Lombraña, Marta Sánchez y Olga y Zaira Urtiaga en largas jornadas hasta concluir este monumental homenaje a la labor de los carrocistas, en este año que se ha cumplido el 75 aniversario de la creación de las carrozas.
Campoo es una comarca que no tuvo una emigración masiva a Indias en época colonial o a América en época contemporánea; y en consecuencia los indianos no levantaron muchas construcciones (1). Sin embargo, los ejemplos de arquitectura indiana en Reinosa constituyen una oportunidad privilegiada de adentrarse en la esencia misma de este fenómeno histórico y artístico. En particular, desde el principio se muestra en esta arquitectura una preocupación social muy acusada por los más desfavorecidos. En general los indianos favorecieron la construcción de escuelas, hospitales, traídas de agua, puentes, pósitos, fábricas, etc., y no sólo construyeron iglesias o sus propias casas.
En la documentación más antigua que se conserva correspondiente a los siglos IX y X aparece ya Campoo como un ámbito territorial y poblacional plenamente definido, distinto y apartado de otros ámbitos limítrofes como es el de las Asturias de Santillana, Liébana o Castilla, a través de referencias documentales a "territorium de Campo"; "territorium de Campo Pau"; "urbe Campodii"y otras como "Campo Patenti"(1). Ello supone por tanto que en torno al año mil de nuestra era existía una configuración propia que la misma documentación permitirá conocer en su realidad jurídico administrativa durante los siglos posteriores y que responde a una personalidad de rasgos físicos distintos al resto de la región tanto por su orografía cuanto por su clima, diferenciado del de la zona costera de Cantabria (2).
Colaboración de artistas locales y establecimientos comerciales como muestra de las posibilidades de unión entre distintos gremios para una promoción beneficiosa para todos, incluidos los espectadores
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