Fotografías de agosto de 2011. Del viernes 26 al domingo 28 de agosto se celebró la primera edición de "La otra movida" en Reinosa.
Refranes campurrianos: Haz el amor y no la guerra, pero antes mete la hierba.
Si quieres saber mas de La Movida
Durante el último cuarto del siglo XV la Hacienda Real recaudaba sus ingresos en el espacio comprenden por la actual Comunidad Autónoma de Cantabria por 4 conceptos:
1) En primer lugar gravando a la actividad comercial y artesanal y a los consumidores a través de las alcabalas.
2) En segundo, imponiendo el diezmo de la mar a la entrada y salida de mercancías por los 'puertos de la mar de Castilla" (Castro Urdíales, Laredo, Santander y San Vicente de la Barquera)
3) En tercero, mediante el monopolio y estanco de la sal establecido desde los alfolíes (Santander y San Vicente de la Barquera).
4) Y, por último, participando del diezmo eclesiástico a través de las tercias reales.
Con la finalización del siglo XX no sólo terminó la vigésima centuria de nuestra era sino que, además, certificó lo que se iba produciendo en los últimos años: la desaparición de formas de vida, actividades y oficios en el medio rural de la comarca de Campoo. Es el caso de los herreros: ya no quedan en los pueblos ni en Reinosa. Unos abandonaron la profesión por otra mejor remunerada en la industria; otros se jubilaron y, en todos los casos, principalmente porque a partir de la mecanización del campo y la decantación mayoritaria por la ganadería en todos los municipios, el oficio de herrero se hizo prescindible.
Sin embargo, el herrero a lo largo de la historia ha sido necesario en la vida tradicional de los pueblos porque de él dependía la reparación y la fabricación de herramientas y utensilios para la actividad doméstica y productiva.
El herrero de los pueblos era también cerrajero y herrador: por eso junto a la fragua era frecuente hallar el herradero necesario para calzar con callos (bueyes y vacas) y herraduras (caballos y yeguas) a los animales de labor.
Hace 100 años la Compañía Saint-Gobain construyó su primera fábrica en España en terrenos de Arija. No era la única industria dedicada al vidrio en la comarca de Campoo pero si quizás la más importante, pues llegó a tener más de 1.000 obreros. La fábrica cerró sus puertas en 1953, alegando que parte de sus instalaciones quedaban bajo las aguas del Pantano del Ebro. En una especie de éxodo masivo sus trabajadores se trasladaron a Avilés, Tarragona, Zaragoza, Madrid. Pero Arija y Campoo siguen siendo el referente cercano de muchas familias que se crearon junto a la fábrica de Cristalería Española.
En menos de 50 años se sucedieron acontecimientos excepcionales: una huelga que duró casi dos meses en 1916, los festejos del XX aniversario en 1926 que precedieron en dos años a la obtención de la municipalidad de Arija en 1928, la guerra civil de 1936, y la construcción del embalse que terminaría por cerrar la fábrica. En este artículo reflejaremos los instantes más significativos de la instalación industrial, dejando para otro posterior los aspectos culturales y sociales.
El Santuario de Montesclaros es, sin duda, uno de los referentes importantes de la historia de Campoo desde la Edad Media. Si seguimos su desarrollo podemos ver cómo todas las épocas y vicisitudes políticas, económicas, culturales y religiosas han quedado reflejadas en el Santuario.
El crecimiento de la población por la llegada de La Naval revolucionó el sector
A principios del siglo XX había un dicho popular sobre Reinosa que decía que sus lugareños comían pan de Hierro, carne de Gato y bebían vino de Pozo. Estos eran los apellidos de tres prestigiosos comerciantes de los muchos que se iban instalando en la floreciente villa, que se encontraba en pleno desarrollo por la creciente industrialización propiciada por pequeñas fábricas y artesanos.
(...)
Como en toda la Cantabria, el latín fue el que, en Campoo, durante la dominación romana y visigótica, sustituyó al lenguaje que usaron los cántabros, absolutamente desconocido para nosotros; pues, si es cierto que, en la toponimia de la región, quedan algunos nombres de pueblos y términos de la época de los primitivos pobladores de nuestras montañas, como Izara, Izarilla, Isar, Bucer, Buzandrique, Bucierca, Híjar (Igari), etc., no lo es menos que, al sernos poco menos que desconocido el significado de tales nombres, nos hallamos en la imposibilidad de establecer relación alguna entre ellos y los accidentes topográficos a que fueron aplicados. La lengua de los cántabros, con la dominación romana y visigótica, se perdió definitivamente para nosotros.
El material que más abundantemente se recupera en el curso de las excavaciones arqueológicas realizadas sobre yacimientos romanos es la cerámica y, especialmente, fragmentos caracterizados por haber sido elaborados con técnicas muy sencillas y cuyo aspecto puede resultar, en ocasiones, tosco. Por ello, el conjunto de recipientes destinados a la elaboración, servicio, almacén y transporte de alimentos ha recibido el nombre de cerámica común.
Comentarios recientes