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Reinosa: forja artística

José Antonio Gutiérrez Delgado

INTRODUCCIÓN
 
Comenzaremos delimitando el tema sobre el que va a tratar el presente artículo, ya que el título puede pare­cer un poco pretencioso. No se trata de estudiar toda la producción que exhiben los edificios de Reinosa de elementos arquitectónicos de hierro, sino de fijarnos en lo más representati­vo que son las rejas y los balcones. Sin embargo, es necesario enu­merar los diferentes trabajos de forja que se hallan distribuidos por la ciudad. De modo general se pueden observar bastantes "ver­jas" que cierran sobre los muros bajos los jardines de casas y cha­lés, así como las correspondientes puertas de acceso. Entre los nu­merosos ejemplos se puede citar el cierre de los jardines del edi­ficio de Hacienda y los existentes a lo largo de la calle Castilla. En ocasiones también hay puertas de hierro aisladas, como la que cie­rra el antiguo cementerio, en el paseo de San Francisco.

Despoblados. Pueblos desaparecidos en Campoo

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

I.- INTRODUCCIÓN. 

Si consultamos un diccionario nos aparece la siguiente definición de Despoblado: m. Desierto, yermo, sitio no poblado, y especialmente el que en otro tiempo ha tenido población.
 
A lo largo de la historia ha habido un proceso constante de creación y desarrollo de núcleos de población; pero de igual manera, se ha producido el fenómeno contrario, la desaparición de algunos pueblos y aldeas.
 

Desarrollo y evolución urbana en Reinosa

Javier Leonardo Martín

LOS ORÍGENES

Poco se sabe con exactitud del origen y fundación de Reinosa. Diversa documentación así como los restos arqueológicos encontrados en 1957 en el nº 16 de la calle de La Pelilla confirman la existencia de una aldea a finales del siglo VII o comienzos del siglo VIII.

Por el Becerro de Behetrías se conoce que en el siglo XIV, Reinosa tenía 30 solares, lo que permite hacernos una idea del tamaño de la aldea (en torno a 120 habitantes).

Vistas fotográficas del ferrocarril de Isabel II, Alar del Rey a Reinosa. (William Atkinson 1855-1857)

José María Magán López

INTRODUCCIÓN
 
William Atkinson era un ingeniero de treinta años natural de Manchester que en 1855 se encontraba trabajando en la construcción del fe­rrocarril entre Alar del Rey y Reinosa.
 
La compañía contratista Ferrocarril de Isabel II le requirió para que realizara una serie de fotografías sobre la construc­ción de este ferrocarril y las circunstancias que le rodearan con intención de regalar una colección fotográfica a la joven reina de veinticinco años Isabel II que como el propio W. Atkinson era también aficionada a la fotografía.

Aportación al catálogo de estelas discoideas de la comarca de Campoo

Alfonso García Revuelta y Ramón Bohigas Roldán

INTRODUCCIÓN

Se presenta en esta comunicación un conjunto de piezas virtualmente inéditas, casi todas ellas, que provienen de diversas estaciones arqueológicas y localizaciones en distintos puntos de los términos municipales que integran la comarca campurriana en el sur de Cantabria.


Arqueología y gas natural en Campoo

José Luis Pérez Sánchez

No cabe duda que uno de los factores que a lo largo de los siglos mayor daño ha hecho al patrimonio arqueológico, tanto a nivel nacional como internacional, han sido las grandes obras públicas. Pantanos, carreteras, autopistas, vías férreas, oleoductos, tendidos eléctricos... han dañado, en ocasiones de una manera irremediable, el patrimonio arqueológico. De ello tenemos muchos casos en nuestro país y en nuestra región.

Memoria gráfica de los campurrianos de Suso, I

Ramón Villegas López

Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 07/2008
Prólogo: Nicanor Gutiérrez Lozano
Publicación: Cantabria Tradicional, S.L. Ramón Villegas López 
Descripción: 238 p. il. 27x22 cm 
Encuadernación: rústico con solapa
Diseño Gráfico: Génesis Composición, S.L.
Imprime: Gráficas J. Martínez.
ISBN 13: 978-84-96042-59-9 

Campoo en la edad moderna: el marco administrativo y los órganos de gobierno. (I)

Agustín Rodríguez Fernández

Preámbulo
En el transcurso de la Edad Moderna, las es­tructuras de la administración local en el territorio histórico de Campoo se articularon conforme a una gradación de niveles, que se correspondían con las diferentes categorías de los propios entes en que se organizaron las comunidades que ocupaban y arti­culaban el ámbito espacial campurriano, indepen­dientemente de que sus regímenes jurisdiccionales fueran de realengo o señoriales. Estas entidades socioeconómicas, que constituían a la vez unida­des administrativas, se identificaron, siguiendo un orden ascendente y teniendo en cuenta su menor o mayor ámbito espacial y jerarquía jurisdiccio­nal, con los barrios/aldeas, concejos, villas y otras unidades administrativas de carácter supraconcejil, tales como los concejos mayores y hermandades de concejos.

Dos romances de la tradición oral

Elena Le Barbier Ramos

A lo largo de los siglos se han cantado estas composiciones narrativas llamadas romances por toda nuestra geografía, y el valle de Campoo no ha sido una excepción. Generalmente un ciego o mendigo ambulante iba cantando estas coplillas de pueblo en pueblo y los "chiquillos" que le seguían iban aprendiendo estas letras que narraban un hecho acaecido recientemente. Posteriormente, se cantaban en la intimidad del hogar o bien en las reuniones festivas o de trabajo. Me ha parecido interesante trascribirlas, comentar aquí dos de estos romances antiguos cantados en este valle de Campoo, ya que al ser trasmitidos oralmente su pérdida sería irremediable de no recogerse en papel impreso.

El túnel de Reinosa

Rafael Ferrer Torío y María Luisa Ruiz Bedia

 


"... Pero entonces, cuando vinieron los ingleses y empezaron a dar barrenos por esas cuestas, nos burlábamos de ellos.
- Sí; como no allanéis la sierra pa quépase la conductora por ahí... decíamos al verlos; y seguíamos carreteando. Cuando la primera conductora pasó de Alar a Reinosa, después de aquellas primeras fiestas que hicieron, que nusotros creímos que no eran más que diversiones de señores; cuando yo la vi carga un día y llevar ella sola en un viaje más sacos que los que podíamos portear veinte carreterías juntas ... vos aseguro que entonces me quedé suspensu, sin saber lo que me pasaba.
- Pero... ¿y después?
- ¿Cómo después?
- Cuando anduvo de Santander a Barcena.
- Daño nos hizo, Chisco, y muchos carreteros se retiraron entonces; pero nosotros toavía porteábamos entre Reinosa y Barcena, y nos iba mal.

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