Si pretendemos reconstruir el pasado histórico de cualquier civilización, resultará imprescindible contar con los restos epigráficos que han llegado hasta nuestros días. La incisión de palabras en piedra o en cualquier otro soporte duro con fines de exposición y constancia, ha desempeñado un papel importante en casi todas las culturas (1).
En ocasiones, las inscripciones constituyen los únicos testimonios para conocer aquellos periodos donde escasean otras fuentes. Su carácter primario y directo nos garantiza que han llegado hasta nosotros sin transformaciones de ningún tipo desde el momento en que se grabó el texto.
A lo largo de más de una década nuestro equipo, caracterizado por una especialización en arqueología histórica, ha venido desarrollando diversos proyectos en la comarca de Campoo. A continuación, se muestra una selección de hallazgos de cronología medieval en dicho territorio. Se presentan las estaciones arqueológicas más relevantes y novedosas, así como, algún ejemplo de nueva lectura de vestigios conocidos. Se debe destacar la revisión de labores de investigación decimonónica, como los trabajos de Ángel de los Ríos y Ríos, el Sordo de Proaño, que han permitido re-descubrir valiosos vestigios forjados en los tiempos medievales. Todos los hallazgos expuestos han ocurrido como consecuencia del desarrollo de la arqueología profesional. En la mayoría de los casos dichos trabajos han sido promovidos y financiados por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria.
Esta es la última entrega de la serie sobre toponimia campurriana, que he ido agrupando por temas; en este capítulo trataré de los topónimos restantes. No pretendo ser exhaustivo, pues algunos topónimos son fácilmente interpretables, como OTERO, ARCERA (1), o se definen en los diccionarios, como LA SERNA; otros son indescifrables, como PROAÑO, AROCO, LANTUENO, o de etimología discutida, por lo que habrá que esperar nuevos datos... o una inspiración; finalmente, la etimología de SUANO, junto a la de otros términos cántabros relacionados, la reservo para otro artículo.
"... Pero entonces, cuando vinieron los ingleses y empezaron a dar barrenos por esas cuestas, nos burlábamos de ellos.
- Sí; como no allanéis la sierra pa quépase la conductora por ahí... decíamos al verlos; y seguíamos carreteando. Cuando la primera conductora pasó de Alar a Reinosa, después de aquellas primeras fiestas que hicieron, que nusotros creímos que no eran más que diversiones de señores; cuando yo la vi carga un día y llevar ella sola en un viaje más sacos que los que podíamos portear veinte carreterías juntas ... vos aseguro que entonces me quedé suspensu, sin saber lo que me pasaba.
- Pero... ¿y después?
- ¿Cómo después?
- Cuando anduvo de Santander a Barcena.
- Daño nos hizo, Chisco, y muchos carreteros se retiraron entonces; pero nosotros toavía porteábamos entre Reinosa y Barcena, y nos iba mal.
Durante la edad moderna y contemporánea en la villa de Reinosa, como en otras localidades, se crearon y desarrollaron diferentes fundaciones que dieron lugar a instituciones cuya labor se ha prolongado en ocasiones hasta la actualidad.
Como lector de Cuadernos de Campoo he echado en falta en los artículos publicados un mayor número de referencias al Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Considero que los fondos de este archivo son una de las mejores fuentes para los estudios de historia local y más en algunos casos, como el de Reinosa, donde el archivo municipal se ha perdido.
Cuadernos de Campoo
Época II. Año III. Número 6. Mayo 2010
Cuadernos de Campoo es una publicación de la Casa de Cultura “Sánchez Díaz”
Equipo asesor: Jesús Allende Valcuende, Manuel García Alonso, Javier González Díez, Daniel Guerra de Viana (Coordinador), Joaquín Gutiérrez Osés, Mª Elena Marchena Ruiz, Encarnación-Niceas Martínez Ruiz
Fotografía de cubierta: Jorge Fernández Bolado
Detalle. Obra de Nacho Zubelzu
Este artículo, dedicado a la Virgen de Montesclaros, patrona de la Merindad de Campoo, obtuvo el Primer Premio de Investigación en el Concurso "Julio Montes Sáiz " de 2006
INTRODUCCIÓN
La actual comarca de Campoo-Los Valles se compone de más de 150 localidades distribuidas en 11 municipios: Reinosa, Hermandad de Campoo de Suso, Campoo de Enmedio, Campoo de Yuso, Las Rozas de Valdearroyo, Valdeolea, Valdeprado del Río, Valderredible, San Miguel de Aguayo, Pesquera y Santiurde de Reinosa, con una extensión total aproximada de 1.000 kilómetros cuadrados y una población aproximada de 25.000 habitantes. La altura varía desde los 850 metros sobre el nivel del mar de Reinosa a los más de 2.200 metros en las altas cumbres de Alto Campoo (estación de esquí). Limita al sur con las provincias de Palencia y Burgos, por lo que presenta unas características físicas intermedias entre la meseta castellana y las abruptas y verdes montañas cántabras, siendo su clima frío, especialmente en el invierno.
(1)La catalogación y el estudio del patrimonio etnográfico es, sin duda, una tarea necesaria y fundamental. Especialmente en lo relativo a la cultura inmaterial, ya que debido a su propia esencia, es la más susceptible de perderse (2). Uno de sus capítulos principales es la tradición oral y, dentro de ella, el estudio del Romancero. Su investigación ha sido abordada desde diversas perspectivas y evolución (3). A pesar de que el primer texto romancístico que se conoce en la Península Ibérica hasta el momento data de 1421 (4), habrá que esperar casi dos siglos, con el desarrollo de las disciplinas científicas, para que el estudio del Romancero de tradición oral en la Península sea una realidad irrefutable. Dos siglos más para el comienzo del estudio del Romancero de tradición oral en Cantabria. Y a la segunda década del siglo XX para la recogida de los primeros textos romancísticos en tierras campurrianas.
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