La cultura del hierro, forjada a martillazos sobre la bigornia
Se llamaba herreros blancos a aquellos hombres que forjaron la cultura del hierro a golpe de martillo sobre la bigornia, trabajando de sol a sol, dándole al hierro la forma deseada o fusionándolo y templándolo para mayor resistencia, y eficacia tanto en el roce como en la realización de su corte. En las ordenanzas concejiles y en el Catastro llamado del Marqués de la Ensenada se cita al herrero como 'hijodalgo de oficio'.
Ser herrero requería fuerza y destreza para el trabajo en la fragua. Se necesitaba tener una habilidad que debía unir un procedimiento preciso y una ejecución ágil basada en la experiencia que de generación en generación, de forma tradicional, ha venido practicándose con habilidad y observación. Son cualidades que determinan la calidad de su trabajo, ingeniado con los medios que el herrero tiene a su alcance para poder ejecutar el arte de hacer cantar el martillo sobre el yunque o bigornia a ritmo de una o dos personas para transformar el metal caliente hasta conseguir la forma deseada con producciones unitarias bajo encargo.
En un prado que se conoce con el nombre de "la finca del Hito" sobre el que pasa el linde de los municipios de Reinosa y Enmedio, entre la carretera antigua de Santander-Palencia y la nueva vía rápida que evita Reinosa, se hallaba pinada una piedra con forma antropomorfa y que tiene grabada una cruz.
Continuando con la serie iniciada en el n° 16 de esta revista, trataré en esta segunda entrega de los llamados fitotopónimos (nombres de lugar relacionados con la vegetación) de la comarca campurriana.
GENERALIDADES
Esta familia de topónimos es numerosa, ya que nada más "natural" para designar un lugar que aludir a la vegetación predominante en dicho lugar; más tarde, el nombre del terreno pasa a denominar a la población asentada sobre el mismo.
Las romerías han sido y siguen siendo mucho más que un acto religioso, aspecto este que, sin duda, es esencial en su origen y significado. En el medio rural tuvieron un papel claro como elemento de socialización, de afianzamiento de las estructuras de poder (civil y eclesiástico) y de reafirmación colectiva. Constituían a la vez seña de identidad y momento singular para la diversión compartida, elemento este último especialmente valioso en unos tiempos caracterizados por las escasas oportunidades de ocio y fiesta. Las fechas señaladas en el calendario tenían a la vez una jerarquía en función de la importancia, podemos decir numérica, de los potenciales asistentes al evento.
El material que más abundantemente se recupera en el curso de las excavaciones arqueológicas realizadas sobre yacimientos romanos es la cerámica y, especialmente, fragmentos caracterizados por haber sido elaborados con técnicas muy sencillas y cuyo aspecto puede resultar, en ocasiones, tosco. Por ello, el conjunto de recipientes destinados a la elaboración, servicio, almacén y transporte de alimentos ha recibido el nombre de cerámica común.
Las gentes de Reinosa y su comarca, unidas desde siempre a las inclemencias de los temporales de nieve, han sabido ver y apreciar la parte buena y bella del blanco elemento, que les permite practicar los apasionantes deportes de invierno. En este artículo se ha incluido el esquí, en sus modalidades de alpino, fondo, y saltos y el tiro de trineo con perros.
Si el simple hecho de tratar el tema de la comida en su más recta y simple acepción, que es nuestro deseo, nos trae a la mente, como una tentación, el señuelo de un banquete o de una cuchipanda, no vamos a desperdiciar la ocasión de referirnos a alguno de los casos que hicieron historia, y lo haremos seguidamente:
Siempre se ha hablado de Reinosa y Campoo como una zona de tránsito, como un valle abierto, en el que una vez superado los puertos de entrada por el sur o bien por el este y el oeste, se descubre la llanura de Campoo. Esto ha permitido que las distintas corrientes culturales y económicas penetrasen en el valle de manera continua.
Me asomo por vez primera a las páginas de Cuadernos de Campoo, para tocar una tema tan apasionante como son las setas. Para quienes no me conocen y puedan deducir por este artículo que soy un gran setero, nada más lejos de la realidad. Lo de buen setero, en el lenguaje de nuestros valles se aplica generalmente a la persona que año tras año colecta gran cantidad de setas, principalmente de «las buenas» (volveré a esta denominación más adelante). Y ese no es mi caso.
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