A lo largo de los primeros veinte años del siglo XX se constata una realidad: no hay suficientes escuelas en nuestro país. Dejada su construcción en manos de los Ayuntamientos, la falta de recursos o la dejadez de sus dirigentes habían impedido la construcción de las escuelas necesarias y para solventar tal situación la única solución que se apreciaba era incrementar la intervención estatal.
La historia de los cuarenta y dos años de El Cantábrico (1895-1937) está muy ligada a periodistas y escritores campurrianos que de forma intensa colaboraron con este diario liberal, republicano y laico que fundaron el periodista José Estrañi y Grau y los hermanos Manuel y Buenaventura Rodríguez Parets, destacados abogados que fueron los socios capitalistas. Salió el primer número el 4 de mayo de 1895 y en su primera página apareció la primera vinculación con escritores campurrianos con un artículo firmado por Demetrio Duque y Merino, al tiempo que los diarios montañeses se movilizaban para solicitar el indulto para el también campurriano Angel de los Ríos, cronista oficial de la provincia, entonces encarcelado.
LOS ORÍGENES DE LA CASA DE CULTURA: EL ESCRITOR RAMÓN SÁNCHEZ DÍAZ
El 2 de octubre de 1954 se inauguró en Reinosa la Casa de Cultura "Sánchez Díaz" siendo el primer centro cultural español que llevó el nombre de Casa de Cultura y que se estableció en la casa que Ramón Sánchez Díaz había construido en Reinosa en los primeros años del siglo XX, donada al efecto por la familia del escritor a la Diputación Provincial de Santander. Sánchez Díaz, nacido en 1869 en Reinosa, fue hasta los años 30 del siglo pasado muy conocido como escritor.
Mayo1805. Calle "principal" de la villa de Reinosa. En una casa de 40 pies de ancho y 200 de fondo, con habitación en alto y bajo, corral, caballería y pajar, lindante con otra del Marqués de Cilleruelo y con el río Ebro, conviven dos matrimonios cuyos hijos alcanzarán tan altísima relevancia social en la España del ochocientos como escasa memoria conservan hoy en su villa natal.
Santiago Delgado Rodríguez - Julio Manuel De Luis Ruiz
INTRODUCCIÓN
El presente artículo se engloba en una serie de artículos cuyo origen fue otro titulado "LA MINERIA EN CAMPOO" editado en esta misma revista concretamente en el número 33 correspondiente al mes de septiembre de 2003; en dicho artículo quedó patente la ausencia de grandes explotaciones en la comarca como pueden tener Mataporquera, Barruelo de Santullán, Arija, etc., pero también quedó patente que en la medida de sus posibilidades en la comarca y a lo largo del tiempo surgieron explotaciones mineras para extraer aquellas materias primas demandadas por la sociedad y que por otro lado existen en el subsuelo.
La comarca campurriana aún conserva, en los inicios del siglo XXI, el valioso patrimonio oral. Y, concretamente, una de sus páginas más importantes: el Romancero. Si bien en otro momento tuve la oportunidad de reseñar la importante contribución de Campoo a la tradición oral (Valiente, 2003), ahora es el turno de sus protagonistas. Se presenta a lo largo de las páginas sucesivas uno de los romances más difundidos en España. Se trata del romance-tipo "Virgen Pura", conocido tradicionalmente como "La Virgen y el Ciego" o "La fe del ciego".
Entre 1844 y 1928 se produce en la comarca de Campoo la mayor concentración de fábricas de vidrio que se ha conocido en España. Comienza en 1844, en Las Rozas, con la fábrica de La Luisiana y en los años posteriores se va extendiendo aotros pueblos de la comarca. En 1870 se abre La Cantábrica, en Arroyo; en 1871, la fábrica Santa Clara en Reinosa; en 1905, Nuestra Señora de Guadalupe en Mataporquera y, en 1906, la vidriera de Arija. Pero su importancia no se debe sólo al número de fábricas y la excelente calidad de su vidrio, sino que en algunos momentos destacaban éstas también por la cantidad producida: en 1881, La Luisiana y La Cantábrica generaban más de una tercera parte del total del vidrio nacional; en 1884, la producción de Santa Clara equivalía a más de la mitad de las importaciones de Francia y Bélgica.
La unidad administrativa del municipio de Valdeprado del Río, con su actual ámbito territorial y jurisdiccional, es una institución que cuenta sólo con poco más de 135 años de existencia. Nació en 1868 como resultado de la fusión de dos ayuntamientos anteriores e independientes el uno del otro: el de Los Carabeos y el de Valdeprado. Ambos habían sustituido, a su vez, en el primer tercio del siglo XIX, a sendas instituciones administrativas vigentes a lo largo del Antiguo Régimen: la Hermandad de Los Carabeos y la Hermandad de Valdeprado. Tras la unión de ambos antiguos ayuntamientos constitucionales en el actual de Valdeprado del Río, su capitalidad radicó en el lugar de Valdeprado hasta 1873, año en que, por medidas de seguridad y mayor equidistancia de los pueblos, la casa consistorial se trasladó al barrio de Arroyal, en Los Carabeos, donde perdura en la actualidad.
El presente trabajo se ha realizado gracias a la labor callada y minuciosa del investigador Teodoro Pastor. Todos los datos que aparecen en esta historia de la Música de Campoo, se los debemos a él, que con la paciencia y entusiasmo ha elaborado un listado de asociaciones, grupos musicales y músicos que nos permiten conocer la riqueza musical de Reinosa. Desde estas pequeñas líneas quiero agradecerle su generosidad y todas sus aportaciones.
En los últimos años han surgido, casi desde la nada, personas aisladas o en colectivos, organizadas jurídicamente como empresas o como autónomas, que partiendo de una formación universitaria en Historia desarrollan en el mercado laboral de la Comunidad Autónoma de Cantabria, los servicios de asistencia técnica en Arqueología. Esta novedosa práctica de la actividad arqueológica posee diversas denominaciones, que en mi opinión, ninguna de las cuales resulta idónea: Arqueología de Gestión viene siendo la denominación más usual, obviando que otros sectores, como es la propia administración, realiza y ejecuta actuaciones de gestión del patrimonio arqueológico.
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