En este capítulo de la serie "Toponimia campurriana" trataremos de los topónimos que aluden al relieve o configuración del terreno: montes, valles y llanos.
MONEGRO Y MONTESCLAROS
Empezando por los montes, tenemos en Campoo de Yuso el pueblo de MONEGRO. Su significado es claro: "Monte Negro". Fonéticamente ha seguido una evolución bastante normal: se trata de una apócope, Mont Negro (docum. en 1183) > Monnegro (docum. en 1352) - como en santo > sant > san-, seguida de la simplificación de las dos enes (ya Monegro en el s. XV). La misma reducción fonética se da en Fonte-Negra > Fonegra (Noja). Más evolucionado es Muñegro (microtopónimo del valle de Aras), en que la n doble de Monnegro pasó a pronunciarse ñ (como en annus > año).
Continuando con la serie iniciada en el n° 16 de esta revista, trataré en esta segunda entrega de los llamados fitotopónimos (nombres de lugar relacionados con la vegetación) de la comarca campurriana.
GENERALIDADES
Esta familia de topónimos es numerosa, ya que nada más "natural" para designar un lugar que aludir a la vegetación predominante en dicho lugar; más tarde, el nombre del terreno pasa a denominar a la población asentada sobre el mismo.
Este artículo es continuación del publicado con el mismo título en el N° 27 de esta revista, en esta ocasión nos ocuparemos de los restantes topónimos campurrianos de origen vegetal.
LOS CARABEOS
Formas antiguas documentadas: Carabeo en 1119 y Caraveo en 1168, según el libro "Los Carabees" (Santander, 1979) de Agustín Rodríguez Fernández (al que aquí citaré con la abreviatura "Car." y la indicación de la página). Puede suponerse que Carabeo, en singular, sería el nombre primitivo de toda la zona; al establecerse allí varios barrios (1), es lógico que se formase el plural "Los Carabeos" para referirse al conjunto de los mismos.
Esta es la última entrega de la serie sobre toponimia campurriana, que he ido agrupando por temas; en este capítulo trataré de los topónimos restantes. No pretendo ser exhaustivo, pues algunos topónimos son fácilmente interpretables, como OTERO, ARCERA (1), o se definen en los diccionarios, como LA SERNA; otros son indescifrables, como PROAÑO, AROCO, LANTUENO, o de etimología discutida, por lo que habrá que esperar nuevos datos... o una inspiración; finalmente, la etimología de SUANO, junto a la de otros términos cántabros relacionados, la reservo para otro artículo.
A lo largo de más de una década nuestro equipo, caracterizado por una especialización en arqueología histórica, ha venido desarrollando diversos proyectos en la comarca de Campoo. A continuación, se muestra una selección de hallazgos de cronología medieval en dicho territorio. Se presentan las estaciones arqueológicas más relevantes y novedosas, así como, algún ejemplo de nueva lectura de vestigios conocidos. Se debe destacar la revisión de labores de investigación decimonónica, como los trabajos de Ángel de los Ríos y Ríos, el Sordo de Proaño, que han permitido re-descubrir valiosos vestigios forjados en los tiempos medievales. Todos los hallazgos expuestos han ocurrido como consecuencia del desarrollo de la arqueología profesional. En la mayoría de los casos dichos trabajos han sido promovidos y financiados por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria.
Suano (1) es una población con características propias de aldea y pedanía que pertenece al Ayuntamiento de la Hermandad de Campoo de Suso (Cantabria) y depende del partido judicial de Reinosa. En el valle de Campoo, bajo las faldas de la sierra de Híjar, a 929 metros de altitud, los campurrianos de Suano han experimentado la transformación de la vida considerada tradicional en favor del desarrollo tecnológico y de la emigración. Se trata de una circunstancia vital generalmente interpretada desde la antropología social como conflicto entre tradición y modernidad (2).
En mayo de 1990 el entonces obispo de Santander, Don Juan Antonio del Val, comunicaba a sus diocesanos:
"Os anuncio un gran gozo. El próximo día 29 de abril el Papa Juan Pablo II declarará, en Roma, beatos mártires a dos cántabros. Desde que Cantabria es diócesis nunca se dio nada semejante. Desde que Cantabria es diócesis son los primeros cántabros que suben a los altares. Esto es histórico para nosotros" (1).
Muy pocos datos medievales existen sobre Valderredible. Curiosamente, un texto del siglo XIV, aunque se conserva una copia del XV, encontrado en San Martín de Elines nos acerca a la vida rural de esta zona. Miseria del homne fue hallado en Valderredible, concretamente en las ruinas de una casa de San Martín de Elines y entregado al anticuario santanderino Remigio Garmendia.
Con este trabajo y entre otras cuestiones nos proponemos enmendar un doble equívoco. En el Museo Regional de Prehistoria y Arqueología de Cantabria se expuso desde su apertura en el año 1941 esta arma ciertamente singular tanto por su exclusividad en Cantabria (e incluso en Europa), como por el característico atractivo de unas formas que sin duda posee. Por ello, se le ha llegado a adjudicar un origen erróneo producto de una suma tanto de ancestrales como de acumulativos datos erróneos a lo largo del pasado siglo XX. En la mayor parte del cual, se carecía de los actuales soportes científicos (en forma de paralelos, estratigrafías, método, bibliografía...) para llevar a efecto un adecuado análisis de esta arma tan singular. Ha llegado incluso a evocar toda una serie de equívocas consideraciones de índole indígeno-regionalista en forma de inexactas imágenes.
Los usos y costumbres populares en la Merindad de Campoo han experimentado en la segunda mitad de este siglo una transformación tan profunda, que a las nuevas generaciones se les hace difícil imaginar los aspectos más representativos de la vida tradicional rural.
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